
La infancia, territorio de profundos contrastes
Está condicionada por el aspecto social
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"El "Gran Hermano" ya fue. Ahora, el fantasma es el anonimato, el no ser nada, el tener problemas para acceder al DNI. Hoy, a la mayoría de los chicos, nadie los mira", asevera Juan Vasen, psiquiatra y psicoanalista.
La reflexión viene asociada con una pregunta que circula en la sociedad: ¿se acabó la infancia?
"Lo que creo que existe es un conjunto fragmentado de maneras de habitar esa época de la vida. En algunos casos, con papá, mamá, escuela, actividades extracurriculares y un futuro. En muchos otros, con desamparo y violencia."
Para Vasen, que recomienda diferenciar lo que ocurre con los chicos de clase media y otros que jamás accederán a una computadora, "hay que hablar de infancias y adolescencias. En plural. Porque en un país donde los proyectos están a menudo jaqueados, a un grupo de niños y adolescentes se los puede ubicar en una suerte de moratoria: aunque la sensación de `no hay futuro´ está presente, todavía ese futuro se puede pensar, a pesar de que lo que se rompió es la idea de que el futuro venía por añadidura".
En cambio, a otro grupo de chicos le surge el "para qué voy a estudiar, para qué voy a trabajar, prefiero robar". Sin igualdad de oportunidades, no le encuentran sentido a las cosas que hacen digno a un ser humano. Y esto es peligroso, porque los sentidos ("voy a la escuela para aprender, para crecer, para compartir") nos organizan la vida".
Tarea para políticos
A Ramiro, Lucía y Fede, esas historias no les resultan indiferentes. "Yo vi en la tele unos chicos que se desmayaban de hambre. Y pensé: les puedo llevar comida, pero igual esto lo tienen que arreglar los políticos", cuenta ella.
Fede, por su parte, reflexiona: "Te estoy contando todo lo que hago, lo que me gusta, porque a mí me dan oportunidades. Tengo una casa, una familia, pero hay muchos chicos cuya exigencia es salir a buscar algo para comer". Aclara, además: "Te quiero decir que yo en la tele no miro sólo programas de entretenimiento.
En el noticiero vi el otro día que a unos chicos no les llegaban las viandas y me angustié. También veo que a los políticos no les interesa que ellos vayan a la escuela, prefieren que sean ignorantes. Esos políticos son muy feos. Te diría que son horripilantes, como el corralito".






