El fuego arrasó la obra original de una artista del mítico Di Tella

El Centro Rojas tenía en un depósito trabajos para una muestra retrospectiva
El Centro Rojas tenía en un depósito trabajos para una muestra retrospectiva
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16 de enero de 2001  

El viernes último por la noche, un incendio cuyas causas aún se desconocen devastó la obra de una artista nacida de la vanguardia del mítico Instituto Di Tella:Delia Cancela. Los materiales se encontraban en un depósito ubicado en la calle 11 de Septiembre 3468, del porteño barrio de Núñez, que había sido contratado por el Centro Cultural Ricardo Rojas, dependiente de la Secretaría de Extensión Universitaria, de la UBA, a cargo del arquitecto Alfredo Andrés.

El Centro Rojas programó la reciente exhibición de los trabajos de Cancela en Rosario y estaba elaborando una muestra retrospectiva en la Sala Cronopios, del Centro Cultural Recoleta, para exhibir la obra hoy reducida a cenizas.

Poco tiempo necesitó el fuego para arrasar con los trabajos originales de Cancela, quien junto con Pablo Mesejean, con quien se casó en los años sesenta, creó una estética de diseño vinculada con el concepto de la moda hace cuarenta años. Diseñaron ropa y produjeron obras visuales durante 30 años en Nueva York, Londres y París.

Hace un año y medio, Cancela, que no goza de confort ni de holgura económica, decidió regresar a la Argentina. En diálogo con La Nación , la artista dijo: "Volví por muchas razones. Necesitaba una recuperación. Pero hoy me pregunto por qué lo hice". Cancela estimó en alrededor de $ 200.000 el valor intelectual, artístico y material de su obra incinerada.

Ayer, en medio del desasosiego y la pena, explicó cómo se siente: "Soy una mujer grande, esa obra era toda mi vida. Me siento como si estuviera acostada con tierra encima. Estoy viva, pero muerta".

La aparentemente desmesurada definición puede entenderse cuando Cancela comienza describir lo que el fuego devoró: dibujos originales que fueron parte de experiencias visuales de los años 60, bocetos y fotografías originales producidas por fotógrafos top de los años 70, 30 prendas y otros tantos accesorios que pertenecen a la colección permanente del V & A Museum de Londres y documentos históricos imposibles de reproducir en la actualidad.

Parte de la obra contemporánea de Cancela quedó también en llamas. Por ejemplo, su colección de muñecas Barbies transformadas y una performance titulada "Cortar y Coser", que fue realizada con alumnos avanzados de las carreras de Diseño de Indumentaria de Rosario y Buenos Aires.

La historia de una vida

Con el apoyo del Centro Cultural Rojas, cuya directora de Programación es Mariana Eugenia Ron, Cancela hizo una muestra retrospectiva de sus trabajos en el Centro Cultural Parque de España, en Rosario.

La artista comentó que mientras el Rojas programaba con el Centro Cultural Recoleta una exhibición para los próximos meses, Ron buscó un depósito donde dejar las obras.

La Nación tuvo acceso a una copia del contrato firmado entre Ron y María del Carmen Terranova, titular del Depósito Norte, incendiado el viernes último, donde la funcionaria del Rojas declaró un valor de $ 4000 para los bienes depositados. A esa cifra también se limitó la responsabilidad en caso de daños por incendio.

El contrato establece que "el depositario -en este caso Terranova- no responderá por los daños por incendio más que a través de un seguro contratado por 30 días. El depositario limita su responsabilidad al valor precedentemente declarado". Vale decir, $ 4000. El canon mensual por el depósito era de $ 150. Podría tratarse de un porcentaje del valor declarado de la obra, cuya estimación es diametralmente opuesta a la señalada por la artista.

Ayer, los intentos de La Nación por comunicarse tanto con Andrés, en Rosario, como con Ron, en Buenos Aires, fueron infructuosos. Andrés llamó a Cancela a media tarde y dijo que se enteraba de lo ocurrido por boca de la artista. Ayer, en el depósito quemado trabajaban los peritos de la Policía Federal.

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