
En la Argentina nacen bebes sanos de madres con Sida
El obstetra Mario Pesaresi creó y desarrolló la técnica de la "cesárea hemostática" que permite aislar al niño del contacto con la sangre infectada de la madre en el momento del parto
1 minuto de lectura'
En nuestro país, en 1994, se creó la técnica que posibilita, por medio de una cesárea, que nazcan bebes sanos de madres con Sida. Y el doctor Mario Pesaresi, que encabezó la experiencia de la “cesárea hemostática”, logró, junto con un equipo multidisciplinario de médicos del Hospital Durand, reducir por debajo del 2 por ciento la transmisión del sida de madre a hijo.
En diálogo con LA NACION LINE, el doctor Pesaresi, que ocupa el cargo de Jefe de División de Tocoginecología y Profesor Adjunto de Obstetricia de la Universidad de Buenos Aires, explicó que la técnica consiste en aislar al bebe de la sangre de su madre a través de la bolsa de las aguas. Una vez hecha la sutura especial para que los bordes de la bolsa no sangren, se comienza con una segunda operación, que consiste en extraer el líquido amniótico y al bebe. El recién nacido nacerá sin haber estado en contacto con el elemento infectante.
Años anteriores a la creación de la “cesárea hemostática”, el equipo médico observó que el 70 por ciento de los niños infectados contraía el virus del Sida en el momento del parto y a través del contacto de la sangre de la madre con la del bebe. Con la creación de esta nueva técnica se logró que el bebe nazca limpio y seco, en otras palabras, que nazca sano.
Este tipo de intervenciones quirúrgicas es importante porque el grupo con más riesgo de contagio es el de las mujeres, esto sucede, según contó el doctor Pesaresi, porque no sólo la sangre es una vía de contagio, sino también el semen, provocando que las mujeres estén más expuestas. “Al aumentar la cantidad de mujeres infectadas, aumenta la transmisión vertical (de madre a hijo) de la enfermedad”, aclaró. Por lo tanto, sin la creación de esta cesárea, el porcentaje de bebes sería muy alto.
A pesar del reconocimiento que ha recibido este grupo de profesionales en todo el mundo por el avance que han logrado en la medicina, carecen de todo tipo de apoyo por parte de las fundaciones o entidades relacionadas con el tema: “No significamos un elemento que pueda vender algún medicamento, por lo tanto, trabajamos a pulmón”, concluyó el doctor Pesaresi, con un tono más bajo en su voz que durante el resto de la entrevista. La técnica, inventada por un grupo de médicos argentinos en el hospital Durand ya se desarrolla en Ucrania, Egipto, Tailandia, Japón y Venezuela, entre otros países, como también en distintos puntos de la Argentina.






