Desencuentros
En una granja, los animales son fuente de sustento. John Berger, hijo de una madre que había renunciado a comer carne –cuando semejante decisión no era una moda– pero que jamás impuso su dieta al resto de la familia, combinó durante gran parte de su vida el quehacer del granjero con el del escritor, y produjo algunos de los textos más conmovedores y crudos sobre nuestro vínculo con los animales. Un lazo en el que la cuestión del lenguaje es crucial: nosotros hablamos, ellos no. En esta imagen, una cuidadora del zoológico de Londres observa a un pingüino que no parece percatarse de su mirada. La pileta reproduce las condiciones climáticas del lugar de origen del animal a la vez que permite escudriñarlo. Un zoológico no es una granja: aquí, los animales no aportan sustento sino, en teoría, algún tipo de saber. Y en la práctica contante y sonante, entretenimiento.
1Las puertas del poeta y algún verso feliz
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Cuarenta rosas amarillas para Borges en la tumba de Ginebra a 40 años de su muerte
3Del molino al algoritmo, la historia de la soledad que en el siglo XXI tomó protagonismo y se volvió epidemia
4Tapan el mural que un artista argentino dedicó al Quijote para hermanar una ciudad argentina con Alcalá de Henares



