Vacunas y homeopatía, ¿son útiles?
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Lo interesante de la inmunoterapia es que permite controlar la alergia en forma integral. Consiste en la aplicación semanal o quincenal de inyecciones -las "vacunas"- con el o los alergenos en el tejido subcutáneo, luego de haberse efectuado las pruebas de alergia para determinar cuál es el factor alergénico en cuestión.
"Para lograr la inmunidad al alergeno se precisan aproximadamente tres años de tratamiento, aunque la mejoría ya se hace notar en los primeros seis meses", refiere el doctor Máximo Soto, médico de planta del Servicio de Alergia e Inmunología del Hospital de Clínicas.
En los más pequeños, la aplicación de las vacunas se hace con una técnica llamada prick; "es como un pellizco, muy poco doloroso", explica el especialista.
Terapia complementaria
La homeopatía, por su parte, también ha demostrado eficacia como abordaje complementario en afecciones alérgicas crónicas.
"Nos importa la persona alérgica más que la alergia en sí -refiere la doctora Vivian Suttín, especialista en Clínica Médica y docente de la Escuela Médica Homeopática Argentina-, por eso nos interesa la historia vital del paciente: qué cosas lo irritan o de qué ánimo está cuando sobreviene la crisis alérgica. La cura comienza con un bienestar subjetivo y luego los síntomas físicos desaparecen por añadidura."
El tratamiento homeopático consiste en la administración en forma de glóbulos, gotas o polvillo, de una sustancia que ha probado en personas sanas provocar los mismos síntomas que refiere el paciente. Cabe aclarar que ésta nunca es el alergeno, sino algún derivado de origen mineral, como el arsénico, o vegetal, como la belladona, y en algunos casos animal, como veneno de serpiente, tarántula o abeja.
Dónde consultar
- Hospital de Clínicas (por pruebas y vacunas): (011) 5950-8000.
- Red Alergológica de la Ciudad de Buenos Aires: (011) 4312-1037.
- Escuela Médica Homeopática Argentina: (011) 4861-1515.



