
Dormir mal puede subir la presión
Los trastornos respiratorios nocturnos favorecen el desarrollo de la hipertensión.
1 minuto de lectura'
Esteban sufría de hipertensión. Como el 60 por ciento de los hombres mayores de 40 años, también roncaba. Lo hacía de manera estruendosa, con pausas en la respiración que obligaban a su esposa a despertarlo para poder conciliar su propio sueño. Sin embargo, nunca había pensado en consultar por ese cuadro con un especialista.
Más aún: Esteban estaba lejos de suponer que estas interrupciones de la respiración durante el sueño, denominadas técnicamente apneas , tuvieran alguna relación con su elevada presión arterial. Sin embargo, eso era exactamente lo que ocurría, y no sólo a él sino a miles de personas que sufrían un trastorno similar.
Estudiando 709 pacientes a lo largo de cuatro años, un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Wisconsin, determinó que los desórdenes de respiración durante el sueño son un probable factor de riesgo para la hipertensión "y la consecuente morbilidad cardiovascular en la población general", señaló el informe con las conclusiones, publicado recientemente en The New England Journal of Medicine .
Asociación peligrosa
Según el mencionado trabajo, aún las personas con bajos trastornos respiratorios durante el sueño incrementan un 42% las posibilidades de desarrollar hipertensión, si se las compara con quienes no sufren ningún episodio de apnea.
Esta probabilidad aumenta cuanto mayor sea el nivel del desorden respiratorio. En otras palabras: a más apnea del sueño, mayores son las posibilidades de padecer hipertensión arterial.
"Es importante mencionar que esta relación fue independiente de otros cofactores ligados a hipertensión arterial, tales como edad, sexo, obesidad, consumo de alcohol o tabaquismo. Los pacientes con formas moderadas de síndrome de apnea durante el sueño tienen por lo menos dos veces más probabilidades de generar hipertensión arterial en relación con quienes no lo padecen", destaca el doctor Daniel Pérez Chada, coordinador del Laboratorio de Sueño del Sanatorio Mater-Dei y miembro de la American Academy of Sleep Medicine.
Para el especialista, la importancia de la investigación de la Universidad de Wisconsin reside "en el rigor metodológico del estudio y el seguimiento a largo plazo de los pacientes involucrados".
Identikit del síndrome
¿Cómo se define el síndrome de apnea del sueño y a quiénes afecta?
"Entre el 2 y el 4% de la población en edad media de la vida puede padecer el trastorno, caracterizado por pausas en la respiración mientras se duerme. Estas interrupciones se originan generalmente por una obstrucción en la vía aérea superior, y la mayoría de las veces terminan en lo que se denomina microdespertar eléctrico del cerebro ", describe el doctor Pérez Chada.
"Esto conlleva a un sueño fragmentado e interrumpido. Por consiguiente, los pacientes tienen mayor tendencia a la somnolencia diurna", agrega.
Cuando este ahogo o interrupción en la respiración ocurre, el organismo registra cambios.
"En condiciones normales la presión arterial disminuye durante el sueño. Sin embargo, en estos pacientes se ha observado que la presión arterial aumenta como consecuencia de una mayor actividad del sistema nervioso simpático, desencadenada por la presencia de apneas", destaca.
Pero la variación no sólo ocurre durante el sueño.
"Aún en vigilia, los pacientes con apnea muestran mayor actividad simpática cuando se los compara con un grupo control", aclara.
Si bien todos los que sufren este síndrome roncan, no todos los que roncan lo padecen. Sin embargo los especialistas recomiendan no dejar pasar de largo los molestos sonidos emitidos durante el sueño.
Mujeres roncadoras
Esta señal fue tomada en cuenta por un equipo de investigadores liderados por Karl Franklin, de la Universidad de Umea, Suecia. Ellos consultaron sobre las características del sueño en la última semana de embarazo de 502 mujeres, y detectaron que el 14% de las roncadoras desarrollaron hipertensión, contra el 6% de los casos registrados entre las no roncadoras. Estos datos fueron publicados recientemente en la revista Chest .
El doctor Pérez Chada, advierte que "si una persona presenta ronquido de alto tono que se acompaña por pausas en la respiración debe comentárselo a su médico".
Más allá de las importantes investigaciones realizadas en este campo, la experiencia clínica muestra que "un paciente de sexo masculino, roncador habitual con excesiva somnolencia diurna, que tiene sobrepeso y más aún si sufre hipertensión arterial tiene altas chances de padecer el síndrome de apnea del sueño ", subraya.
En caso de comprobarse este trastorno, se inicia la terapia correspondiente.
"El tratamiento adecuado del síndrome de apnea de sueño mejora sensiblemente el manejo de la hipertensión arterial", concluye Pérez Chada.






