Donan al Estado una colección de 200.000 libros y documentos
Fueron cedidos por Víctor García Costa
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"No me pregunten qué he coleccionado, sino qué no he coleccionado." Con esas palabras, el dirigente socialista Víctor García Costa concretó ayer la donación de su colección privada, compuesta de 200.000 libros y documentos, a la Secretaría de Cultura de la Nación, lo que la convierte en la más importante cesión de este tipo en el país.
La entrega, que se constituyó en la preinauguración de la biblioteca que albergará la colección -pues aún no fueron trasladados los libros- se desarrolló en la sede Monserrat del Museo Nacional de Bellas Artes, Alsina 1169, con la presencia del secretario de Cultura, Torcuato Di Tella; el arquitecto Jorge Tartarini, de la Comisión Nacional de Museos y Monumentos; Fernando Rocchi, director del Departamento de Historia de la Universidad Torcuato Di Tella, y el representante del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en la Argentina, Félix Mues Berradre.
Para tener una idea de la magnitud del patrimonio cedido, que se completa con una hemeroteca y un frondoso archivo documental, fotográfico y periodístico, la cantidad de ejemplares equivale al stock ofrecido en una megalibrería, como la del Ateneo Grand Splendid.
El encuentro en la antigua casona, que fue vivienda de Adolfo Alsina y Salvador María del Carril, pareció por momentos una reunión socialista -partido en el que García Costa militó y por el que fue concejal-, con permanentes referencias a escritos, publicaciones y diarios de esa corriente política, que forman parte de la colección iniciada por su padre, el periodista y escritor español Manuel García Pulgar.
En su testamento, García Pulgar donó su biblioteca -cuando murió, en 1943, era de 4000 volúmenes- a la Universidad de Oviedo, lo que no se pudo cumplir por el régimen franquista imperante en España. La Argentina debe a esa circunstancia el contar ahora con la valiosa colección.
No resultó extraño, por lo tanto, que la recorrida por el espacio que albergará la enorme biblioteca, que ocupará el primer piso del edificio y podrá ser consultada por investigadores, haya sido ambientada con uno de los célebres discursos parlamentarios de Alfredo Palacios, propalado desde un altavoz.
Rocchi destacó la importancia del generoso aporte y mencionó algunas joyas literarias, como la enciclopedia Diderot (edición francesa de 1789, el año de la Revolución). Subrayó el valor de poder contar con las colecciones de diarios nacidos a fines del siglo XIX, "que pueden ampliar nuestro conocimiento de hechos ocurridos en el país", como Crítica Socialista, El Obrero, Tribuna Libre, El Socialista y La Vanguardia, así como el archivo de cartas y documentos de Mitre, Marcos Sastre, Estanislao López, Manuel Ugarte, Alfredo Palacios, Juan B. Justo, Alicia Moreau de Justo, Diego Rivera, Frida Khalo, Carlos Sánchez Viamonte y Mario Bravo, entre otros.
En diálogo con LA NACION, García Costa, de 72 años, se identificó como "coleccionista de alma" y recordó que se había iniciado en el periodismo a los diez años. Vestido con campera y camisa deportiva, explicó de modo jocoso el porqué de la donación. "Es que estoy más cerca de tocar el arpa que de seguir cuidando libros. Entonces, decidí que debían ir a parar a un lugar que los conserve adecuadamente."




