
Logran un embarazo con óvulos inmaduros
Es la primera vez que esta técnica se aplica con éxito en la Argentina; sólo nacieron 50 bebes mediante este método en el mundo
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Desde el lunes último, la Argentina pertenece al pequeño grupo de países (EE.UU., Dinamarca y Canadá) donde se han logrado embarazos con óvulos madurados in vitro. La práctica, que imita en laboratorio un proceso natural del organismo femenino, promete ser un beneficio para cerca del 40% de las mujeres con problemas de fertilidad, tanto aquellas que poseen muchos óvulos, pero pequeños y de mala calidad como quienes, aun estimuladas a nivel hormonal, no consiguen madurarlos para lograr un embarazo.
La joven argentina que espera un hijo gracias a esta técnica es Soledad Aguado, de 24 años, que vive en Zárate, provincia de Buenos Aires, y que desde hace dos años y medio, cuando se casó con Javier Martínez, de 28, sólo desea una cosa: ser mamá.
"La paciente había sido tratada por poliquistosis ovárica -explicó el doctor Ramiro Quintana, subdirector médico del Instituto de Fertilidad (Ifer), afiliado a la Facultad de Medicina de la UBA, donde se logró el embarazo-. Soledad tenía menstruaciones muy irregulares, y luego de recibir medicación probamos inducirle la ovulación, pero vimos que había peligro de que el ovario respondiera con muchos folículos y se produjera el síndrome de hiperestimulación, una complicación presente entre el 2 y el 8% de los ciclos de fertilización asistida, que puede comprometer la vida de la mujer."
Quintana explicó que todo tratamiento de fertilización asistida implica el pasaje por la estimulación ovárica para mejorar las posibilidades de embarazo, pero que en algunos grupos -entre éstos, las pacientes con poliquistosis ovárica-, el procedimiento puede causar una respuesta desproporcionada y difícil de manejar, que causa el agrandamiento de los ovarios, la acumulación de líquidos (ascitis) en el pulmón, el corazón y el abdomen, y un cuadro de insuficiencia renal.
El doctor Edgardo Young, director del Ifer, agregó que trabajan en el tema desde hace tres años, y que él mismo compró las agujas especiales que se utilizan para aspirar los óvulos inmaduros y pequeños de las pacientes y madurarlos en el laboratorio. El procedimiento, dijeron los especialistas, no tuvo costo para la paciente, por tratarse de un protocolo experimental.
"Hasta los expertos del Instituto Valenciano de Fertilidad (IVI), el más importante de Europa -recordó el doctor Young- nos desalentaron a probar esta técnica. Pero cuando conversé con la doctora Anne Mikkelsen, de Dinamarca, y me informó que habían logrado 22 embarazos, quisimos seguir."
La literatura científica informa de 50 niños nacidos mediante maduración de óvulos in vitro (todos normales) y 68 embarazos, "aunque un grupo coreano, este año, informó 300, pero no apareció en ninguna revista científica, y lo tomamos con pinzas", dijo Quintana.
Pequeños e inmaduros
Para llegar a buen puerto, hacía falta obtener óvulos de Soledad Aguado, pero no sería una tarea sencilla. "El procedimiento de aspiración de los folículos (óvulos inmaduros) es fundamental: se hace por vía vaginal y con una anestesia muy suave -explicó el doctor Ignacio de Zúñiga, encargado de la misión-. En la aspiración in vitro convencional se punzan folículos de 16 a 22 mm, grandes, y es más fácil. Estos folículos medían entre 5 y 8 mm. Además, como los ovarios no habían formado folículos grandes, están muy livianos: al punzar, suben y bajan."
Obtenido el líquido folicular, el biólogo Claudio Bisioli emprendió la no menos complicada tarea de hallar los óvulos, que fueron cultivados con medios de laboratorio, "en este caso, durante 25 horas -explicó Bisioli-, hasta que maduraran, para ser fertilizados".
Soledad Aguado dice que está casi segura de que si el bebe es un varón lo llamará "Ramiro Martín, Ramiro por el doctor Quintana y Martín por el doctor Martín Villamayor, que me atendió y me acompañó durante todo el tratamiento". A la joven paciente se le transfirió un embrión el 7 del actual. Dos semanas después, se confirmó el resultado: embarazo.
"En lo inmediato, esta técnica -dijo Claudio Bisioli-, que todavía hace falta pulir, podría ayudar a las pacientes con poliquistosis y a las bajas respondedoras, pero en un futuro podrían lograrse embarazos por fertilización asistida con niveles muy bajos de estimulación hormonal o sin necesidad de estimulación. Y esto sería revolucionario."
Para Ramiro Quintana, que Soledad tenga sólo 24 años agrega satisfacción a la tarea: "Cualquier embarazo me pone contento -dijo el especialista, padre de 4 varones-. Pero cuando los pacientes son tan jóvenes, me pone más contento todavía. Existe la idea, equivocada, de que cuando se es joven hay tiempo para esperar. Y, en realidad, ella misma lo dijo: no podía vivir sin quedar embarazada, y dos años, a su edad, son una eternidad. Hoy Soledad está bien. Y eso nos hace sentir bien a todos".






