
Los bebes son más hábiles que los adultos para reconocer caras
Esta capacidad luego se va perdiendo con la experiencia
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Identificar la cara de un amigo en un estadio lleno de espectadores puede resultar difícil. Pero si todos los asientos estuvieran ocupados por macacos, ¿seríamos capaces de distinguir a uno en especial?
Aunque resulte sorprendente, un estudio que se publica hoy en Science muestra que un bebe de seis meses es más hábil que un adulto para llevar a cabo esta tarea. De acuerdo con Olivier Pascalis y sus colegas de la Universidad de Sheffield, con la capacidad de reconocimiento ocurre lo mismo que con el lenguaje: empeora con la edad.
Según los investigadores, el cerebro sintoniza con las caras que ve más durante el primer año de vida, y a partir de ellas crea un patrón a partir del cual interpreta los nuevos rostros.
Los bebes de seis meses distinguen fácilmente entre dos seres humanos y entre dos monos; en cambio, a los bebes tres meses mayores y a los adultos les resulta muy fácil distinguir a las personas, pero prácticamente imposible diferenciar un mono de otro.
El experimento pone a prueba una idea de Charles Nelson, profesor de desarrollo infantil, neurociencias y pediatría de la Universidad de McKnight y codirector Centro del Desarrollo Neurocomportamental de la Universidad de Minnesota.
Nelson había propuesto que a medida que los chicos van ganando experiencia en observar caras sus cerebros sintonizan con los diferentes tipos de caras que ven más seguido y descartan otros. Esto implica que los bebes más pequeños, que no tuvieron suficiente experiencia como para especializarse en discriminar rostros humanos, deberían ser más hábiles en distinguir caras de otras especies.
"Hay cambios realmente notables durante el primer día de vida en el sistema de procesamiento de caras -dijo Michelle de Haan, del University College, de Londres-. Generalmente, pensamos en el desarrollo como ganar habilidades, de modo que es sorprendente que los bebes pierdan ciertas capacidades a medida que crecen."
Este estrechamiento perceptivo también se verifica cuando perdemos la habilidad de diferenciar entre sonidos no nativos, tales como aquellos de idiomas extranjeros.
"Cuando el bebe nace, ¿ya tiene áreas del cerebro dedicadas a tareas específicas?", se preguntó Haan. Es posible que entre los seis y los nueve meses se produzcan cambios naturales en el cerebro y la experiencia establezca las claves para el reconocimiento de rostros, explicó.






