
En los romances por Internet, el amor es verdaderamente ciego
Especialistas norteamericanos explican por qué fracasan las relaciones on line
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NUEVA YORK (The New York Times).- Todo el mundo ha oído sobre esas historias increíbles de amor on line -la correspondencia íntima, el primer encuentro amoroso-, experiencias que dan sustento a la idea de que aquello puede suceder. Sin embargo, no hay que confiarse demasiado: el sueño de encontrar la pareja perfecta en Internet suele ser sólo eso, ya que las historias con final feliz son escasas y fortuitas.
Para los psicólogos, la dificultad reside en la baja similitud entre la conciencia sin cuerpo de un e-mail y un encuentro en la vida real. Es imposible saber cómo dos personas se van a llevar en el mundo real, al margen de cuánto se gusten en el contexto de la computadora.
Pero el mayor problema es que la correspondencia on line crea la ilusión de una relación profunda. Su patrón típico es el romance epistolar, que generalmente se desvanece en el primer encuentro.
Ilusiones
"La mayoría de la gente que uno conoce on line, en la vida real no le interesa -afirmó el doctor Joseph Walther, profesor adjunto de comunicación, psicología social y tecnología informática del Rensselaer Polytechnic Institute de Troy, Estado de Nueva York, que estudia las relaciones "virtuales"-. Lo diferente en Internet es la sorpresa, el vértigo con que florecen los sentimientos."
Joe Teig, de 42 años, vecino de Manhattan, sabe lo difícil que es encontrar un amor duradero. Desde hace tres años visita las páginas de encuentros más importantes de la Red. A medida que fue ganando experiencia, sus expectativas bajaron.
"Al principio me entusiasmaba conocer a una chica. Ahora es como ir a una cita con el médico", contó.
Sólo un tercio de las mujeres a las que les escribe le contesta. Habla por teléfono con un tercio de ellas. De 100 encuentros que tuvo, sólo diez se repitieron en una segunda cita.
Parecería que alguien agradable on line también debería serlo en la vida real, pero el señor Teig no encuentra ninguna relación entre las dos cosas: "No tiene que ver con el aspecto de las personas -dijo-. Es más una cuestión de feeling ".
"Lo que se pierde en el texto escrito es la dinámica de la conducta", señaló el doctor Jon E. Grahe, del Monmouth College de Illinois. Las palabras no tienen mucha importancia al establecer una relación, y lo que cuenta es la comunicación no verbal: los gestos, las sonrisas..."
Rita Kane lo confirmó cuando se separó de su marido: "El e-mail no tiene ninguno de los matices que hacen que el entendimiento vaya más allá de las palabras -comentó-. El silencio mismo tiene significado en la vida real, y eso también falta".
Las estadísticas de los sitios de encuentros son poco alentadoras. Match.com tuvo cinco millones de miembros en sus seis años de existencia, con el resultado de 1100 matrimonios confirmados (y 45 bebes). Esto significa que uno de cada 2270 miembros se casó por intermedio del site , lo que equivale al 0,045%. Otra página, uDate.com indicó por medio de un vocero que ha tenido 1,2 millón de miembros, con 75 casamientos confirmados.
De todos modos, nadie puede afirmar que el matrimonio sea la medida de un resultado feliz. Match.com dice que 520.000 personas dejaron el servicio "luego de haber encontrado pareja".Y el sitio no tiene cifras sobre cuánta gente volvió luego de que lo abandonaron.
"Yo pregunto: ¿qué importa el resultado? -dijo Cindy Hennesy, presidente de match.com-. Ir al almacén o la librería a una hora pico no sirve y la gente no sabe adónde ir para conocer otras personas."
Storm King, de la Facultad de Psicología Pacific Graduate School de Palo Alto, California, sostiene que los romances on line crean una falsa intimidad entre la gente: "Las relaciones son muy engañosas. La gente sólo sabe lo bueno y nada de lo malo. Las piezas faltantes se reemplazan con esperanzas, no con realidades".
Falso contacto
King tiene un ejemplo de su propia cosecha. En 1993, cuando vivía en Hilo, Hawaii, conoció a una mujer de Michigan a través de una cartelera on line. A las tres semanas le pagó el pasaje para que fuera a visitarlo. "Ella llevaba mucho maquillaje y yo era un hippie de la Costa Oeste. Yo no salgo con mujeres que usan maquillaje", dijo King. La relación no prosperó. Una semana más tarde, conoció a la que sería su esposa, Nancy, en una cola en el correo.
El doctor Walther comentó: "Según nuestro estudio, si la gente se comunica con alguien que le parece atractivo, edita y reescribe más que si no le interesa impresionar al otro".
Por otra parte, los servicios de citas afirman que los cortejantes on line tienden a perdonar más las pequeñas fallas. Los psicólogos, en cambio, afirman que los encuentros concertados on line pueden hacer que la gente sea menos tolerante: "La gente rechaza a personas con las que se sentiría bien si las conociera en una fiesta", dijo el doctor Stanley Woll, profesor de psicología de la Universidad del Estado de California en Fullerton.
Storm King, por su parte, dice a favor de Internet que "permite superar muchas normas sociales. En la vida real no se habla con extraños. On line, uno lo hace sin problemas. La red permite a la gente tener relaciones que de otro modo no tendría".
El hombre no niega que haya algunas historias de éxito en parejas que se conocieron en la Red. Pero también reconoce que muchas otras se conocieron en el correo.





