
Con 22 años, recorrió toda Latinoamérica
El joven Nicolás Meta visitó el norte argentino, Sudamérica y Centroamérica y escribió sus experiencias en Enlazador de mundos, diario de viaje que presentará en la Feria del Libro. Por Milagros Amondaray
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Hay una canción de Jaime sin Tierra llamada "Inquieto" que dice "¿Quién soy?, lo estoy averiguando. Soy yo, alguien que llevo dentro...me está diciendo que puedo poner el tiempo de mi lado". La alusión no es arbitraria. Enlazador de Mundos, el diario de viaje que Nicolás Meta comenzó a escribir el 4 de diciembre de 2008, abre con una sentencia similar, muy simple y bella: "el tiempo me pertenece". Pero hubo un momento en el que Nicolás sintió que no era dueño de su tiempo sino que la sociedad lo estaba arrastrando hacia una rutina que no lo complacía. Por eso, sin ataduras, salió al mundo, viajó a Bolivia, Nicaragua, Brasil y Costa Rica, entre muchos otros países, cuyos pueblos ignotos llegó a pisar y conocer en profundidad. Pero algo faltaba. Faltaba la escritura.
Por eso, Nicolás hizo lo más difícil: puso en palabras experiencias multisensoriales en ese libro que ya tiene tres ediciones (ya fue presentado en las ferias de Guadalajara y Bogotá) y que no solo resalta la importancia de absorber plenamente cada rincón del mundo sino también de escuchar a las personas del camino. Podría haberse convertido en un producto de autoayuda. Sin embargo, la prosa de Nicolás es sencilla y reconocible. Sabemos que hay un joven detrás que tuvo miedo antes de emprender su viaje y nos contagiamos del placer que significa salir del cascarón y dar por iniciado un recorrido. No importa cual sea. "El entorno es tanto personas como naturaleza y acá en la ciudad estamos acostumbrados a manejar solo la vista. Pero los cinco sentidos te aportan cosas grandiosas, en al Amazonas me encontré con sonidos que jamás había escuchado".
"Inspirador" suena adecuado para hablar de Nicolás quien, mate de por medio, me cuenta que explorar otros modos de vida le abrió los ojos: "Me encontré con gente que necesitaba menos cosas para estar a gusto, eran felices con lo mínimo e indispensable". Enfrentarse a lo desconocido no solo genera algo de temor e incertidumbre sino que también nos obliga a aferrarnos al Tabula Rasa y a desligarnos de los preconceptos. Eso le sucedió a Nicolas: "Dejé muchos prejuicios en el camino. Al salir de viaje, me propuse hacer a un lado los conocimientos, tener la mente en blanco y no tener ninguna idea preconcebida. Quería que el camino me fuera moldeando, porque para viajar hay que aprender a ser parte de cada lugar". Aprender, claro, implica fundirse con el ámbito y estar liberado: "Yo intenté ir incorporando el conocimiento de las personas, pero interiorizándolo, actuando naturalmente, fluidamente, y ese aprendizaje pasó a ser parte de mí. De todos modos, se trata de un proceso que se da a medida que el viaje avanza".

Lejos de tratarse de hechos utópicos, para Nicolás las circunstancias que atravesó sucedieron como prueba para agilizar la mente, para saber cómo afrontarlas: "En un viaje de más de un año pasa de todo. Mayormente, me sucedieron cosas lindas y las cosas malas, en perspectiva, quedaron como anécdotas, experiencias (...) En un viaje hay cada día algo diferente, más cuando tenés poco dinero: es incertidumbre plena. Y le tomé el gustito a eso, porque te hace vivir más, te hace sentir la intensidad". El camino de Nicolás lo llevó a difundir su relato de viaje, probando editar su diario para sustentar el recorrido y, simultáneamente, para compartir con los demás esa experiencia que muchos no se atreven a vivir: "El libro tuvo un resultado hermosísimo, la gente lo disfrutó mucho. Hubo personas que no se animaban a ir a en busca de lo que aman y vieron en mi libro todo lo contrario: los cautivó la idea de ‘perseguí tu sueño’".
Escribir una novela sobre un cacique indígena que conoció en el Amazonas. Recorrer Argentina. Hacer un viaje largo en bicicleta. Nicolás no se considera bueno proyectando ("después de esa experiencia, me cuesta a hacer planes para la semana", reconoce) pero sabe lo que quiere y tiene estímulos para conseguirlo. No necesita más que eso, lo demás es circunstancial. Mientras el tiempo esté de su lado, ningún horizonte es imposible.
<i> Enlazador de mundos </i> se presentará en la <b> Feria Internacional del Libro </b> en el stand de las provincias (Sector Naranja, Pabellón Verde, Stand 12) y en el <b> Teatro San Martín </b> el 4 de mayo a las 19hs.
Si querés compartir tu experiencia de viaje o conocer la de Nicolás ingresá a <a HREF="http://enlazadordemundos.com" TERCERA="" data-nodeType="link">su sitio web</a> o bien comunicate por mail a <b> contacto@enlazadordemundos.com </b>



