
Una rana capaz de comer dinosaurios
Su boca medía entre 15 y 20 cm de ancho
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Con una boca de entre 15 y 20 centímetros de ancho, la rana prehistórica apodada Beelzebufo -"sapo del infierno"- habría sido capaz de devorar reptiles, pequeños mamíferos e incluso crías de dinosaurios. Sus restos fósiles, hallados en Madagascar, con un antigüedad de 70 millones de años, sugieren que la rana habría medido unos 40 centímetros de largo. O más.
"Las uniones de los huesos de su cabeza todavía están abiertas incluso en los especímenes más grandes que encontramos. En las ranas vivientes, los huesos de la cabeza se fusionan muy tempranamente, lo que sugiere que incluso nuestro ejemplar más grande todavía estaba creciendo", dijo a LA NACION Susan Evans, profesora de biología del desarrollo del University College de Londres, Inglaterra.
El hallazgo de Beelzebufo, cuya descripción publica la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, no sólo sorprende por cuestiones de tamaño. Su descubrimiento cuestiona la fecha en que apareció la familia de ranas que integra esta especie (ceratophrynos): "Recientes estudios moleculares sugerían que esta familia no apareció hasta hace 20 millones de años, lo que se contradice con esta rana, de 70 millones de años", comentó Evans por e-mail.
Por otro lado, el hecho de que los descendientes de Beelzebufo vivan hoy en América del Sur -son apodadas ranas con cuernos o ranas Pac-Man por el tamaño de sus bocas- contradice la idea convencional de que las tierras que hoy forman ese subcontinente, Madagascar y la India se separaron hace 120 millones de años.
"Nuestro descubrimiento de una rana completamente diferente de las que viven hoy en Madagascar y semejante a las ranas con cuernos previamente consideradas endémicas de América del Sur soporta el controvertido modelo que sugiere que Madagascar, el continente indio y América del Sur estaban bien unidas hasta el Cretácico tardío", hace 80 millones de años.





