
Confirman que en el antiguo Egipto existía el culto a los leones
Desenterraron un felino momificado
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PARIS (AFP).- El estudio de un esqueleto de león descubierto en 2001 en la tumba de Maia, nodriza real de Tutankhamón, confirma que los antiguos egipcios rendían culto a ese animal y que su inhumación ritual era precedida de momificación. Los resultados de ese estudio se publican hoy en la revista científica británica Nature.
La Misión Arqueológica Francesa de Bubasteion (MAFB), dirigida por el egiptólogo Alain Zivie, del Centro Nacional francés de Investigaciones Científicas (CNRS), descubrió un esqueleto de león prácticamente completo en el yacimiento arqueológico de Saqqara, ubicado 35 kilómetros al sudoeste de El Cairo. Varios indicios -restos de pigmentos, por ejemplo- permiten deducir que el animal había sido momificado.
El descubrimiento tuvo lugar en catacumbas de gatos correspondientes a la época helénica relacionadas con el culto de la diosa gata Bastet, que fueron instaladas en el lugar de una tumba mucho más antigua, de la dinastía XVIII, que data del siglo XIV antes de nuestra era. Se trata de la tumba de Maia, dama de la corte que fue nodriza del joven Tutankhamón.
Animales de culto
"El león es una criatura que siempre fue asociada con el rey de Egipto", dijo a la BBC Alan Lloyd, profesor de historia antigua de la Universidad de Gales. Algunos autores clásicos de la época grecorromana e inscripciones faraónicas atestiguan la existencia de leones ( panthera leo ) entre los animales considerados sagrados y que eran objeto de culto en el antiguo Egipto. Se los asociaba con determinadas divinidades, por lo que eran alimentados y cuidados en vida y momificados e inhumados en tumbas individuales o catacumbas al morir.
"Pero hasta el presente ninguna confirmación de ese hecho había podido establecerse, puesto que ningún león fue descubierto nunca en Egipto, salvo los huesos dispersos de la época arcaica encontrados en Abydos", señala un comunicado del CNRS.
La arqueozoóloga Cécile Callou analizó los restos del león encontrado y llegó a la conclusión de que se trata de un macho adulto, sin duda muerto de vejez. Patologías dentales (dientes gastados hasta la encía y flemones) y restos de costillas rotas demuestran que el animal no podía vivir en libertad.
Hay todavía incógnitas respecto de este león, entre otras cosas su procedencia y cómo situarlo en la época helénica, es decir, entre los siglos VI y I antes de nuestra era.
Según los científicos del CNRS, podría tratarse de un animal asociado al dios Mahes, hijo de la diosa leona Sekhmet. Pero como esta diosa estaba a su vez emparentada con la diosa Bastet, objeto de culto en Saqqara, se comprende el hecho de que haya sido encontrado entre los restos de numerosos gatos momificados.






