Varias villas y asentamientos de CABA y Buenos Aires tuvieron hasta un metro de agua: afirman que el 60% de esos barrios sufren inundaciones
Lo asegura la organización TECHO; las historias de familias de Florencio Varela, San Isidro y la 21-24 porteña que ayer perdieron muebles, colchones, ropa y electrodomésticos; ¿de qué manera se puede ayudar a los afectados?
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Después de la inundación del 24 de mayo, Alejandro Ojeda puso sobre ladrillos los muebles, las camas y hasta la heladera nueva. Quería “salvar todo” si el agua volvía a, literalmente, taparlos. Pero no hubo caso. Ayer a la mañana bien temprano, apenas tres meses después y en medio de la tormenta, el agua empezó a subir y a eso de las 10 de la mañana ya tenía 60 centímetros adentro de su casa.
Alejandro tuvo tiempo de poner la heladera arriba de la mesa y la ropa, las zapatillas y las cosas de valor encima de las camas cuchetas de sus hijos. Pero el agua le arruinó los muebles y varios colchones. Y sabe que va a tener que reemplazar parte de las tablas de machimbre con las que levantó las paredes de la casilla donde viven.
“En tres meses ya nos inundamos dos veces”, se lamenta este hombre de 32 años, que en mayo se fue a vivir a Ingeniero Allan, en Florencio Varela, con Mariana, su mujer y sus cuatro hijos. “Nunca antes nos habíamos inundado”, asegura. Tampoco se imaginó que la zanja ancha que corre a media cuadra del terreno que comparte con su hermana podía crecer tanto con la lluvia.

“Lo de mayo no fue una tragedia de milagro. A la madrugada, la perrita caniche que tenemos se subió a la cama de nuestro hijo y lo despertó. El agua había empezado a subir sin parar, como si alguien hubiera abierto una canilla gigante. El nene empezó a gritar y nos despertamos. Ya era un desastre”, recuerda Alejandro. Su reacción fue correr a desenchufar la heladera, porque todavía tenían electricidad. Pero no hubo caso. Lo perdieron todo: la heladera, colchones, ropa, mercadería y muebles.
Como pudieron, volvieron a armarse después de limpiar y desinfectar todo durante más de una semana. Alejandro perdió la cuenta de los litros de lavandina que gastó. “Como es agua de zanja, no es limpia. El olor que le deja a las cosas no se va más. Aireamos los colchones, para ver si se salvaban, pero el olor no se les iba, así que tuvimos que quemarlos”, explica. Entre donaciones de gente cercana, unos colchones que les dio el municipio y algunas cosas necesarias que compraron, trataron de seguir adelante. Rogaban que se hubiera tratado de un evento excepcional.
Pero no. La suya fue una de las por lo menos 1300 familias afectadas por el temporal de este jueves, que se desató anteanoche en el AMBA y que afectó especialmente a barrios de La Plata, pero también de otras localidades como Florencio Varela, La Matanza, Quilmes, Tigre, San Isidro y la ciudad de Buenos Aires.
6 de cada 10 villas se inundan
“Quienes habitan en villas y asentamientos se encuentran nuevamente en una situación crítica: sus hogares y las calles del barrio están llenas de agua y se ven obligados a empezar nuevamente en cada temporal”, sostiene Francisco Ferrario, director General de Regiones de TECHO Argentina, y destaca que no se trata de un problema aislado, según el último Relevamiento de Asentamientos Informales hecho por TECHO, el 60% de los barrios populares del país sufre inundaciones cada vez que llueve.
“Estamos frente a una problemática estructural y de emergencia constante que afecta a más de un millón de familias, de las cuales la mayoría de ellas habitan en viviendas con paredes de cartón y techos que se llueven en cada tormenta”, puntualiza Ferrario. “Lamentablemente, la respuesta por parte del Estado es insuficiente en relación a la magnitud del problema”, denuncia el referente.
Cuando Alejandro y Mariana vieron que la lluvia de ayer se intensificaba y que la zanja empezaba a crecer, lo primero que hicieron fue mandar a los hijos más chicos con un familiar, mientras empezaron a subir las cosas. “Fue muy duro ver cómo el agua se llevaba todo lo que teníamos”, se lamenta. Ahora, que el agua bajó y ya no está adentro de su casa, toca limpiar, desinfectar y ver qué muebles resisten y cuáles no.
Esta inundación los encuentra más pobres que la anterior. La metalera para la que venía trabajando Alejandro de manera informal lo despidió hace dos semanas. “Antes trabajaba en mensajería con mi moto. Pero cuando nos vinimos para acá, la vendí para hacer el contrapiso y poder comprar la casilla en la que vivimos”, explica y se lamenta de que nadie en el barrio le hubiera dicho que se estaba instalando en una zona inundable. “Habría hecho el contrapiso más elevado”, agrega.
Si bien, por el momento, no tienen baño, esa situación empezaría a cambiar en un mes, cuando empiece a construirlo Módulo Sanitario, una ONG que justamente apoya de esa manera a familias que viven en condiciones muy vulnerables. “Somos una familia que quiere estar bien. Queremos progresar. Pero se nos está haciendo muy difícil”, dice con tono resignado.
“Inundarse es una tragedia”
“Si inundarse siempre es una tragedia, independientemente de la situación económica en la que te encuentres, para la gente que vive en los barrios vulnerables la tragedia es todavía mayor”, reflexiona María Iraola, directora de la asociación Manos de La Cava, ubicada en el barrio del mismo nombre, en el partido de San Isidro. La organización inició hoy una campaña para ayudar a las familias de esa zona que también se vieron afectadas por el temporal (ver abajo).

Según calcula Iraola, cerca del 60% de los vecinos de La Cava sufrió problemas por el temporal. “Hay gente que llegó a tener el agua hasta la cintura”, grafica. “No hay que perder de vista que hay familias que viven en construcciones muy precarias, en donde la lluvia les ingresa por el techo o por las paredes”, continúa.
Ese es, justamente, el caso de María del Rosario Rojas, un ama de casa de 25 años que vive junto a su marido y sus dos hijos pequeños en el Barrio 21-24 de Barracas, en CABA. Mientras esperan un departamento que su marido aplicó para una solución habitacional ante el Instituto de Vivienda de la Ciudad, la mujer cuenta que el organismo los ubicó provisoriamente en una casa que queda a orillas del Riachuelo. De eso ya pasaron dos años.

“Cada vez que llueve, ves cómo empieza a crecer. Estás con el corazón en la boca. Por suerte nunca rebalsó”, dice la mujer. Sin embargo, la casa tiene humedad en las paredes y los cimientos, que se intensifica con cada lluvia y genera problemas de salud en sus hijos de 4 años y 1 año. En paralelo, el agua filtra por los techos. “Hemos perdido colchones, estufas y hasta un televisor por este tema. Nadie nos reconoce nada y el IVC no nos da ninguna solución”, se lamenta. “No podemos seguir viviendo de esta manera”, concluye.
Cómo colaborar con las familias inundadas
- Quienes deseen ayudar a Alejandro Ojeda y su familia, de Florencio Varela y cuya historia se cuenta en esta nota, pueden comunicarse con él al 11-5624-5860.
- Red Solidaria recibe para los afectados por las inundaciones en La Plata agua, lavandina, artículos de limpieza y colchones. Las donaciones se reciben este viernes 18/08 de 12 a 20 y de 10 a 19 sábado 19/08 y domingo 20/08 en el Estadio de River Plate, Av. Figueroa Alcorta 7597.
- Techo recibe donaciones tanto para las familias de Zona Norte como de La Plata. Por ayuda para las familias de Zona Norte se puede comunicar con Marcos al 11 5038 0636 o Ani al 11 3084 1245. Por donaciones para La Plata, hay que acercarse a la oficina de la organización en Calle 9 N° 1840 1B, entre 69 y 70 o llamar al 0221-303-3839.
- Cáritas Argentina. Podés hacer tu donación en caritas.org.ar/emergencia
- Fundación SI recibe donaciones de alimentos, artículos de higiene y limpieza, colchones, pañales, botas de goma y herramientas. Hay que llevarlo, de lunes a sábados de 10 a 19, a Angel Carranza 1962 (Palermo).
- Casa de Galilea recibe pañales, artículos de limpieza, colchones, frazadas, ropa y zapatillas para los vecinos afectados de La Cava. Están en General Alvarado 1355, Beccar. Contacto 011 4166-5976.
- Manos de La Cava también recibe para los afectados de esa zona agua mineral, productos de limpieza, colchones, frazadas, sábanas, zapatillas y ropa para niños. Están en Riobamba 1733, en Beccar. Se los puede contactar a través de Lucía al 11-6944-7214 o hacer donaciones por transferencia a su cuenta bancaria.
- La escuela N° 25 de La Cava también recibe agua, leche, colchones, sábanas, almohadas, ropa y calzado para niños y adultos. La escuela está ubicada en Tomkinson y Feliciano Pueyrredón, Beccar, San Isidro.
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