Holanda es el primer país del mundo en legalizar la eutanasia

Los facultativos deberán actuar bajo reglas muy estrictas
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2 de abril de 2002  

AMSTERDAM.- Holanda se convirtió ayer en el primer país del mundo que reconoce la eutanasia como un acto legal, tras entrar en vigor la ley aprobada en abril de 2001. El cambio más importante que introduce la ley en Holanda, donde ya se permitía la eutanasia en la práctica, consiste en la aplicación de un mejor control de los casos por una comisión que juzgará si el médico la practicó legalmente.

La ley lleva el título de "Prueba de petición de terminación de la vida y ayuda al suicidio" y en ella se indica que, en el futuro, no se podrá perseguir en los tribunales a los médicos que practiquen la eutanasia.

En concreto, determina que los médicos pueden acceder a una solicitud para terminar con la vida de un paciente que sufra de manera insoportable o sin perspectiva de vivir, siempre y cuando el enfermo lo pida de manera voluntaria y deliberada y que el facultativo actúe según reglas muy estrictas. Da una mayor seguridad legal al médico, sin modificar fundamentalmente el régimen de tolerancia que regía en el país desde 1997.

El Senado holandés adoptó la ley el 10 de abril de 2001, confirmando la aprobación precedente de la Cámara baja, que había aprobado la legislación sobre la eutanasia por 104 votos en favor y 40 en contra, en noviembre de 2000. Los tres partidos de la coalición gubernamental, socialdemócrata, liberal y reformador, se pronunciaron en favor de la ley, a la que se opusieron la democracia cristiana y los pequeños partidos de la derecha religiosa.

Criterios estrictos

"Lo importante, es la seguridad jurídica para el médico y para el paciente", estimó el ministro holandés de Justicia, Benk Korthals.

Antes de la ley, la eutanasia seguía siendo un acto criminal, pero los médicos de hecho no eran ya objeto de procedimientos judiciales.

A partir de ahora, la eutanasia es un acto legal sólo a condición de que se realice respetando criterios estrictos.

Cada vez que ésta se practique deberá ser señalada a una "comisión regional de control de las interrupciones de la vida". Compuesta por un jurista, un médico y un especialista en cuestiones de ética, esta comisión se encargará de verificar que los anteriores criterios fueron respetados. Si estima que un médico no ha respetado dichos criterios, la comisión entrega sus conclusiones al Colegio de Fiscales Generales, que puede en tal caso iniciar un procedimiento judicial contra el médico.

Las personas que no padezcan una enfermedad grave y que no deseen seguir viviendo no podrán acogerse a esta ley, de forma que la eutanasia sin control seguirá estando penalizada con una condena máxima de doce años de cárcel.

La ley no significa, por lo tanto, una legalización en general de la eutanasia y la ayuda al suicidio.

A los menores de edad también se los incluye en el texto y se afirma que los jóvenes de 16 y 17 años podrán decidir independientemente, aunque se tendrá en cuenta la opinión de los padres, mientras que los que tengan entre 12 y 16 años necesitarán la aprobación de sus progenitores o tutores.

Las últimas encuestas publicadas en Holanda resaltan el amplio apoyo de la población hacia esta práctica, y destacan que un 85 por ciento de los ciudadanos están a favor de la legalización de la eutanasia en caso de que no haya esperanza de sobrevivir y que se padezcan sufrimientos insoportables.

La legalización de la eutanasia no impide que exista en Holanda un interés creciente por los llamados tratamientos paliativos, destinados a limitar el sufrimiento de los enfermos desahuciados.

Aun cuando la nueva ley es percibida a veces por los pacientes, erradamente, como un texto que les da total derecho a la eutanasia, los médicos recuerdan que primeramente deben proponer todas las soluciones terapéuticas posibles.

Paradójicamente, "una de las consecuencias de la ley podría ser permitir una reflexión más profunda sobre las posibilidades de tratamientos paliativos existentes, en particular en el seno del mundo médico", estimó el presidente de la Asociación de Médicos holandeses (KNMG).

Los opositores a la presente legislación trazaron temidos paralelos con la Alemania nazi cuando el parlamento holandés aprobó en abril del año último convertir en ley una práctica tolerada en el país durante dos décadas.

Un cambio simbólico

Una comisión de expertos independientes de Derechos Humanos de las Naciones Unidas criticó en julio la ley holandesa, diciendo que podría conducir a asesinatos piadosos rutinarios e insensibles.

Pero médicos holandeses dicen que la ley cambia muy poco las cosas, pues simplemente despenaliza una práctica que ha sido realidad durante largo tiempo en ese país. "Es un cambio simbólico", dijo Coot Kuipers, médica general del sureño pueblo de Uden.

"Para muchas personas que son enfermos terminales, el simple hecho de poder elegir morir es un inmenso consuelo", agregó.

La histórica legislación holandesa ha tenido gran impacto más allá de las fronteras holandesas. En Bélgica, los senadores votaron en octubre en favor de una propuesta de ley similar a la holandesa, y el ministro de Salud francés dijo que usaría la decisión holandesa para presionar por la legalización de la eutanasia en Francia.

Formas y matices

Desde ayer, la nueva ley holandesa sobre eutanasia permite realizarla si el pedido ha sido manifestado por el paciente en situación de padecer sufrimiento insoportable.El médico debe comprobar que no existe solución a la situación del enfermo y someter su criterio a opiniones de colegas. Un comité evalúa su desempeño. A excepción de Holanda, la eutanasia sigue prohibida en el mundo, aunque algunos países admiten ciertas formas.

Dinamarca: el enfermo incurable puede decidir el cese del tratamiento. Desde 1992 existe un "testamento biológico" en el que se puede negar a que se lo mantenga artificialmente con vida.

Francia: la eutanasia es ilegal, pero el código penal distingue entre activa (acción directa para producir la muerte) y pasiva (cese del tratamiento).

Alemania: puede ser autorizada sólo si corresponde inequívocamente a la voluntad del paciente, siempre que sea aprobada por los tribunales tutelares.

Gran Bretaña: la eutanasia también es ilegal. Sin embargo, la Justicia autorizó a algunos médicos a abreviar la vida de los enfermos mantenidos artificialmente con vida.

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