
Hallan el fósil de ballena más antiguo del mundo
La adaptación de estos mamíferos a la vida acuática fue rápida
1 minuto de lectura'
El paso de la vida terrestre a la vida acuática -aquel que habría de dar nacimiento a las ballenas y a los delfines que hoy pueblan los océanos- ocurrió varios millones de años antes de lo que se creía. Y lo que es aún más inesperado: habría ocurrido en un período relativamente corto, lo que lleva a repensar la velocidad con la que opera la evolución sobre los seres vivos.
Todo esos reajustes en el árbol de la vida de los océanos surgen de una mandíbula fósil desenterrada en febrero de este año en la isla Marambio, en la Antártida. Y no es para menos: se trata del fósil del cetáceo primitivo más antiguo del mundo, que además es el primero hallado en el citado continente.
"La mandíbula es la de un cetáceo primitivo con características de una ballena completamente acuática y con una antigüedad de 49 millones de años, lo que lleva mucho más atrás la vuelta al mar. Hasta ahora, los registros más antiguos de cetáceos completamente acuáticos tenían 38 millones de años", dijo a La Nacion el doctor Marcelo Reguero, investigador del Conicet en el Instituto Antártico Argentino, que comandó la expedición argentino-sueca que protagonizó el hallazgo.
El origen de los cetáceos ha sido rastreado hasta el pakicetus, un mamífero cuadrúpedo que vivió en tierra firme hace 55 millones de años en lo que hoy es Paquistán (ver ilustración). Tan sólo seis millones de años después -¡y en el otro extremo del globo terráqueo!- los cetáceos ya estaban bien adaptados a una vida completamente acuática, como muestra la mandíbula del que han dado en llamar Arqueoceto antártico .
"Esto habla de una evolución muy rápida", opinó Reguero. "Lo que además está indicando es que durante un tiempo [los arqueocetos] coexistieron con formas transicionales semiacuáticas; luego, un patrón corporal se hizo dominante, ya que sufrió innovaciones que le permitieron sobrevivir en un medio marino, mientras que el otro patrón corporal desapareció", agregó la doctora Marta Fernández, investigadora de la División Paleontología de Vertebrados del Museo de La Plata, que junto con la licenciada Mónica Buono, del Centro Nacional Patagónico, estudió los restos fósiles.
Hallazgo inesperado
"No teníamos la expectativa de encontrar semejantes restos fósiles allí", contó la doctora Claudia Tambussi, experta en aves primitivas del Museo de La Plata que participó de la expedición que descubrió al Arqueoceto antártico . Con unas treinta campañas paleontológicas antárticas a cuestas, Reguero reconoce que "cuando lo desenterramos vimos que tenía características de un cetáceo y nos extrañó que apareciera allí".
¿Qué características de la mandíbula permitieron a Fernández y a Buono describir una nueva especie de cetáceo primitivo? "Se trata de una mandíbula con los dientes totalmente alineados con la mejilla, lo que indica que tenía una trompa alargada -respondió Fernández-. Todos los tetrápodos que van a volver al mar van a imitar un mismo diseño corporal que es el óptimo para abrirse paso en el agua, que es el diseño del pez. Y esta forma de alineación de los dientes da una idea de un contorno bastante hidrodinámico."
El otro dato anatómico que confirma el hábitat acuático del arqueoceto es, según explicó Fernández, "una estructura presente en el margen de arriba de la mandíbula (el foramen mandibular), que hoy se sabe que está vinculado con estructuras blandas a través de las cuales los cetáceos perciben los sonidos bajo el agua".
Finalmente, agregó la investigadora del Conicet, "los dientes presentan unos dentículos accesorios que indudablemente refieren a los bacilosaurios". Los bacilosaurios -de entre los cuales el arqueoceto se destaca por ser el exponente más antiguo- son el grupo de cetáceos primitivos a partir del cual se originaron todos los cetáceos actuales, las ballenas y los delfines.
Reguero comentó que existen otros restos fósiles, aún no estudiados, que pertenecerían al mismo ejemplar que permitió la descripción del arqueoceto. "Hay una aleta que tiene dos huesos articulados, que está siendo preparada para su estudio", comentó.
La campaña en la que se descubrieron los restos del cetáceo, que fueron presentados ayer en conferencia de prensa en Tecnópolis, también permitió otros hallazgos de relevancia para la paleontología local e internacional. "Se encontraron restos de un saurópodo, un dinosaurio cuadrúpedo de cuello largo que es el primero hallado en la Antártida", ilustró Tambussi.






