
Aportes de un gigante de la medicina mundial
Se lo consideró una de las personalidades relevantes del siglo
1 minuto de lectura'

Factótum de uno de los avances más notables de la cirugía cardíaca -la técnica del by-pass coronario-, maestro de generaciones de cardiólogos, postulado al premio Nobel, René Favaloro fue sin duda para los argentinos el paradigma del médico: recorrió a lo largo de su vida el arduo camino que va desde la medicina rural hasta la alta complejidad, sin abandonar los valores que definen y enaltecen la profesión.
Para comprender la importancia que alcanzaron sus aportes científicos habría que remontarse a la cardiología de mediados de siglo, cuando las únicas herramientas con que contaban los médicos eran algunos fármacos paliativos. Favaloro ofreció el primer tratamiento curativo para enfrentar la enfermedad coronaria.
Llegó a la Cleveland Clinic desde La Pampa como médico interno, cuando ya tenía más de 40 años y casi carecía de conocimientos de inglés. Allí conoció a Mason Sones -que había desarrollado la coronariografía (radiografía de las arterias coronarias)- y con gran decisión, coraje y una dedicación excepcional decidió aplicar la técnica del by-pass, que entonces se practicaba en las piernas, a las arterias cardíacas.
El momento culminante se produjo a fines de la década del 60, cuando -como cuenta en su libro De La Pampa a Estados Unidos - comenzó a dar vueltas en su cabeza la idea de la posible utilización de la vena safena en cirugía coronaria. La primera operación se hizo en mayo de 1967, en una paciente de 57 años.
Aunque los iniciales intentos de tender ese puente entre los dos extremos de una arteria sana sorteando el sector enfermo no dieron resultado, Favaloro siguió adelante y logró desarrollar, según palabras del doctor Juan Carlos Parodi, "una de las técnicas más eficaces y elegantes de toda la cirugía". Para el especialista, "el impacto que tuvo el by-pass en el mundo de la medicina no tiene parangón, salvo la introducción de las sulfamidas y la penicilina".
Como suele suceder, le llevó años imponer su técnica, pero persistió y finalmente llegó a ser considerado una de las figuras de la medicina mundial. Si se requiriera una señal externa de la estatura que había alcanzado este gigante de la medicina, bastaría con recordar el homenaje que hace dos años, en sus 71as. sesiones científicas, le otorgó la American Heart Association. Anualmente, en ocasión de su prestigioso congreso, la asociación honra a Paul Dudley White, uno de sus fundadores, con una conferencia dictada por un especialista reconocido internacionalmente. En esa oportunidad, el doctor Guillermo Jaim Etcheverry contó cómo, en el transcurso de una sesión plenaria desarrollada en el monumental auditorio del centro de convenciones, Favaloro analizó las contribuciones de White a la práctica de la medicina, destacando sus aspectos humanitarios y su vocación por el mejoramiento de las relaciones entre los pueblos, y encaró un valiente y descarnado análisis de la situación actual de la crisis de los valores que definen la actividad médica.
El cerrado aplauso que la concurrencia brindó de pie al doctor Favaloro testimonió la atención que despertaba su figura en el ámbito internacional. Su nombre aparece junto al de los doctores Michael DeBakey y Denton Cooley en el capítulo dedicado a los avances del siglo en cirugía coronaria .
Hoy, la muerte pone un triste punto final a su lucha por elevar los estándares de la medicina argentina. Pero puede leerse también como un lamentable reflejo de un sistema de salud desgarrado por el caos de sus organizaciones y por inequidades que parecen insalvables.
1- 2
Las cenizas de Juan José Sebreli se esparcirán en Plaza Constitución el próximo viernes
3A 75 años de “La Colmena”: censurado por inmoral y pornográfico, se filtró “gota a gota” y consagró al polémico Nobel Camilo José Cela
4Cierra definitivamente el ex-Museo del Traje y el Gobierno planea abrir un espacio cultural para artistas emergentes



