
A los 80 años, Tintín no escapa a las polémicas
MADRID.- Imposible escaparle al tema de los 80 años de Tintín. Sea por estar escribiendo esto bajo una montaña de chocolates con el muchachito rubio con jopo en el envoltorio (varios amigos han pasado por Bélgica recientemente, donde han devenido el souvenir obligatorio) o por la cantidad de polémicas de las que se habla en vísperas de que sea llevado al cine por Steven Spielberg.
La última controversia comenzó hace un mes en Londres, donde Andrew Parrish escribió en The Times : "Por supuesto que Tintín es gay . Si no, pregúntenle a Milou".
El tono de la nota de Parrish, un ex político abiertamente homosexual, era jocoso (incluso sostenía que el perrito blanco Milou era "el único mamífero macho claramente heterosexual de toda la historieta").
Pero en buena parte de Europa continental no causó demasiada gracia, y el tema comandó una enorme atención mediática. De Le Figaro y Les Echos a La Stampa e incluso L´Osservatore Romano , pasando por varios diarios suizos e incluso la tapa entera del dominical de El Mundo , la afirmación de Parris fue analizada, criticada o ponderada según el caso.
Tintín no es extraño a las polémicas. Ya en 2007 en Gran Bretaña la Comisión para la Igualdad Racial llamó a que se retiraran los ejemplares de "Tintín en el Congo" de la venta por considerarlo racista. No ayudaban al caso ciertos cuestionamientos existentes sobre el pasado de Hergé, en particular durante la ocupación nazi.
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Pero últimamente incluso temas menores han surgido, como dudas sobre las dotes de periodista del personaje. The Economist , por ejemplo, recientemente sostuvo que Tintín aparece como espectacularmente poco productivo aun para los laxos estándares de nuestra profesión.
Como máximo -dice-, se lo ve dos veces tomando nota; cuando tiene una primicia alegremente se la otorga a periodistas rivales y sólo una vez es visto con un artículo completo, pero que aparentemente nunca llega a la redacción.
Más allá de los grandes festejos para un personaje que, para muchos, es un símbolo de la amistad, el ingenio y la valentía, sin duda que se trata de un octogésimo cumpleaños bien agitado.





