Un anticonceptivo que no altera el amamantamiento
Llegará a la Argentina en agosto
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Amamantar y evitar un embarazo no deseado es un binomio que no ha contado hasta ahora con mucha ayuda por parte de los métodos farmacológicos de anticoncepción. Es sabido que las pastillas anticonceptivas habituales que contienen estrógenos disminuyen la cantidad de leche materna y alteran su calidad; en cuanto a su alternativa, los productos libres de estrógenos, éstos tienen una efectividad limitada.
Investigadores de la compañía farmacéutica holandesa Organon han resuelto el dilema amamantamiento o anticoncepción. En agosto llegará a la Argentina una nueva pastilla anticonceptiva que consiste en una reformulación de una hormona denominada desogestrel , utilizada en otros productos para evitar la concepción, que brinda entre un 99,8% y un 100% de efectividad; eso, sin afectar la calidad ni la cantidad de la leche materna.
Además, al no contener estrógenos, esta pastilla -que se utiliza en países como Inglaterra, Francia y Bélgica y que cuenta con el visto bueno de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat)- no incrementa el riesgo de sufrir un tromboembolismo venoso, un melanoma o un cáncer de mama, como sí lo hacen (aunque en forma sólo significativa desde un punto de vista estadístico) los anticonceptivos con estrógenos.
Una dosis más alta
"La novedad de este nuevo producto es que contiene una dosis de 75 microgramos de este progestágeno denominado desogestrel -explica el doctor Carlos Gurucharri, profesor titular de Ginecología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA)-; hasta ahora, los anticonceptivos que se utilizan durante el período de lactancia (conocidos como minipíldoras o POPs ) contienen no más de 30 o 35 microgramos, por lo que su eficacia oscila entre un 70 y un 80 por ciento."
La baja eficacia de POPs se explica por su mecanismo de acción: en vez de inhibir la ovulación, tan sólo espesan el moco cervical que se halla en el interior del cuello del útero, dificultando el paso de los espermatozoides.
"Al subir la dosis a 75 microgramos se obtiene un efecto similar al que se obtiene con la combinación de estrógenos y prostágenos; es decir, inhibir la ovulación -afirma el doctor Gurucharri-. Y eso sin los tan temidos efectos adversos de los estrógenos y los efectos adversos que uno podría esperar de una dosis tan alta de desogestrel: aumento del peso o seborrea."
Además, los estudios demostraron que las dosis altas de desogestrel no elevan, como sí lo hacen las dosis bajas, el riesgo de que, en caso de que falle y se produzca un embarazo, haya un mayor riesgo de que éste se produzca fuera del útero (embarazo ectópico).
Para el doctor Gurucharri, esta nueva presentación del desogestrel, particularmente útil durante el amamantamiento, también puede ser utilizada por las mujeres fuera del período de lactancia. "En estas últimas, los progestágenos en ausencia de los estrógenos pueden desarreglar el ciclo menstrual, produciendo un sangrado menstrual irregular."
Es la mujer la que debe decidir si acepta estas molestias a cambio de evitar los estrógenos.
Pero más allá de cuál sea el método elegido, dice este especialista, fundador y ex presidente de la Sociedad Argentina de Obstetricia, "si uno piensa que cada minuto muere una mujer y que una de las causas es el aborto, cualquier anticonceptivo es mejor que ninguno".



