Diferencias de la Iglesia con Chávez
Experto en abrir varios frentes de batalla simultáneos, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha puesto la mira en la Iglesia, particularmente en el arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa Savino. Como sucede con el vecino país de Colombia y con los medios de comunicación, los ataques y descalificaciones son frecuentes y han llevado al purpurado a enfrentar la embestida.
La semana última, en sintonía con su obsesión por someter a los medios independientes, Chávez instruyó a su ministro del Interior, Tareck El Aissami, para revisar la concesión del canal Vale TV (Valores Educativos Televisión), concedida en 1998 al Arzobispado de Caracas, para "recuperarlo y ponerlo a las órdenes del pueblo". El secretario de Estado del Vaticano, cardenal Eduardo Bertone, transmitió su preocupación al canciller Nicolás Maduro, por la alternativa que baraja su gobierno para revisar el convenio de 1964 entre Venezuela y la Santa Sede, que regula las relaciones entre ambos Estados.
El conflicto con la Iglesia atiende varios frentes simultáneos. El arzobispo Urosa Savino advirtió que en las elecciones legislativas del 26 de septiembre Venezuela se juega su futuro en libertad, y advirtió que Chávez y su gobierno "quieren llevar al país por el camino del socialismo marxista, pasando por encima de la Constitución Nacional". Chávez lo llamó "troglodita" y lo acusó de "meter miedo al pueblo", además de reclamarle al Papa que "Venezuela merece otro cardenal".
Tras la solidaridad de otros obispos y laicos, la Asamblea Nacional citó al arzobispo para que expresara sus críticas en el recinto, invitación que declinó. Los legisladores volvieron a convocarlo para mañana, en momentos en que la TV venezolana hizo circular mensajes con expresiones clasistas atribuidos al cardenal, considerados apócrifos por el Arzobispado, que aclaró que el prelado "no posee cuenta alguna en Twitter".
mvedia@lanacion.com.ar




