
El cuadro robado de Cézanne ya había sido sustraído por los nazis
Es la segunda vez que se llevan la obra Niño con chaleco rojo
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GINEBRA (EFE).- Niño con chaleco rojo, la pintura de Paul Cézanne que junto con otras de Monet, Van Gogh y Degas fueron robadas el domingo último de un museo de Zurich, había sido robada anteriormente por los nazis en Francia, según afirmó el historiador Thomas Buomberg a la agencia nacional suiza ATS.
Según esta versión, los nazis robaron el cuadro de Cézanne junto con otros centenares de obras y los resguardaron en Suiza. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Berna abrió un proceso y restituyó a sus legítimos propietarios algunas de las obras confiscadas.
Sin embargo, muchos de los propietarios las revendieron posteriormente para obtener dinero y rehacer sus vidas tras la guerra. Así, el industrial Emil Georg Bührle, de cuyo museo fueron robadas las obras el domingo, compró el cuadro de Cézanne y otras nueve obras a sus propietarios legítimos.
El precio total de las cuatro obras robadas asciende a 112 millones de euros (164 millones de dólares). Se trata del mayor robo de arte en un museo en los últimos 20 años. La policía y los expertos continúan sorprendiéndose de la sustracción, no sólo por el modus operandi, sino también por la dificultad que los ladrones tendrán para venderlos.
Arte y armas
Bührle hizo su fortuna con la venta de armas y durante la guerra compró centenares de obras al marchand helvético Theodor Fischer. Por eso es conocido por ser una de "las leyendas negras" suizas, dados sus lazos con los nazis y la compra masiva de obras confiscadas.
De su colección privada, ahora devenida Fundación Emil Bührle, el domingo fue sustraído por tres individuos armados el citado cuadro de Cézanne, de 1888, cuyo valor asciende a 100 millones de francos (60 millones de euros). También fueron robadas otras tres piezas impresionistas: Amapolas cerca de Vétheuil (1879), de Claude Monet; El vizconde Lepic con sus hijas (1871), de Edgar Degas, y Ramas de castaño en flor (1890), de Vincent van Gogh.
"Esas pinturas son invendibles. No tienen ningún valor en el mercado del arte en el mundo", afirmó el responsable para Europa del departamento de los impresionistas y de arte moderno de la subastadora Christie s. La causa es que pocos compradores se arriesgarían a adquirir unos cuadros que están en las listas de Interpol y de todas las policías especializadas del mundo.
En Suiza, el origen de una obra debe ser declarado en detalle, y la persona que adquiere una pieza robada se arriesga a una pena de prisión de hasta dos años y 200.000 francos (125.000 euros) de multa. Por ello, ya se está hablando entre los expertos del artnapping, palabra que surge de unir arte y secuestro en inglés ( art y kidnapping ) y se refiere al hecho de que los ladrones roban las obras para después pedir un rescate por ellas.




