"Este es el mejor lugar del mundo"

Después de 30 años de estudiar aquel cetáceo, quiere que su trabajo pase a manos de argentinos.
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25 de octubre de 2000  

PUERTO MADRYN.- Roger Payne es el experto en ballenas más importante del mundo. Algo lo hizo muy famoso: descubrir, junto a Scott Mc Vay, que la ballena jorobada (que no nada en aguas argentinas) canta canciones aprendidas de su madre. Payne las grabó y el canto de la jorobada vendió 10,5 millones de copias. El single de mayor venta en la industria del disco.

Pero después un viaje a la patagónica península Valdés, en 1970, lo puso mucho más cerca de la Argentina y le marcó el rumbo por seguir como biólogo. El hombre que decidió pasar su vida estudiando estos enormes cetáceos y trabajando para asegurar su protección, todos los años vuelve a la tierra de los vientos para continuar con estudios de mayor duración sobre la ballena franca austral.

El 11 de este mes se presentó en el cine teatro Auditorium, de esta ciudad, donde fue ovacionado por 200 personas. Mañana, a las 18, disertará en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, donde cerrará este ciclo de charlas con el que festeja el 30º aniversario del Programa Ballena Franca Austral, impulsado desde el organismo que fundó, el Whale Conservation Institute/Ocean Alliance. La Nación tuvo la oportunidad de entrevistarlo en forma exclusiva en un agasajo que se brindó en su honor, en una estancia de la península Valdés.

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-¿Por qué es tan especial esta zona para su estudio sobre ballenas?

-Es el mejor lugar en el mundo. Aquí hay muchas ballenas, están muy cerca de la costa y se las puede ver desde los acantilados sin necesidad de meterse en el agua con un bote y molestarlas. Verlas embarcado es muy excitante, pero en ese caso la ballena no se comporta en forma natural, solamente está reaccionando a nuestra presencia. Para ver realmente qué hacen hay que mirar a distancia. Como ellas vienen todos los años, podemos seguir los progresos de cada uno de los individuos que hasta ahora conocemos, unos 1300 ejemplares. Los hemos identificado y sabemos en qué grupos andan, la frecuencia con que dan a luz, con qué rapidez crecen las crías...

-¿Cuál es el estado de la población de la ballena franca austral?

-Es la especie más amenazada de las grandes ballenas. Cuando comenzamos, en los ´70, había 400 ballenas; ahora hay 2500. Aunque la población creció, aún son pocas.

-¿Qué peligros enfrenta actualmente?

-La caza comercial. Los cazadores de ballenas quieren reanudar la actividad y creo que será casi imposible evitarlo, porque tienen mucho poder y no son confiables. En los ´60, por ejemplo, los soviéticos dieron muerte a 2000 ballenas australes en el hemisferio sur, en forma totalmente ilegal, y dijeron que habían matado sólo una por error . Entonces, ¿ por qué creer que serán honestos? Además es un negocio que da mucho dinero: cada ballena vale entre medio millón y un millón de dólares. Es difícil detenerlo.

-¿Cómo afectan a las ballenas los ataques de las gaviotas, que las picotean sobre el lomo para alimentarse de su piel y su grasa?

-Oh, ¡las espantan! Nunca vi algo que las moleste más. Les causa un tremendo stress. Las ballenas deben mantenerse tranquilas cuando están aquí y evitar nadar tanto para no malgastar sus reservas de energía en un período en el que están en ayuno. Esta es también una alta prioridad para las madres que están criando sus ballenatos. Si persisten estos ataques, ellas simplemente se irán. Y si se van, causarán un enorme daño económico a quienes montaron la importante industria turística de la región.

-¿Desde cuándo sucede esto? ¿Qué se puede hacer?

-Cuando llegué, en los años 70, no pasaba. Las gaviotas sólo comían la piel que se desprendía naturalmente de las ballenas. Pero en los últimos veinte años han empezado a atacarlas activamente. Todo comenzó con el crecimiento desmedido de la población de gaviotas, debido a la comida expuesta en los basurales de las ciudades y los desechos de pescado que quedan al descubierto. Está claro que cubrir estos desechos es una alta prioridad, no sólo por las ballenas.

-Usted descubrió que las ballenas jorobadas emiten secuencias de sonidos y que hasta emplean rimas en sus cantos. ¿Las ballenas francas cantan?

-Lo estamos estudiando. Creemos que usan el sonido para mantenerse en contacto y para saber si están todas juntas o no, especialmente cuando hay mucho viento y el mar se pone muy ruidoso.

-¿Qué actividades planea?

-Quiero que mis estudios lentamente pasen a manos de los argentinos. En este tiempo pudimos investigar una pequeña porción de la vida de las ballenas. Si tenemos en cuenta que viven entre 50 y 100 años, todavía nos falta conocer al menos una generación. Es un trabajo maravilloso y me encantaría que los argentinos lo continuaran.

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