El "Clínicas" estrena nueva sala de guardia

Contará con un área especial para tratar accidentes cerebrovasculares y con quirófanos para intervenciones de urgencia
Valeria Shapira
(0)
11 de diciembre de 2001  

En el lugar que transitaron los más grandes de la medicina argentina las paredes no tienen marcas del tiempo. Todo huele a nuevo, y parece que 120 años no es nada. Sólo parece, porque, en realidad, la nueva sala de emergencias del Hospital de Clínicas José de San Martín -que en un futuro próximo podría convertirse en la más importante del país- está construyéndose muy cerca del hall de entrada en el que una placa de mármol recuerda a Bernardo Houssay, Ignacio Pirovano, Alejandro Posadas, Pedro Lagleyze, Enrique Finochietto, Juan B. Justo, Pedro Chutro, Juan P. Garrahan, Pedro Escudero y muchos otros médicos que en su tiempo transitaron las aulas, los quirófanos y los laboratorios de este mismo hospital, cuando de sus paredes también emanaba olor a pintura nueva.

Ahora que el Clínicas atiende a 450 mil pacientes por año (el 20% de ellos es indigente) y que la guardia recibe 2400 consultas mensuales, "vamos a aplicar un concepto nuevo y moderno en servicios de emergencia. Permite poner a disposición de la población todos los avances de la medicina que, en resumen, se traducen en menos complicaciones para el paciente, y en mejores pronósticos", afirma el doctor Hermes Pérez, director del hospital.

De vanguardia

Un tubo neumático es capaz de trasladar, en sólo 14 segundos, una muestra de sangre desde la planta baja hasta el piso 10°, para ser analizado de inmediato en el laboratorio: "Antes teníamos que trasladar las muestras en ascensor y el procedimiento llevaba alrededor de una hora", dice el doctor Guillermo Mendoza, director asociado de diagnóstico y tratamiento de la institución.

La nueva sala, que se inaugurará formalmente el viernes, en el marco de la celebración de los 120 años del hospital, fue donada por la empresa argentina Coto, con una inversión que supera los 500 mil dólares.

"Vamos a tener nuevo cardiodesfibrilador y quirófanos en la misma sala de emergencias. Estamos preparando una unidad especial para atención de pacientes con accidente cerebrovascular - stroke room - y con enfermedades cardiovasculares agudas. Además del stroke room, funcionará un shock room , como en las mejores guardias del mundo", explica el doctor Eduardo Danguise, jefe de la división urgencias.

La nueva guardia estará abierta a toda la comunidad. "Estamos elaborando un acuerdo con el gobierno porteño para ver cómo incorporamos el servicio dentro de la red de emergencias de la ciudad, así podemos trabajar en coordinación con el SAME", dice el doctor Víctor Badaracco, director asociado de asistencia médica. Se trata, en cierto sentido, de la concreción del proyecto de "una institución que reúne la tarea asistencial, la docente y la de investigación -afirma el doctor Roberto Iermoli, director asociado de docencia e investigación-. Aquí funcionan 17 cátedras de la facultad de Medicina y 3 de Farmacia. Tenemos 360 residentes de las diferentes disciplinas, diez laboratorios de investigación biomédica y 430 publicaciones anuales en congresos nacionales e internacionales".

Apostar al crecimiento

Hasta hace poco, el sector de guardia contaba con 300 m2 de superficie; en los próximos meses el espacio quedará extendido a 1000 m2. La guardia tiene tres sectores bien diferenciados: recepción y atención inicial; atención del paciente crítico o grave (accidentado, politraumatizado, con eventos agudos) y un sector de observación. "Antes, teníamos que evaluar al paciente, y muchas veces subirlo en ascensor para atenderlo en otro sector; ahora, todo se agilizará", asegura el doctor Pérez.

Según el director, el aniversario del hospital está coronado por más proyectos, como "un instituto de neurociencias aplicadas, un instituto cardiovascular, un centro universitario de atención pediátrica, el replanteo de la atención en los diferentes servicios y un nuevo servicio de imágenes".

El 26 de diciembre de 1881, cuando se inauguró el hospital (que ya funcionaba desde hacía años y tuvo diferentes nombres) en la manzana formada por las calles Junín, Andes (actual J. E. Uriburu), Córdoba y Paraguay, era atendido en su mayoría por practicantes que, en 1880, asistieron a los heridos en los combates de los Corrales y Barracas, ocurridos durante la revolución que finalizaría con la transformación de Buenos Aires en la capital de la República. Todo un símbolo: fue, en cierto sentido, la misma guardia que supo atender heridos en momentos críticos recientes, como el del ataque a la AMIA, en 1994.

Una apuesta al futuro

En sus comienzos, el Clínicas se destacó como hospital de sangre. Hoy es un centro de referencia en el campo académico, de investigación y asistencial, que recibe anualmente 450 mil pacientes. En la guardia se atienden más de 2000 personas por mes.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.