Don Luis Orione, el apóstol de la caridad, fue declarado santo
El Papa presidió la canonización ante una multitud, en la Plaza de San Pedro
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ROMA.- En buena forma y ante 50.000 fieles, muchos de ellos argentinos, Juan Pablo II proclamó ayer a seis nuevos santos, entre ellos a Don Luis Orione, un sacerdote piamontés fundador de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, venerado especialmente en nuestro país, al que consideraba su segunda patria.
En un clima de verdadera fiesta, el Santo Padre también elevó al honor de los altares a otros tres beatos italianos -Gianna Beretta Molla (1922-1962), la primera santa madre de familia de la época moderna, de la Acción Católica; el siciliano padre Annibale Maria di Francia (1851-1927), y la monja Paola Elisabetta Cerioli (1816-1865)-, al beato catalán José Manyanet (1833-1901) y al monje maronita libanés Nimatullah Kassab Al-Hardini (1808-1858).
"La paz verdadera es el fruto de la victoria de Cristo sobre el poder del mal, del pecado y de la muerte. Quienes lo siguen fielmente se convierten en testimonios y constructores de su paz. Y bajo esta luz quiero contemplar a los seis nuevos santos", dijo el Papa en su homilía, que leyó íntegramente, con voz fuerte y clara.
Ante una multitud en la que se destacaban -además de los 200 argentinos orionitas que vinieron especialmente para la canonización del "apóstol de la caridad", como llamaban a Don Orione- brasileños, chilenos, polacos y miles de libaneses, el Santo Padre destacó en su sermón los rasgos principales de los nuevos santos, ejemplos de caridad, fe y apego a los valores implícitos a la familia.
Así, el Pontífice definió a Don Orione (1872-1940), que desde su juventud se ocupó de los más pobres y marginados de la sociedad, y misionó en todo el mundo, un "estratego de la caridad", dueño de un "corazón sin fronteras". Y recordó una de las máximas que este sacerdote nacido en una familia humilde del Piamonte, al noroeste de Italia, solía decir: "Sólo la caridad salvará el mundo".
El corazón de Don Orione, el nuevo santo que en 1922 viajó a la Argentina e inició su obra en Victoria, se encuentra desde agosto de 2000 dentro del templo del Cottolengo de Claypole. Acompañados por voluntarios, unos 30 discapacitados de esa casa, así como de los cottolengos de Mar del Plata y de General Lagos, siguieron emocionados la ceremonia.
"Esto es una bendición de Dios para toda nuestra gente", dijo a LA NACION María Angélica Obregón, trabajadora laica de una comunidad orionita de Barranqueras, Chaco, que subrayó el esfuerzo que significó para los argentinos venir hasta Roma, ciudad que muchos pisaban por primera vez en su vida.
"Nos levantamos a las cinco de la mañana para llegar acá, pero valió la pena", afirmó su amiga Gladys Concepción Segovia, también del Chaco, que contó que la delegación argentina seguirá ahora viaje, en un peregrinaje que incluye Tortona, la diócesis del Piamonte donde nació el nuevo santo, y San Remo, la localidad cercana a Génova, donde murió.
El milagro
Al flamante santo se le atribuye haber intercedido para que un italiano -Pierino Penacca, quien de joven lo conoció personalmente- al que se le diagnosticó un tumor en los pulmones se curara por completo sin una aparente explicación científica.
En sus memorias, Luis Orione dijo haber sentido el llamado de Dios para sumarse a los sacerdotes franciscanos y salesianos, hasta conocer en Turín a Don Bosco, quien más influyó en su formación religiosa.
El Papa, que el martes cumplirá 84 años -día en que saldrá a la venta en todo el mundo su último libro-, también destacó a Gianna Beretta Molla, una mujer de la Acción Católica también conocida en nuestro país, que se ha convertido en la primera santa madre de familia de la época moderna.
Santa Gianna Beretta Molla es considerada una heroína para los grupos antiabortistas, porque cuando se le diagnosticó un mortal cáncer de útero optó sin dudar por salvar la vida del bebe que llevaba en su vientre.
"Pueda nuestra época redescubrir, a través de su ejemplo, la belleza pura, casta y fecunda del amor conyugal, vivido como respuesta al llamado divino", exhortó el Papa.
Al final de la ceremonia -en la que se oyó el Evangelio en italiano y en árabe, y que fue concelebrada por tres sacerdotes argentinos orionitas (el superior de la congregación, Roberto Simionato, y los padres Adolfo Uriona y Miguel Mykycej)-, tras ser saludado por el anciano marido y la hija de la nueva santa, el Pontífice recorrió la plaza en su jeep descubierto.
Ovacionado por la multitud, en una nueva señal de que está en buena forma, Karol Wojtyla besó a varios bebes.
Dor Orione
- Don Luis Orione nació el 23 de junio de 1872, en Pontecurone, Italia.
- El 4 de septiembre de 1885 ingresó al convento franciscano de Voghera. A partir de entonces dedicó su vida a servir al Señor. "Sólo la caridad salvará al mundo" fue la convicción que marcó su vida.
- Entre 1921 y 1922 visitó la Argentina por primera vez y creó la comunidad orionita de Victoria. Más tarde, en 1935, fundó el Pequeño Cottolengo Argentino, en Claypole.
Por pantalla gigante
- En la Argentina, miles de personas participaron de distintas fiestas celebratorias realizadas en las ciudades de Tigre, Mar del Plata, Córdoba, Mendoza, Corrientes y Tucumán. Pero el júbilo mayor se produjo en el Cottolengo de Claypole, donde, a pesar de las bajas temperaturas del otoño austral, se realizó una vigilia y fueron lanzados la noche del sábado fuegos artificiales. La celebración papal fue seguida por pantallas gigantes instaladas especialmente para la ocasión. Se entonaron allí varias canciones, entre ellas el himno oficial que compuso el cantautor Ignacio Copani.



