
Con la mística del gol
El fútbol es la coartada perfecta para reunir fotografía, video y arte sonoro inspirado en el joco bonito, eje de la exposición itinerante con curaduría de Alfons Hug en el Muntref
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¿Qué tan disociado puede estar el fútbol del arte? Mucho menos de lo que parece si recordamos El miedo del arquero al tiro penal la película de Wim Wenders basada en la novela homónima de Peter Handke, o si advertimos las colas para ver Metegol , la película de animación de Juan José Campanella, basada a la vez en "Memorias de un wing derecho", del rosarino Roberto Fontanarrosa. Menos popular pero más exquisito es el retrato filmado que Sam Taylor-Wood le hizo al popular David Beckham mientras dormía (exhibido en la National Portrait Gallery de Londres en 2004).
Los deportistas ya fueron retratados en la Grecia clásica. Basta nombrar el Discóbolo de Mirón, a punto de lanzar el disco, o el Apoxiomenos de Lisipo, que se limpia el sudor. Es decir, ya en la cuna del arte occidental hubo deportistas.
Arte y fútbol no son el agua y el aceite en la muestra colectiva curada por Alfons Hug y Paz Guevara: Fútbol, el juego sólo acaba cuando termina reúne en el Museo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Muntref) obras de artistas de distintas procedencias y edades, como Álvaro Olmos, Dias & Riedweg, Gabriel Orge, Gianfranco Foschino, Lele Ahmadzai, Lukas Ligeti (hijo del compositor György), Marina Camargo, Martín Weber, Michael Wesely, Muu Blanco, Paula Delgado, Santiago Tavella, Sebastián Gordín, Zhang Qing y otros más.
Dado que el fútbol implica un movimiento incesante, el curador ha privilegiado el video aun cuando el soporte original haya sido la fotografía, como en el caso del argentino Ezequiel Suranyi.
Para Hug, responsable de varias bienales -entre ellas las de Montevideo, Fin del Mundo y dos ediciones en San Pablo-, el fútbol se presta a ser transformado en arte "debido a su estructura narrativa, su lenguaje rico en imágenes y su riqueza alegórica [?] elementos épicos, dramáticos, trágicos y cómicos confluyen en este juego". Las miradas de los artistas despliegan este abanico de posibilidades. El chino Zhang Qing creó Cancha de fútbol (2006), video en el que dos equipos de tres jugadores y un árbitro disputan un partido dentro de un minúsculo departamento que sufre más destrozos que goles.
La citas cultas están a cargo de la brasileña Marina Camargo en su video Juntos (2012), que muestra un lejano terreno envuelto en brumas con diminutos jugadores que parecen buscar un horizonte perdido, tal como solía pintar el maestro del romanticismo alemán Caspar David Friedrich.
Santiago Tavella (músico, escritor y curador uruguayo) se inspira a su vez en la cita culta en su video CentenÁureo (2013). En el viejo plano de un estadio sobreimprime un campo de juego verde, animado con una línea que dibuja la proporción áurea.
También participa la uruguaya Paula Delgado, que trabaja sobre el modo en que una mujer percibe la belleza masculina. Esta vez, "santifica" a su compatriota Edinson Cavani: el joven delantero del Paris Saint-Germain está cubierto con un manto celeste y flota en un cielo de nubes; detrás de su larga cabellera destellan brillos, mientras levanta la palmas de sus manos en señal de bendición. Con esta iconografía, Delgado enfatiza la creencia del jugador tocado por una gracia divina.
Más militante es la visión de Lela Ahmadzai. En su video, el deporte masculino se transforma en un espacio de resistencia para las mujeres afganas, que juegan con hijab (prenda usada en el mundo islámico para cubrir el cuello y la cabellera en señal de recato). No lo hacen en cualquier lugar sino en un predio ocupado por tropas estadounidenses; si lo hicieran en territorio musulmán serían castigadas, ya que la práctica de este deporte está prohibida para el sexo femenino.
Esta muestra itinerante ha pasado por Montevideo, La Paz y varias ciudades brasileñas. Después del 22 de septiembre continuará su recorrido por Córdoba, Bogotá, Caracas y otras ciudades latinoamericanas.
- Ficha.
Fútbol, el juego sólo acaba cuando termina, en el Muntref (Valentín Gómez 4838, Caseros), hasta el 22 de septiembre. Mañana a las 17, Sebastián Gordín dialogará con el público.


