
Amplían y actualizan la Biblioteca del Congreso Nacional
Habilitaron una sala de multimedia
1 minuto de lectura'
Las 1300 personas que visitan a diario la Biblioteca del Congreso de la Nación, encuentran estos días una novedad: la posibilidad de navegar por la Web, consultar videos en la flamante sala de multimedia o recorrer una muestra fotográfica sobre la historia de este archivo en la nueva sede de Hipólito Yrigoyen 1750, el edificio de la ex Caja de Ahorro y Seguro de la Nación, que se encontraba en manos del Senado.
Es que la tradicional biblioteca, que nació en la calle Alsina 1835, en el año1829, donde sigue funcionando, comenzó un proceso de ampliación que se completará al cabo de un año. Esto le permitirá contar con más espacio para albergar los más de tres millones de piezas bibliográficas que descansan en sus repisas.
La biblioteca recibió de la Cámara alta la nueva sede en marzo del año último. A fines de diciembre, el personal comenzó a trasladar libros de política internacional al nuevo edificio (mudarán 130.000 piezas entre enero y febrero). El lugar consta de dos entrepisos, dos salones en la planta baja y un gran subsuelo.
"La biblioteca es un ente vivo, crecemos un metro lineal por día", explicó a LA NACION el director coordinador general, Oscar Alberto Rodríguez. "Nos enfrentamos con el drama del crecimiento", agregó.
La Biblioteca del Congreso funciona por ley como depósito legal de todo lo que se publica en el país. Además, cuenta con canjes con 600 instituciones nacionales e internacionales, lo cual hace engrosar su archivo, que se inició hace 174 años con la compra de 620 ejemplares de la colección del mariscal Andrés de Santa Cruz.
Ampliación
Satisfecho con la ampliación, Rodríguez señaló que en la nueva sede funcionarán otro archivo y salones de atención al público. "Este espacio será cuatro veces mayor que el que ofrece hoy la sede de Alsina", dijo.
La biblioteca tiene una larga tradición en lo que hace a la atención general. Comenzó a ofrecer el servicio de consulta en 1974 gracias a la habilitación que realizó el diputado José Carmelo Amerise.
El traslado de los dos millones de piezas bibliográficas se hará por etapas.
Este trabajo tomará un año, según se explicó. Durante este tiempo, la atención al público continuará en la sede de Alsina (está abierta todos los días de la semana, las 24 horas, salvo unas pocas horas del viernes y del sábado por la noche, por motivos de limpieza). En Hipólito Yrigoyen se atenderá a quienes quieran consultar la sala de multimedia, con 40 computadoras, televisores y equipo de video y audio (todos los días de, 8 a 20).
Según Rodríguez, el desafío actual es la conservación de sus ejemplares más antiguos, así como la digitalización de los contenidos.
Este proceso se aceleró el año último con la adquisición de nuevas máquinas de microfilmación. Esta compra se hizo gracias a que la biblioteca obtuvo el premio Acceso al Aprendizaje 2001, de manos de la Fundación Bill Gates. Consistió en nada menos que 250.000 dólares.
El servicio del Bibliobús
La Biblioteca del Congreso Nacional tiene cinco sedes: la sala pública de consulta en la calle Alsina, la nueva sede de Hipólito Yrigoyen, la sala infantojuvenil, ubicada en el edificio contiguo a esta última, y los dos salones situados en el Congreso: la sala reservada (donde se encuentran los ejemplares más antiguos, un sitio al que sólo tienen acceso los historiadores y restauradores de libros) y el salón oficial de lectura, de uso exclusivo para los legisladores.
Pero, además, la biblioteca cuenta desde hace algunos años con el Bibliobús. Se trata de un camión que carga dos contenedores (uno con libros; el otro con computadoras) donados por la Armada. El Bibliobús traslada esos bienes culturales a localidades necesitadas con el fin de promover la lectura.
"Esta actividad es la que más satisfacción nos da. Llegamos a lugares remotos y damos herramientas, libros y talleres de cultura, arte y escritura a personas que han tenido escaso desarrollo cultural", concluyó Rodríguez.
1- 2
“Vende humo”: Marcelo Birmajer critica a Yuval Noah Harari y a otros intelectuales israelíes por el “silencio” ante la guerra
3Del libro a la pantalla: las adaptaciones que marcarán el cine y el streaming en 2026
- 4
Marta Minujín en Lollapalooza: “Me conecto mejor con los músicos que con los artistas”

