
Cumple 500 años la obra cumbre de Miguel Angel
La majestuosa estatua del David acaba de ser restaurada
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ROMA.- Cinco siglos, medio milenio, quinientos años. Esta edad cumple hoy el David de Miguel Angel, "la estatua más linda del mundo", y Florencia, su ciudad, se prepara para festejar a lo grande.
A tres meses de la conclusión del "lifting" de esta maravilla del Renacimiento -la restauración más peleada de los últimos tiempos, ya que hubo inflamadas polémicas entre expertos sobre las mejores técnicas de limpieza-, con distintas muestras, conferencias, conciertos y eventos culturales se celebrará hoy el recobrado esplendor del mármol, una de las obras más conocidas del planeta.
Después de que un muy joven Miguel Angel (1475-1564) comenzó a trabajar en enero de 1501 sobre un inmenso bloque de mármol, la obra finalmente pudo ser admirada por los florentinos exactamente hace 500 años, el 8 de septiembre de 1504.
Si bien entonces, según las crónicas de la época, no hubo ni pompa ni grandes discursos, la estatua -un poderoso símbolo de la tradición judeo-cristiana, y de coraje y libertad- fue colocada en un lugar solemne: frente al Palazzo Vecchio, también llamado della Signoria, el corazón de la ciudad.
Hoy, en ese mismo lugar, como es sabido, lo que se contempla es una copia exacta de la verdadera estatua, que en agosto de 1873 fue trasladada al Museo de la Galería de la Academia para que estuviera bajo techo, reparada de los daños de la intemperie y el medio ambiente.
"Como David defendió a su pueblo, así quien gobierna a Florencia debe justamente defenderla, y gobernarla con justicia", dijo hace medio milenio el autor de la escultura, una obra que le había encargado la Signoria (es decir, el poder político), por cuatrocientos escudos. Antes que él, otros dos artistas -Agostino di Duccio y Bernardo Rossellino- habían intentado trabajar sobre ese mismo gigantesco mármol de mala calidad, que terminaron abandonando porque era "inservible" para la escultura, según recuerda la experta Franca Faletti.
La creación
Pese a los defectos de ese bloque salido de una cantera de los Alpes Apuane, sin embargo, en el lapso de tres años con su cincel Miguel Angel logró darle vida a una figura masculina perfecta, genial.
Una estatua de más de cinco metros de alto y de seis toneladas, cuyo traslado desde el atrio de la Opera del Duomo, donde el escultor había trabajado, hasta la Piazza della Signoria, no fue nada fácil. Hicieron falta análisis y estudios de un comité de expertos, que evaluó hasta las sogas por utilizarse, y cuatro días de fatiga, que se sumaron a 21 jornadas más, necesarias para la puesta a punto del pedestal.
¿Quiénes formaron ese equipo de especialistas que se ocuparon del traslado a la Piazza? Nada menos que artistas de la talla de Sandro Botticelli, el pintor de la famosa Primavera, entre otras joyas; Leonardo da Vinci, Filippino Lippi, Andrea della Robbia, Cosimo Rosselli y Giuliano Sangallo.
Quinientos años más tarde, más allá de las distintas vicisitudes vividas (ver aparte) el David de Miguel Angel es una de las esculturas más amadas del mundo, que el mes último fue visitada por 112.000 personas, y que cada año atrae a 1.200.000 turistas. No extraña, entonces, que Florencia se haya preparado para festejar este medio milenio con bombos y platillos.
Hoy inaugurará las celebraciones un acto oficial en los bellísimos salones del Palazzo Vecchio, en el cual la actriz Lucia Poli leerá las famosas crónicas históricas de Giorgio Vasari (1511-1574) otro pintor, arquitecto y escritor de arte toscano, que estuvo presente aquel 8 de septiembre de 1504, cuando se le quitó el velo a la estatua ante los florentinos. "Esta obra le sacó la voz a todas las estatuas modernas y antiguas, griegas o latinas", escribió más tarde Vasari.
Por la noche, en tanto, habrá un concierto en la Galería de la Academia, a los pies del David.
Al margen de que en los días siguientes comenzarán a desarrollarse conferencias, mesas redondas, concursos y danzas alrededor de la obra, el homenaje más importante será la exhibición de arte contemporánea que, en la misma Galería de la Academia podrá verse a partir del 29 de noviembre, hasta el 4 de septiembre de 2005.
En esta reseña, denominada "Formas para el David", por primera vez la estatua símbolo del clasicismo del Renacimiento podrá confrontarse con obras contemporáneas realizadas por distintos escultores que se inspiraron con el mármol más famoso del mundo. Así presentarán sus creaciones el alemán George Baselitz, el italiano Luciano Fabro, el griego Jannis Kounellis, y el norteamericano Robert Morris.
"Si hubieran vivido hace cinco siglos, estos escultores hubieran sido los mejores alumnos de Miguel Angel", comentó Antonio Paolucci, responsable del patrimonio artístico de Florencia, al ilustrar ante la prensa cómo será esta novedosa muestra, eje central de los festejos del medio milenio del David. "Seguramente algunos dirán que se trata de una profanación -vaticinó-, pero los escándalos sirven para hacer reflexionar y hacer entender."
Una historia de daños
- ROMA (De nuestra corresponsal).- Aunque hoy su piel luce a nuevo, el David es una estatua que ha sufrido bastante. A poco tiempo de ser levantada en la majestuosa Piazza della Singoria, un rayo golpeó su base, en 1512. Más tarde, en 1527, fue severamente dañada durante una revuelta popular por el regreso de los Médici a Florencia. Antes de que se mudara a la Galería de la Academia, en 1873, la obra sufrió abrasiones cuando se la intentó lavar con ácido clorhídrico, en 1845. El daño más reciente ocurrió en 1991: cuando un desequilibrado, Piero Cannata, le dio un martillazo a uno de los dedos del pie izquierdo.



