
Cómo estar casado con una mujer exitosa
Por Ana María Pertierra Para LA NACION
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¿Cómo vive un hombre la experiencia de ser el marido de una mujer con notoriedad y brillo propios?
Si la convivencia en la pareja siempre tiene sus más y sus menos, en estos casos no es un tema menor compartir los días cuando los roles tradicionales se invierten y el mayor protagonismo público lo tiene la mujer.
“Mucha de la autoestima y la valoración masculina, que a veces están colocadas en un sitio superior, en verdad son emblemáticas. Nada de lo que los hombres hacen es más o menos valioso que lo que hace una mujer”, dice Norberto Inda, licenciado en psicología de la UBA e investigador en temas de género de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
A lo largo de los tiempos, los espacios de poder se han repartido. Los hombres han estado siempre en el mundo de lo público, es decir, el de ganar dinero, ocupar cargos o, con la llegada de la era de la comunicación, figurar en los medios.
Las mujeres, por su parte, han reinado históricamente en las cuestiones privadas o domésticas.
Pero los tiempos cambiaron.
Las mujeres avanzan hacia lo público “y en las parejas se compiten por espacios de poder parecidos”, explica a LA NACION Ana María Daskal, psicóloga especialista en temas de género y en el área de mujer y familia, autora de numerosos artículos y libros sobre el tema.
"Hoy día las mujeres están en todas las carreras universitarias, van ganando terreno en el mercado laboral y nadie podría atribuir determinadas destrezas simplemente en relación con el género -puntualiza el licenciado Inda-. Sin embargo, hay acciones en automático, inconscientes, que delatan la coexistencia de paradigmas más nuevos y aquellos viejos que quedaron y que tardan en moverse.
"Cambiar estos emblemas es difícil porque forman parte de la identidad -continúa el especialista-. Sentirse varón y por lo tanto fuerte, capaz, poderoso, sexual y arrogante es parte de la definición de sí mismo. Es parte de la plataforma identitaria, y la identidad, aunque aprisione, es algo que cuesta abandonar."
Clásicos y modernos
La dificultad para correrse de los papeles tradicionalmente asignados se relaciona con la edad. Entre los jóvenes, los intercambios de roles parecen ser más flexibles.
"Una pareja más chapada a la antigua es aquella en la que el hombre tiene que salir a trabajar y la mujer quedarse en su casa", dice Matías Corti Maderna (27), que festeja los emprendimientos de Paula de María (26), su mujer: "Es copado que a ella le vaya bien". Paula tiene una empresa con dos socias de diseño y venta de accesorios exclusivos. Ella reconoce que les va muy bien. Matías vive "con orgullo y admiración" los logros de su amada. "Ella pone mucho empuje en todo lo que hace -dice-. Muchas veces cuando estoy sin trabajo yo me quedo con nuestro bebe, de 4 meses", comenta el feliz marido. Y también asegura que no existe ningún tipo de competencia en la pareja. "Más bien nos ayudamos mutuamente", concluye.
Claro que las cosas no siempre resultan tan idílicas. "Cuando la mujer empieza a tener brillo y peso propios el hombre puede sentir una situación de pérdida de identidad. Necesariamente se producen crisis porque lo que era ya no es -remarca Inda-. Sin embargo, esas crisis pueden ser superadas en la medida en que se dé una posibilidad de diálogo mayor", agrega.
Retrato de un hombre seguro
Los hombres que conviven con mujeres exitosas y mantienen una buena relación con ellas "son hombres mucho más seguros de sí mismos, que no se sienten amenazados por el valor y el protagonismo de ellas. Y eso tiene que ver con el modo en que llegaron a asegurarse a lo largo de la vida", explica Daskal.
A estos hombres que han logrado seguridad "les gusta, los enorgullece y los realimenta tener una mujer potente, luchadora y protagónica".
Pero esto, agrega Daskal, no siempre es fácil de aceptar para las mismas, que muchas veces viven el éxito en la profesión, la notoriedad y la fama con culpa.
Este sentimiento no sólo no les permite disfrutar de sus logros, sino que en ciertos casos hasta las induce a echarlos por la borda.
"Las parejas que sobreviven a este proceso son aquellas capaces de hablar del tema, afrontarlo, de negociar y de saber que uno puede ser exitoso en algunos aspectos y otro en otros", añade Daskal.
Sin llegar a considerar rivalidades o guerras de los sexos, la clave para superar la crisis de la supuesta inversión de roles se logrará, según Daskal, viviendo la relación de pareja como una sociedad cooperativa.
"La mujer que va creciendo y desarrollándose a lo largo de los años de vida en pareja muchas veces lo puede hacer porque el mismo vínculo la fortalece, y no son pocos los casos en que el varón es el que motiva y estimula a su pareja para que eso suceda", agrega Norberto Inda.
Pero a la hora de evaluar resultados, hay que tener una visión integradora, porque "el éxito de la mujer en su trabajo no significa que sea exitosa en todos los aspectos de la vida, en los que él puede ser más capaz", señala Daskal.
Los hijos también ganan
Los hijos suelen ser beneficiados cuando la madre es talentosa. "En el caso de hijas mujeres les marca un camino, y en el de los varones los enorgullece y los nutre", comenta Daskal. Por su parte, Inda sostuvo que los chicos son más permeables a los cambios y las actitudes de estímulo o de reproche en la pareja se transmiten como códigos a los hijos.
Una situación distinta se presenta cuando al formarse la pareja el hombre elige una mujer muy autónoma. "En esos casos se trata de un varón menos tradicional, menos estructurado, que compite menos", concluyó Inda.
Cada pareja es un mundo, pero "cuando un hombre valioso y seguro de sí mismo y se encuentra con una mujer potente y protagónica no sólo no se sentirá amenazado por sus valores, sino que será el responsable del justo equilibrio", apunta Daskal.
Además, obtendrá un plus: la oportunidad para descubrir nuevas capacidades, como relacionarse más con los hijos y sentirse aliviado de ser el tradicional proveedor de la familia.
"Para un hombre, estar al lado de una mujer par puede resultar enriquecedor. Le permite sentir que no sólo es ella quien se apoya en él, sino que él también está respaldado por ella", concluye Norberto Inda.
Cuestiones de género
Ana María Daskal
- "Para superar la crisis de la supuesta inversión de roles habrá que vivir la relación de pareja como una sociedad cooperativa."
Norberto Inda
- "Mucho de la autoestima y la valoración masculina es emblemático. Nada de los hombres es más o menos valioso que lo de una mujer."






