
Stephen Hawking reconoció que se había equivocado
El físico inglés corrigió su teoría sobre los agujeros negros
1 minuto de lectura'

Ayer al mediodía, el científico británico Stephen Hawking, célebre por sus aportes a la física teórica y por seguir desarrollando su trabajo en las fronteras de la ciencia a pesar de sufrir de esclerosis lateral amiotrófica -una condición que le impide moverse o hablar por sus propios medios-, tuvo que atravesar el que debe ser uno de los momentos más incómodos para un investigador: después de pensarlo durante casi tres décadas, admitió frente a una audiencia de 800 físicos de 50 países que un aspecto de su teoría sobre los agujeros negros estaba errado.
La noticia -anunciada por The New Scientist hace unos días- tuvo un enorme impacto periodístico.
Los agujeros negros son vórtices espaciales que se forman tras el colapso de estrellas masivas. Durante mucho tiempo se creyó que en ellos fuerzas gravitatorias millones de veces más fuertes que la del Sol determinaban una región del espacio-tiempo de la cual nada podía escapar, ni siquiera la luz.
En los años 70, Hawking había postulado que los agujeros negros destruían las huellas moleculares de su contenido y las ocultaban para siempre del universo exterior; sólo emitían un tipo de radiación: la radiación térmica.
Sin embargo, como informa la agencia AP, durante su intervención en la 17» Conferencia Internacional sobre Relatividad General y Gravitación, que se realiza esta semana en Dublín, el científico, de 62 años, presentó "una serie de apasionantes nuevos cálculos que sugieren que los agujeros negros son capaces de arrojar nuevamente su contenido, pero desfigurado, y que hay un solo camino hacia adentro y otro hacia afuera". Hawking ya no cree, tampoco, que los agujeros negros sean un pasaje a un universo paralelo ni una forma de viajar en el tiempo, dos especulaciones que surgían de sus anteriores hipótesis. De acuerdo con el resultado de su nuevo trabajo, la materia deglutida por un agujero negro no desaparece, sino que debe ser eventualmente expelida de una forma específica.
Pero para el también célebre físico argentino Juan Maldacena, investigador del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Princeton, la demostración presentada en Dublín no es totalmente convincente.
"Clásicamente se argumentó que todo lo que cae dentro de un agujero negro no puede volver a salir -explica, durante una comunicación telefónica-. Hawking mostró que, debido a efectos cuánticos, el agujero emite radiación térmica en forma aleatoria y va perdiendo su masa. La existencia de esta radiación implicaba que uno podía formar un agujero negro de muchas maneras, y que cuando se evaporaba podía hacerlo también de muchas maneras. Esto implicaba una modificación de las reglas de la mecánica cuántica."
Según Maldacena, Hawking postulaba que la física de los agujeros negros exigía una mecánica cuántica no normal. Y aunque durante mucho tiempo no había manera de averiguar qué pasaba dentro de esa caja negra cósmica, poco a poco se fueron desarrollando nuevos métodos.
Uno de los avances se dio precisamente a partir de una contribución del científico argentino, cuando formuló una conjetura que relacionó dos teorías que se consideraban diferentes: "Es básicamente una descripción de la gravedad para ciertos espacios-tiempos, e implica que no hay pérdida de la información -explica-. Eso convenció a mucha gente. Lo que no estaba claro, y creo que todavía no lo está, era qué estaba mal en el argumento de Hawking de los años 70. En el trabajo que presentó ayer, él intenta describir el problema de forma que la geometría aparezca explícitamente. Pero el método que está tratando de usar no está tan bien definido como los cálculos que uno hace en la teoría de cuerdas. Según lo que a mí me parece entender, estaría eliminando la predicción de la radiación de Hawking".
1
2El fósil de una tortuga marina de 150 millones de años descubierta en Colombia que cambia lo que sabíamos del mar
3Impactante hallazgo en Santa Clara del Mar: encontraron el fémur de un perezoso gigante que vivió hace 400 mil años
4La historia de la mujer que se encogió casi 30 centímetros por una rara enfermedad



