Calatrava respondió a las críticas
Ante las controversias en torno al puente que ha construido en Venecia, consideró "injustas" las acusaciones ya que no se considera el responsable
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Por Antonio Lafuente
VENECIA, (EFE).- El arquitecto español Santiago Calatrava consideró hoy "injusta" la polémica en torno al puente que ha construido sobre el gran canal de Venecia y rechazó una por una las críticas que se le han formulado en una entrevista concedida a EFE.
La polémica surgió después de que el Ayuntamiento, regido por el centroizquierda, decidió el día 27 de agosto cancelar la inauguración con la presencia del presidente de la República, Giorgio Napolitano, ante la amenaza de los partidos de la derecha de organizar actos de protesta.
"Todo esto es injusto porque es como si me quisieran hacer a mí culpable, cuando yo no soy el responsable", dijo el arquitecto.
Las principales críticas contra el puente son el elevado coste de la construcción respecto del presupuesto inicial, que pasó de 7,2 millones de euros (10,4 millones de dólares) a 11,2 millones (16,2), la ausencia de un paso para personas discapacitadas y la seguridad de la estructura.
Calatrava explicó que en 1999 se le confía la construcción del puente, cuyo proyecto pasa por una serie de exigencias burocráticas que considera "especiales", pero comprende también que se debe a que "Venecia es una ciudad especial".
Durante ese proceso, que duró más de tres años, se evaluaron todos los aspectos, entre ellos uno de los más polémicos, la previsión del acceso a las personas minusválidas.
Calatrava afirma que no es cierto que no se tuviera en cuenta, sino que el Ayuntamiento decidió que el acceso se resolviera de la forma en que se resuelve con la inmensa mayoría de los puentes de la ciudad: "utilizando lo que se llama el ascensor horizontal, es decir, el barco".
"Aún así, hice prudentemente las reservas necesarias para colocar un mecanismo para las personas discapacitadas", de tal modo que cuando surgieron las protestas, la solución estaba prevista y sólo se tenía que añadir la estructura.
No obstante, destacó que "incluso" ofreció "un nuevo diseño del puente de forma completamente gratuita".
El arquitecto español destaca también que desde el momento en que entregó el proyecto, debido a esas leyes de Venecia, él se convirtió en "un simple asesor artístico", es decir, que no es responsable de la ejecución y, por tanto, del encarecimiento de los costes.
Aún reconociendo, por su parte, que "subestimó" esos costes, insistió en que no tiene nada que ver con el encarecimiento, pues él no ha trabajado en la obra.
Pese a no sentirse responsable de esa ejecución, Calatrava la alabó en repetidas ocasiones, ya que se ha hecho "con cuidado" y "aplicando toda la experiencia que se tiene en Italia, lo que se ve, por ejemplo, en el trabajo de la piedra".
Lo que Calatrava sí asume, por supuesto, es la seguridad del puente, otra de las cuestiones que ha sido criticada y que ha exigido varias auditorías.
"Yo soy el responsable de la estabilidad y la arquitectura del puente", declaró al tiempo que rechazó las críticas y se mostró confiado en su permanencia "por más de cien años".
Pero, además, Calatrava recordó que el puente tiene que superar las exigencias de la ley italiana, conocida como la "ley Merlone", para lo cual el proyecto y la obra son auditados por una empresa independiente.
Según Calatrava, esa empresa no sólo dio su visto bueno al puente, sino un "cum laude" porque "las exigencias de seguridad están por encima de lo exigido en esa ley".
En cuanto a las cuestiones estéticas, también criticadas por quienes no ven con buenos ojos una obra moderna en una ciudad como Venecia, Calatrava se explaya para explicar todo los elementos que ha tenido en cuenta.
Desde el color, el "rojo veneciano", hasta "el arco, semejante al de todos los puentes de Venecia" o "el uso de elementos clásicos como la piedra y el bronce".





