Tenía 15 años cuando desapareció entre las últimas horas del 29 de agosto y las primeras del 30 de agosto de 2015. Fue en San Miguel del Monte, provincia de Buenos Aires. Una de las hipótesis de la familia es que la adolescente fue víctima de una red de trata.
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Camila Katherine Cinalli
Tenía 15 años cuando desapareció entre las últimas horas del 29 de agosto y las primeras del 30 de agosto de 2015
Fue en San Miguel del Monte, provincia de Buenos Aires.
Hace poco más de un mes, el 1 de febrero, Camila Katherine Cinalli cumplió 23 años. Sin embargo, las últimas fotos de un cumpleaños que guarda su papá, Ricardo, son las de su fiesta de 15. Ese día, el hombre, que por aquel entonces trabajaba como panadero en su casa haciendo pedidos por encargue, fue el responsable de la torta: tenía tres pisos y era de color rosa. “Le alquilamos un salón y estaba re contenta”, cuenta.
Con la voz quebrada, Ricardo agrega que Camila había soñado con esa fiesta. Se puso un vestido largo de falda amplia, con un lazo rosado en la cintura y un corset bordado con flores al tono. Estaba presente su familia y amigos. Camila tiene tres hermanos de parte de madre y padre y otros tres por parte de su papá y Silvina, su actual esposa. A los dos más pequeños, que tienen 6 y 4 años, no llegó a conocerlos.
El vestido de esa noche mágica para la adolescente, junto a un par de anteojos recetados y algunas fotos, son las pertenencias que hoy conserva su papá, siete años después de la desaparición de Camila. La jóven, que vivía junto a su padre, Silvina y algunos de sus hermanos en el barrio San Francisco de la localidad bonaerense de San Miguel del Monte, desapareció la noche del 29 de agosto de 2015.

“Había dejado la secundaria y vivía una vida normal, era tranquila. Esa noche salió a encontrarse con sus amigas y no volvió más”, recuerda su papá. “Cuando se hizo la denuncia y revisaron las cámaras de seguridad, se la vio caminando sola para el lado de la plaza y después volviendo para mi casa. La última cámara la agarra cruzando la ruta a eso de las 3.30 o 4 de la mañana. Después no se vio más nada. La buscaron en helicóptero e hicieron rastrillajes con perros, pero nunca se supo nada”.
Una de las hipótesis que sostuvo parte de la familia desde el primer momento es que la desaparición de la chica podría estar vinculada a una red de trata. Sin embargo, Ricardo asegura que eso nunca quedó demostrado y no se imagina qué puede haber ocurrido con su hija. “Desde el principio se taparon muchas cosas: la policía, el intendente, toda la municipalidad. Nunca se llegó a nada, ni siquiera una pista. Como que se la tragó la tierra”, subraya. Actualmente la recompensa es de 2 millones de pesos para quien aporte algún dato sobre la chica. “La llevamos como podemos. Te da impotencia porque nadie te da una mano. Mientras esté vivo, tengo esperanzas de encontrarla”, concluye el padre.
A quién podés llamar si tenés un dato sobre ella:
- Podés escribirle al Ministerio de Seguridad haciendo click en este link o llamando a la línea 134.
- Podés llamar al 911.
- Podés comunicarte con la organización Personas Perdidas por whatsapp al 11.4915.9470
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