
Al rescate de la tradición
RESTOS PAMPEANOS Por Horacio González-Colihue-435 páginas-($20)
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Acaso el legado más notorio del fervor por el cambio de siglo consista en la multitud de libros dedicados a realizar balances de lo acontecido en los últimos cien años en los ámbitos más diversos. Restos pampeanos podría ser considerado como uno más de ellos, orientado hacia el examen de la ciencia, el ensayo y la política en la Argentina del siglo XX. Pero su autor, Horacio González, uno de los principales referentes de la sociología argentina contemporánea, docente universitario y autor de numerosos artículos y de libros como La ética picaresca y El filósofo cesante -luminoso trabajo sobre la filosofía de Macedonio Fernández- se apropia de ese gesto fin de siglo para subvertirlo inmediatamente. Porque todo balance implica una muerte, un cierre -al menos provisorio-, y lo que González pretende mostrar en Restos pampeanos es que el ciclo de las discusiones abierto por figuras como Ingenieros, Lugones, Astrada, Jauretche y tantos otros no se ha cerrado. En todo caso, se encuentra amenazado, justamente, por los agoreros de los fines: de siglo, de milenio, de la Historia, de las ideologías.
González se lanza, entonces, a una doble operación de rescate. Rescate de textos, por un lado, a los que intenta salvar de un olvido que injustamente se apresura a devorarlos. Rescate, además, del corazón de esos textos, de su razón de ser: la nación. Tarea más delicada es, sin dudas, esta última, ya que pensar la nación puede resultar hoy algo anacrónico, tanto para quienes sostienen el dogma de la globalización como para los que se apresuran a filiar toda defensa de la nación -y eso es peor, peligroso- con el nacionalismo.
"Tal como la vemos -sostiene el autor- la praxis argentina es ante todo un conjunto de textos que debaten entre sí y pueden ser sometidos a una interpretación que los libere del engarce que los atrapa al artificio de la dominación". En primer lugar, entonces, González decide cederles la palabra a esos textos. Encontramos, así, páginas enteras de Ingenieros, Lugones, Martínez Estrada, Scalabrini Ortiz, Borges, Feinmann, Terán, Rozitchner, Viñas. Por eso, no sería errado, aunque sí insuficiente, calificar al libro como una antología anotada del ensayo argentino del siglo XX. Con esos textos, los restos a los que alude el título, y provisto de una solidez teórica que su lenguaje despojado de academicismos no consigue disimular, trama González una discusión en torno a las posibilidades de construcción de un colectivo nacio-nal -representado en nuestra literatura como "la pampa"- buscando, más que recrear viejas polémicas sostenidas entre los personajes mencionados, suscitar otras nuevas.
El resultado de esto es un libro que ciertamente está a la altura de aquellos que tematiza. Pero, ¿no corre así el mismo riesgo que quería evitarles a ellos? Porque el lector que requiere este texto, un lector interesado por los avatares de la construcción de la nación, es justamente aquel que el autor reconoce que escasea. La incógnita es, entonces, si estamos ante el último exponente de los grandes ensayos nacionales del siglo XX o si Restos pampeanos logrará, como espera González, oficiar de puente para introducir las cuestiones irresueltas del siglo pasado en el presente.



