
En un solo hospital ya vieron a 25 chicos con tiña de los conejos
Se presenta con manchas rosadas y puede producir la caída del cabello
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El día en que la hermana de Eduardo llegó desde Baradero con el simpático conejito, los cuatro chicos saltaron de alegría. Chiquito, con manchitas negras, Lalo andaba libremente por la casa y se convirtió en el integrante más mimado de la familia. Pero al mes de su llegada, la alegría fue convirtiéndose en preocupación: unas pequeñas zonas rojas habían aparecido en la carita de su hija Natalia (9) y, observado más de cerca, Lalo también tenía lo suyo: una fina capa de escamitas blancas rodeaba sus ojos. Después, las escamas se le extendieron a las orejas y en cuestión de días, comenzó a perder el pelo en varias regiones del cuerpo.
Papá Eduardo estaba agotado y cada vez más preocupado: dos meses después de la primera manchita, su esposa y sus cuatro hijos padecían una extraña afección dermatológica que amenazaba con volverse incontrolable. Aquellas tímidas marcas en la cara se habían convertido en impresionantes lesiones y en el cuero cabelludo de los nenes se observaban a simple vista grandes regiones blancas. Nadie sabía la causa. Los diagnósticos y los tratamientos se sucedían infructuosamente.
Hace quince días, por fin, en la Sección Dermatología Pediátrica del Hospital Ramos Mejía, acertaron con el diagnóstico: era tiña. La tiña de los conejos.
Hábitos y síntomas
"No es una enfermedad nueva, pero sí es nueva su vigencia. Y está directamente relacionada con el hábito creciente de la población de tener conejos como mascotas -asegura la doctora Margarita Larralde de Luna, jefa de la mencionada sección-. Comenzamos a ver algunos casos esporádicamente el año último, pero ahora hizo eclosión."
La tiña de los conejos es una zoonosis (enfermedad que los animales pueden contagiar al ser humano). Las tiñas pertenecen al ámbito de las micosis ( infecciones causadas por hongos). El hongo que produce esta clase de tiña es el Trichophyton mentagrophytees . "Cuando estos hongos atacan al ser humano -define la doctora Virginia González, dermatóloga del mismo servicio-, producen lesiones mucho más importantes y más inflamatorias que las provocadas por otras tiñas (como la transmitida por perros o gatos), lo cual dificulta el diagnóstico. Como las micosis habituales no son tan virulentas como ésta -continúa González- se la confunde con una infección bacteriana, con lo cual el cuadro se agrava."
El período de incubación de la enfermedad oscila entre los 15 y los 30 días. Si bien todos los conejos infectados presentaban los dos síntomas clásicos: falta de pelo y escamas, es importante advertir que pueden empezar a contagiar antes de que las señales de la enfermedad se perciba a simple vista.
En los niños, los primeros síntomas son unas manchitas rojas redondeadas, a veces muy inflamadas, particularmente en la cara y en el cuero cabelludo. A medida que avanza la micosis, se produce alopecía (pérdida de pelo en el cuero cabelludo), las lesiones se agrandan, se inflaman y pueden provocar ardor o picazón. Si no se las controla a tiempo confluyen en una sola, conformando una gran lesión .
Precauciones
La enfermedad se contagia por el contacto entre la piel humana y los esporos que el conejo tiene en la suya, y afecta con mayor ímpetu a los pequeños, por ser quienes tienen el mayor y más cercano contacto con los conejos. Las zonas más atacadas son el cuello, la boca y el mentón, regiones del abrazo cotidiano entre el niño y su mascota.
El contagio no es consecuencia del contacto reiterado. "Un nene puede ir a jugar una tarde a la casa de un amiguito que tiene el conejo y contraer la micosis. Hemos visto chicos que se han contagiado de sólo ir a una veterinaria y tener abrazados a los conejitos que estaban a la venta", aclara la doctora Larralde.
Según las dermatólogas pudieron detectar en los interrogatorios, los conejos infectados vienen tanto de "criaderos como de veterinarias", tanto de provincia como de Capital.
A pesar de lo llamativo de la enfermedad, una vez obtenido el diagnóstico el tratamiento es sencillo y eficaz: un antibiótico antimicótico a base de griseofulvina por vía oral. Si las lesiones son detectadas a tiempo y son muy pequeñas, puede bastar con la aplicación de un antimicótico local imidazólico.
La evolución en general es buena: en quince o veinte días puede comenzar a revertirse en las formas localizadas en piel. Las de cuero cabelludo llevan más tiempo "y a veces el pelo no vuelve a crecer, queda una cicatriz", explica la doctora González.
Qué hacer con el conejo
Alertado por la magnitud de las lesiones que afectaban a sus cuatro hijos y a su esposa, y sin tener aún un diagnóstico preciso, Eduardo tomó una medida drástica: "Agarré al conejo Lalo y lo largué". En la Reserva Ecológica.
"Es que cuando la gente se entera de que la causa es el conejo, de una u otra manera, se deshacen de él -explica González-. Hace poco atendimos a un bebe que a los quince días ya tenía unas lesiones impresionantes en todo el cuero cabelludo -recuerda la Dra. Larralde-. Vivía en una estancia, donde la familia tenía criadero de conejos. Eran miles de conejos. Los sacrificaron a todos."
"Lo importante -explica la dermatóloga- es llevar el conejo al veterinario porque se puede curar. Se lo trata con la misma medicación, administrada junto con el agua."
"Como medida general -explica la profesora doctora Estela Menchaca, experta en enfermedades infecciosas y animales pelíferos de granja de la Facultad de Ciencias Veterinarias-, en cuanto uno detecta una lesión de piel en un conejo hay que llevarlo a la Facultad de Veterinaria para distinguir si se trata verdaderamente de una tiña o si es una sarna (producida por ácaros)." La especialista aconseja llevarlos a la facultad, pues si bien son muchos los que "venden conejos, pocos saben de ellos". La doctora Menchaca advierte que esta tiña "es muy contagiosa, y puede pasarse de humano a humano. Recuerdo un caso: estaban contagiados el conejo, la dueña y el novio que se había contagiado de la chica. Era muy gracioso porque venían juntos a tratarse los tres." Ante la duda, consultar en la sección Dermatología Pediátrica del Hospital Ramos Mejía, Urquiza 609. Teléfono: (011)4931-5555.
El conejo no es un animal doméstico
- Si bien no hay ninguna ley que prohíba tener un conejo, aunque sea el espécimen más saludable del mundo, "está lejos de ser la mascota ideal -asegura el Dr. Gabriel Pisapía, del Instituto Luis Pasteur-. No tienen el mismo feedback que un perro o un gato, devuelven poco y son muy destrozones. Dentro de la casa son sucios, orinan en cualquier lado y además se mastican los muebles. Si está adentro, hay que tenerlo en jaula". Por su parte, la doctora Menchaca asegura que "el conejo no es un animal doméstico y no entiendo por qué los padres los compran para sus hijos: muerden, dan patadas y pueden lastimar a los pequeños".






