
Dos novelas premiadas
Una obra breve del chaqueño Mariano Quirós y otra del platense Ulises Cremonte muestran nuevas declinaciones de la narrativa argentina joven
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Historias bien diferentes propone este volumen que reúne obras de dos escritores argentinos jóvenes, Mariano Quirós (1979) y Ulises Cremonte (1974), distinguidas con el Premio de Novela Breve del Festival Iberoamericano de Nueva Narrativa 2010, encuentro que se realizó en Ushuaia.
En Torrente , Quirós, escritor y comunicador chaqueño, dispone en su tierra natal el escenario de la historia en primera persona de Pablo, un joven bastante corto de ideas que ha llevado, o lo han obligado a llevar, una vida decididamente sórdida. Ya en la primera línea, anticipa que quiere contar su historia desde "la primera vez que mamá le pegó a papá", tras lo cual deja constancia de que "no había cosa que les interesara menos a mis padres que mi felicidad". El rumbo de sus desventuras difícilmente verá mejores días, pues de manera inexplicable sus padres desamorados lo entregan a los dieciséis años a la vecina, Emilia, una mujer mucho mayor que él, perversa a más no poder, con quien se casa a la fuerza y que lo mantiene prácticamente encerrado en un sucio rincón de la casa. Ella incluso se encarga de alejar, hasta el punto de mandarlo a la cárcel, al único ser que mal que bien se puede llamar su amigo, el indio toba Juan Chico.
En estas circunstancias al parecer irremontables, Pablo va recordando a las distintas personas que formaron parte de su vida y las tribulaciones existenciales de cada una de ellas: sus bisabuelos, enclaustrados en un lejano pueblo del interior del Chaco; su abuelo médico; su padre, un sujeto diletante y artista sin obra, un ser pusilánime que se deja arrastrar por su esposa; Isabel, el amor de su vida, con un historial no menos sórdido que el suyo. El fuerte de Torrente se encuentra sin duda en estos personajes secundarios que inciden en la vida de Pablo, en sus azares y miserias, y en las descripciones subjetivas y con matices costumbristas de la provincia del Chaco, una tierra que Quirós transforma en uno de sus principales protagonistas.
También el territorio es decisivo en Los eventuales , aunque la narración de Ulises Cremonte está muy lejos del húmedo calor del noreste argentino: los lugares elegidos son Villa Gesell y La Plata. La protagonista, Ariana, también llamada la Polaca, se define en estas páginas a través de la evocación que de ella van haciendo dos jóvenes, dos parientes, que intentan desentrañar, por medio de esa larga conversación, la esquiva figura de esta mujer desde sus complicados años de infancia. En ese entonces, sus padres tenían cabañas en alquiler para los turistas veraniegos en Villa Gesell, y a ella le gustaba simular que era parte de las familias que venían de visita.
Según el jurado que le concedió el premio, " Los eventuales despliega un dispositivo narrativo singular, a dos voces, que desarticula la cronología y explora un laberinto de mundos posibles". Estos mundos posibles incluyen a diversas amigas y novios de Ariana, las vivencias que comparte con ellos, las inevitables rupturas y separaciones a lo largo de los años. Ella misma está escindida en lo que aparentan ser dos personalidades diferentes, según el relato de los dos jóvenes que intentan reconstruir, trabajosamente, su pasado: la suave y complaciente Ariana por un lado, la asertiva e impulsiva Polaca por el otro. Ambas desfilan por esta novela, a veces juntas, a veces por separado, navegando en una insinuante ambigüedad. El laberinto también comprende diversas historias paralelas, tal el caso de una anécdota situada en la época de la colonia, y otra de tono fantástico que cierra la obra.
<b> TORRENTE/ lOS EVENTUALES </b>




