Andrea Bajani: “Muchos consideran el sufrimiento familiar como un destino”
Ganador del Premio Strega 2025, el autor italiano presentará en la Feria del Libro “El aniversario”, una novela que cuestiona el carácter intocable del vínculo entre padres e hijos
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El escritor italiano Andrea Bajani (Roma, 1975) llegó a Buenos Aires para participar de la Feria del Libro y presentar este viernes El aniversario, acompañado por Leila Guerriero. Con esa novela obtuvo el Premio Strega 2025, el galardón literario más importante de Italia.
En El aniversario, Bajani narra la ruptura de un hijo con sus padres, en un entorno atravesado por la violencia doméstica. La figura del padre aparece ligada al ejercicio del poder, mientras que la madre, aun en su condición de víctima, permanece dentro de una lógica de alianza y de reproducción de ese vínculo. Sin caer en una división simple entre culpables e inocentes, la novela explora las zonas más ambiguas del afecto, la dependencia y la culpa, y plantea una pregunta incómoda: ¿es posible sustraerse de la familia?
–¿Cómo surge la idea del libro?
–La idea nació en una clase en Estados Unidos. Yo enseño escritura creativa en Rice University (en Houston, Texas) y doy un taller que se llama “escribir la familia”. Y los estudiantes llegan siempre con una gran intensidad: cualquiera sea la historia que quieran contar —ciencia ficción, poesía, teatro— siempre aparece una historia familiar ligada al dolor. Y lo que me impresionaba es que muchos consideraban ese sufrimiento familiar como un destino, como algo que no puede ponerse en discusión. Entonces hice lo mismo que les hago hacer a ellos: al día siguiente de la primera clase, empecé a escribir una historia en la que se abría esa puerta que ellos no lograban abrir.

–Tu libro plantea algo muy radical, que es la ruptura con los padres. ¿Por qué creés que esa idea genera tanta incomodidad?
–Porque estamos en un terreno que es un tabú. Y un tabú es aquello que una sociedad obliga a no decir porque lo considera peligroso. En Italia, pero no solo allí, la familia es el fundamento político, cultural y religioso de una nación. Todos los vínculos —de amistad, de amor, de trabajo— pueden ponerse en discusión, incluso con el respaldo del derecho. Pero el vínculo familiar de padres e hijos es intocable, inviolable, porque pertenece al orden de lo sagrado y de la culpa, no al del derecho. Es como si la familia estuviera antes que el Estado y antes que el derecho, y todo lo que sucede dentro de ella se vuelve un secreto inviolable.
–En Italia el libro generó un fuerte debate, ¿sentiste que tocaste un nervio cultural específico?
–Sí, pero sinceramente no lo sabía mientras escribía. Cuando se escribe hay una especie de estado en el que uno no se pregunta por qué está escribiendo esa historia. Pero cuando el libro salió, en los primeros días se entendió que era un libro colectivo: todos sentían que debían leerlo. Eso no me había pasado antes con mis otros libros.
-Tu libro genera incomodidad al momento de leerlo, ¿buscabas lograr ese sentimiento en el lector?
-Para mí la novela es una máquina de incertidumbre. Escribir significa poner en duda todas las certezas que tengo para conocer algo de la condición humana. Para pasar de lo conocido a algo nuevo hay que atravesar la incomodidad, la incertidumbre, incluso hay que atravesar cierto grado de riesgo. Eso forma parte del proceso de la literatura, pero también del aprendizaje. Lo que pretendía con la novela no era tanto poner en discusión la institución familiar, sino puntualmente una institución familiar patriarcal, atravesada por el dominio del hombre y de ese poder sostenido políticamente. El tabú del rompimiento con la familia está fuertemente arraigado a nuestra sociedad y por eso creo que genera tanta incomodidad.
-¿Crees que esa incomodidad también tiene que ver con que no hay una división clara entre víctimas y culpables en el libro?
-Sí. Es más cómodo construir una historia con culpables e inocentes, pero yo trabajé mucho para suspender el juicio. El libro lo escribí en veinte días, pero después hice veintidós versiones durante tres años para llegar a un punto en el que no hubiera una respuesta fácil entre inocentes y culpables. La incomodidad nace también de ahí: de no ofrecerle al lector una salida moral clara.
–La figura de la madre es especialmente compleja en ese sentido, porque es víctima de violencia de género, pero el hijo sin embargo decide romper con ella también.
—Sí, porque empieza como una víctima, pero no queda solo en ese lugar. Sigue siendo una víctima, pero también está dentro de una forma de alianza, de un modo de amar que puede ser desgraciado y difícil de comprender y aceptar para un hijo. Eso la vuelve una figura más misteriosa y hace que la historia sea más incómoda.
–Decís que leer el libro como autobiografía es un error político. ¿Por qué?
–Porque la autobiografía establece una relación distinta con el lector. Le dice: “no te preocupes, esto solo me pasa a mi”. Entonces el lector puede cerrar el libro y pensar: qué terrible esa vida, menos mal que no es la mía. La novela hace lo contrario: involucra al lector, lo obliga a reconocerse. Cierra el libro y piensa: esta es mi historia. En ese sentido, es una historia colectiva, y por eso es política.
—Vas a conversar con Leila Guerriero, autora de no ficción. ¿Qué te interesa de ese cruce entre literatura y periodismo?
–La admiro muchísimo y me interesa porque es una autora que pone en discusión constantemente la realidad, que la interroga también desde la literatura. Es un ejemplo de valentía, de honestidad y de amor por el lenguaje. No podría desear mejor interlocutora.
–¿Cómo recibiste el Premio Strega?
–Con grata sorpresa. En Italia es un premio muy popular, todos los que escriben sueñan con ganarlo. Pero lo más importante es que funcionó como un megáfono: permitió que el libro llegara a muchos lectores y que ese debate se volviera público.
Para agendar
Andrea Bajani se presenta hoy, a las 19, en diálogo con Leila Guerriero. El escritor italiano presentará su libro El aniversario en la Feria del Libro. En la Sala Victoria Ocampo, Pabellón Blanco.
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