
Cultura con inclusión social, la meta de Fajre
Concentrará el manejo de los centros San Martín y Recoleta
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La flamante ministra de Cultura porteña, Silvia Fajre, ha adoptado la primera medida que pone de relieve su cintura política en el armado de su gabinete, al definir los nombres de los dos subsecretarios que la acompañarán en el área.
En la subsecretaría de Patrimonio Cultural se inclinó por el nombre de Nanny Arias, una funcionaria de carrera, de perfil técnico, con varios años en el área, ocupada por la propia Fajre hasta su asunción como ministra.
Para la Subsecretaría de Promoción Cultural, que reemplaza a la anterior de Industrias Culturales (que pasará al Ministerio de Producción), optó por Roberto Di Lorenzo, un cuadro político, colaborador y viejo amigo del actual jefe de gobierno porteño, Jorge Telerman (ver entrevista en la página 16).
En una entrevista con LA NACION, Fajre dijo que en su gestión "habrá algunos ajustes de carácter menor" y que "mejorará la eficiencia", al tiempo que defendió la continuidad de políticas de Estado. En ningún momento, dijo, romperá lanzas con los programas en marcha: "Si uno puede optimizar lo que existe, puede integrar nuevos programas".
Entre otros cambios que buscan optimizar una gestión cultural "con inclusión social" y que "dé respuestas inmediatas al ciudadano", Fajre procurará articular dos grandes líneas: por un lado, dará visibilidad a las expresiones culturales de los distintos barrios porteños, y por otro, los centros culturales San Martín y Recoleta pasarán a depender directamente de la ministra para imponerle más agilidad a una gestión que, en el orden municipal, se caracteriza por una burocracia paralizante. Otro punto fuerte de su gestión, promete, serán las obras en relación con el patrimonio, no exclusivamente referidas a los monumentos.
Anticipó que el área de festivales se concentrará en una dirección de eventos de carácter central, a cargo de Marcelo Grossman. La ministra no hará cambios por el momento en el resto de su gabinete ni en organismos autónomos, como el Teatro General San Martín y el Teatro Colón.
-El área de Cultura tiene conflictos sin resolver, como en el conservatorio de música o en el Teatro Colón. ¿Cuál será la estrategia?
-En el Teatro Colón tengo dos desafíos: mantener la calidad artística y cumplimentar las obras de infraestructura, que tienen ahora las etapas más complejas, por lo que se cerrará en noviembre por más de un año. En cuanto al conflicto laboral, durante la gestión anterior hubo un ajuste salarial; hay cosas que se discuten en paritarias y creo que llegaremos a un acuerdo pronto.
-¿En cuánto tiempo?
-Acabo de sentarme. No quiero prometer tiempos. Esto se maneja en Hacienda. En general son temas menores que vamos a resolver.
-¿Pero existirá algún problema para la programación?
-Espero que no. Todos los reclamos de los trabajadores han sido contemplados y quedan dos o tres puntos que se están discutiendo.
-¿Le prometió el jefe de gobierno más presupuesto?
-En principio me ha prometido que en función de lo que vayamos desarrollando vamos a tener algunos ajustes presupuestarios, pero por ahora nos vamos a manejar con los recursos que tenemos.
-¿Se pueden esperar cambios profundos en el área de festivales y eventos?
-Por ejemplo, Estudio Abierto estaba en la Subsecretaría de Patrimonio y quedará incluido en el área de eventos centrales. Eso facilitará una mayor sinergia. También vamos a darles mayor dinámica a los centros culturales San Martín y Recoleta. Esta área tiene programas de muy diferente escala y debe haber una articulación. Tenemos que fortalecer a Buenos Aires como un polo cultural del Mercosur. Si bien hay una continuidad, uno también impone una mirada y una impronta sobre dónde quiere poner el esfuerzo.
-Al nombrar a Arias, una técnica, y a Di Lorenzo, un cuadro político, ¿buscó compatibilizar su voluntad con la de Telerman?
-Soy de los que creen que la gestión cultural tiene que profesionalizarse. En el caso de Di Lorenzo, es un funcionario con mucha trayectoria, no improvisado y ha trabajado 12 años en promoción cultural.
-¿Adhiere ideológicamente al proyecto de Telerman?
-Acá hay una gran coincidencia. Yo comparto un espacio político que convoca el jefe de gobierno y hay un acuerdo en los objetivos. Yo entiendo la cultura como una gran herramienta del Estado para la construcción de ciudadanía y crecimiento de una comunidad. Esto es algo que comparto con Telerman.
-¿Usted también sembrará de cara a 2007 como Telerman?
-Nosotros venimos de dos períodos de gestión. Mi aspiración es llegar a 2007 con muchas de las cosas proyectadas en 2000. Le debemos a la ciudadanía cumplir lo que nos hemos comprometido a llevar adelante. Estamos para satisfacer la demanda del vecino y la cultura es un desafío fantástico en esta ciudad.





