
Raël, el jefe de la secta que lo anunció
Es un ex periodista francés que asegura haber sido contactado por extraterrestres
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"La especie humana es el resultado de la clonación de extraterrestres, los Elohim, que llegaron a la Tierra en platos voladores hace 25 mil años." Los miembros de la secta Raël lo aseguran a partir del encuentro que, dicen, se produjo en diciembre de 1973 entre su fundador, el francés Claude Vorilhon, y un extraplanetario.
El francés, de unos 55 años y ex periodista de carreras de automóviles, relata que en un volcán ubicado cerca de Clermont-Ferrand, Francia, un ser radiante y de corta estatura, de piel verde oliva, ojos con forma de almendra y cabellos largos descendió de un ovni y se le acercó para revelarle el origen de la humanidad y designarlo su vocero.
Entonces, Vorilhon decidió rebautizarse Raël, que significaría mensajero , y en 1975 creó el movimiento que cuenta con sedes en los distintos continentes y alrededor de 55 mil miembros en 84 países, según datos aportados por la organización.
La máxima aspiración de los integrantes de la secta es "crear vida eterna". Su filosofía se nutre de ese objetivo. Piensan que la clonación es la vía para alcanzarlo. Para realizar los estudios necesarios, a mediados de los años 90, fundaron Clonaid, empresa dirigida por la química francesa Brigitte Boisselier, que se autoproclama obispo raeliano.
Encuentros cercanos
"La resurrección de Jesús fue resultado de una clonación", afirma Vorilhon sin sonrojarse. Asegura haberse reunido con él en un viaje por el espacio en el que también se habría encontrado con Buda, con Joseph Smith -iniciador de los mormones- y con Confucio, el gran reformador chino.
La clonación también sería un recurso aplicable para menguar las consecuencias del terrorismo. Uno de los últimos comunicados emitidos por Raël proponía que las víctimas del atentado contra las Torres Gemelas fuesen sometidas a esta técnica de ingeniería genética.
La ideología del grupo incluye la aceptación del divorcio, del aborto y del suicidio asistido. Según los raëlianos, los extraterrestres quieren que los humanos sean hermosos y sensuales y que disfruten de una vida sexual libre de restricciones.
Como es previsible, niegan constituir una secta. Hablan de religión entendida como vínculo entre el creador, en este caso los Elohim, y lo creado, la vida en la Tierra.
Lo cierto es que los seguidores de Vorilhon están obligados a depositar un porcentaje de su sueldo en las arcas de la organización. Las oficinas centrales de Raël se encuentran en Montreal, Canadá.



