
Encontraron un "supercocodrilo"
Los restos fósiles indican que medía entre 11 y 12 metros de largo y pesaba casi diez toneladas
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Si los cocodrilos actuales son escalofriantes, qué decir entonces de la sola visión de uno largo como un colectivo y pesado como una ballena, que asoma su cabeza de dos metros de largo por sobre las aguas de un río para atacar a un inadvertido dinosaurio que ha bajado a sus orillas.
Un cocodrilo así, de nombre Sarcosuchus imperator (cocodrilo carnívoro emperador), existió 110 millones de años atrás en lo que es hoy el Africa subsahariana.
Ayer, un grupo de investigadores dirigido por el paleontólogo Paul Sereno, profesor de la Universidad de Chicago, Estados Unidos, y explorador residente de National Geographic Society, presentó en sociedad los restos fósiles de 12 ejemplares, cuya descripción publica hoy la revista Science . Momentos antes de dar su conferencia en Washington, el doctor Sereno, de 44 años, dialogó telefónicamente con LA NACION sobre el hallazgo del cocodrilo (fósil) más grande del mundo.
-¿Qué los llevó a trabajar al desierto del Sahara, donde hallaron el Sarcosuchus ?
-Allí, en 1966, el paleontólogo francés Albert-Felix de Lapparent halló los primeros restos de un cráneo de este cocodrilo. Pero todo permaneció como un misterio, porque no se encontraron los huesos que estaban debajo del cráneo y tampoco se contaba con ninguna descripción de la estructura del animal. Por eso, en 1996 decidimos ir a esa misma área.
Para el final de la expedición, en 2000, habíamos recolectado los restos de 12 especímenes del Sarcosuchus: tanto cráneos completos como esqueletos parciales. Una vez limpiados los huesos, decidimos realizar la reconstrucción del animal.
-¿Contaban para eso con algún esqueleto completo?
-No, pero los huesos de los distintos ejemplares nos permitieron reconstruir a un animal adulto. Además, decidimos estudiar otros cocodrilos vivientes para tomarlos como modelos; para ello fuimos a la India y a Estados Unidos con el experto en reptiles Brady Barr. Llegamos a la conclusión de que el animal tendría entre 11 y 12 metros de largo y que pesaría casi 10 toneladas.
Las expediciones de Sereno y Barr fueron filmadas por la National Geographic Society, material que conforma el documental "SuperCroc" que su señal televisiva emitirá el próximo 9 de diciembre.
Hábitos y costumbres
"Uno de los aspectos más inusuales de este animal es la enorme abertura de su nariz: tenía 35 centímetros de diámetro -cuenta Sereno-. Suponemos que debía tener un olfato descomunal para detectar animales muertos o agonizantes; aunque también es posible que a través de ella hubiese emitido un sonido particular.
-¿Qué pudo saberse de los hábitos alimentarios a partir del estudio de sus dientes?
-Este es uno de sus aspectos más sorprendentes. Tenía más de 100 dientes muy pequeños, incluyendo una fila de incisivos para triturar huesos, y los del maxilar inferior encajaban dentro de los del maxilar superior. Esto nos hace suponer que tenía una dieta muy generalizada.
-¿Qué era una dieta generalizada hace 110 millones de años?
-Como la mayoría de los cocodrilos actuales, el Sarcosuchus debía comer peces, pero seguramente también debía comerse a aquellos dinosaurios que se acercaban a la orilla. Por otro lado, la posición de sus ojos (estaban ubicados encima del cráneo) nos hace suponer que pasaba mucho tiempo dentro del río, sólo con los ojos y la nariz sobresaliendo del agua. Su estilo de vida era la emboscada.
-¿Van a seguir estudiando estos fósiles?
-Estamos entrando en los detalles. Queremos concentrarnos en describir los fósiles de otras seis especies de cocodrilos que hallamos en el mismo lecho. Tenían tamaños que variaban de los dos metros de largo a los 60 centímetros; algunas, completamente nuevas. En Brasil y en la Patagonia hay especies de cocodrilos fósiles emparentadas con estos animales.
-Tengo entendido que usted realizó trabajos en la Argentina...
-Mi primer trabajo de campo fue con colegas argentinos en 1998; desenterramos el primer esqueleto completo de un Herrerasaurus . Luego, en 1991, trabajé en San Juan y en La Rioja, sobre otra nueva especie: el Eoraptor . Actualmente, soy profesor visitante de la Universidad de San Juan, donde superviso el trabajo de algunos estudiantes.
-Volviendo a Africa, ¿las distintas especies de cocodrilo convivían en armonía y se devoraban unos a otros?
-Las distintas especies se alimentan de diferentes cosas. Los más pequeños comían insectos y peces pequeños, los medianos, peces de mediano tamaño y el Sarcosuchus, peces grandes y dinosaurios.
Supongo que si alguno de los pequeños o medianos cocodrilos tenía la mala suerte de toparse con un Sarcosuchus terminaba siendo su alimento, pero si prestaban atención podían sobrevivir. De hecho, vivían juntos.
Opiniones locales
Rodolfo Coria
Paleontólogo del Museo Carmen Funes, Plaza Huincul
- "La relevancia de los aportes de Sereno al conocimiento de los dinosaurios hace que sus trabajos sean de referencia obligada para los que trabajamos en esto."
Zulma Gasparini
Paleontóloga del Museo de La Plata
- "La presencia del S. imperator en Niger y la de una especie muy afín en Brasil es una de las evidencias más firmes en la hipótesis de la última unión entre Africa y América del Sur, previa a que el Atlántico las separara definitivamente."
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