
Cómo elegir una carrera en tiempos de incertidumbre
Los especialistas recomiendan pensar más en la vocación que en la salida laboral
1 minuto de lectura'
Ante un presente preocupante y un futuro incierto, los jóvenes que este año tienen que elegir una carrera universitaria le están dando mayor importancia a cuál es su verdadera vocación, antes que a pensar cuál será la salida laboral que efectivamente tendrán al terminar los estudios.
Según los especialistas consultados por LA NACION, a diferencia de lo que ocurría en años anteriores, la tendencia cambió: hoy, los chicos que ya terminaron el secundario buscan en primera instancia su satisfacción personal.
Los expertos también afirmaron que la crisis que atraviesa el país está trayendo un efecto positivo: los padres se interesan cada vez más por la elección profesional de sus hijos.
Como contrapartida, sin embargo, la idea de irse al exterior se traslada de los mayores a los adolescentes, y también aparece a la hora de elegir la profesión futura.
Según confiaron, el mejor consejo para los desorientados es recopilar la mayor cantidad de información posible sobre los planes de estudio, los servicios que ofrecen las universidades y la experiencia de profesionales, para alejarse de los preconceptos y elegir sobre bases reales.
Cada año, unos 300.000 jóvenes comienzan sus carreras en las universidades públicas del país y unos 60.000 en las instituciones privadas.
"Voy a estudiar Arquitectura porque concentra lo que me gusta: el dibujo y la matemática. Para elegir presté atención a mi vocación, porque va a ser mi carrera para toda la vida", sintetizó a LA NACION Carla Correa, de 17 años.
"Tengo suerte: las carreras que me gustan tienen ahora también buena salida laboral. Estoy entre Administración de Empresas e Ingeniería Industrial", dijo Laura Landeira.
Aunque la mayoría de las universidades reabrirá sus puertas el 1° de febrero próximo, la mayoría mantiene este mes servicios de información. Mientras tanto, en la página web de la Secretaría de Educación Superior ( www.ses.me.gov.ar ) se puede acceder a las páginas de Internet de todas las casas de estudio del país.
Difícil de prever
"La inserción laboral hoy es imprevisible. Les recomendamos a los chicos que traten de descubrir qué les gusta hacer y que se aseguren una buena formación general", dijo a LA NACION Carlos Lac Prugent, vicerrector académico de la Universidad Caece, que tiene un Servicio de Orientación Educacional gratuito y abierto a la comunidad. Según dijo, la mayoría de los chicos que se acercan preguntan "qué van a poder hacer con el título y dónde van a trabajar".
En el Departamento de Ingreso de la Universidad del Salvador (USAL), en tanto, observan otro fenómeno: "Los padres están mucho más comprometidos con la elección de sus hijos. Por la crisis, se ven obligados a sacrificar muchas cosas, pero no la educación de sus hijos, así que están preocupados por el lugar en el que van a invertir el dinero", dijo el director Julio Lucero Schmidt.
El interés pasa por conocer los programas de inserción laboral, los intercambios con universidades extranjeras; saber si sus hijos tendrán posibilidad de aprender idiomas, realizar actividades culturales y deportivas y hasta piden entrevistas con directivos. En la USAL, como en otras universidades privadas, se ofrecen todo el año talleres gratuitos de orientación, una guardia de especialistas y se responden consultas por e-mail .
"El 75% de los chicos que llega nos pregunta qué carrera pueden estudiar para irse del país", contó la psicóloga Silvia Veinstein, directora de la Fundación para la Orientación Vocacional Ocupacional. Ante la inquietud, Veinstein y su equipo intentan "plantear la realidad: las dificultades del desarraigo, las ofertas de bajo nivel laboral que tendrán afuera y lo negativo que es dejar el país con odio y resentimiento".
Consejos
Para los jóvenes: descubrir la propia vocación e imaginarse a sí mismos en la actividad profesional que elijan. Visitar las universidades, consultar planes de estudio, los servicios que ofrecen y hablar con estudiantes y profesionales.
Para los padres: acompañar el proceso de decisión de sus hijos sin ejercer presión ni transmitir angustia. Estimular en ellos una formación cultural amplia. Aprovechar el momento de la elección para renovar el diálogo en la familia.




