El Instituto Verbo Encarnado
Con preocupación, aceptó el traslado de casas de formación
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MENDOZA. Con preocupación fue recibida en el Instituto del Verbo Encarnado de San Rafael la noticia de que las casas de formación que tiene la congregación en ese departamento, a 230 kilómetros de esta capital, serán cerradas por orden de la Santa Sede.
Sacerdotes formados en los seminarios del instituto solicitaron clemencia al papa Juan Pablo II para evitar que el Vaticano aplique la medida, a través del comisario pontificio y actual arzobispo de San Juan, Alfonso Delgado.
La información del cierre de las casas del Verbo Encarnado se conoció el viernes último y la disposición estaría basada en "superar dificultades para una correcta comunión eclesial" por parte de esa entidad religiosa.
La medida de clausura, que debería efectivizarse el 1 de febrero, comprende al seminario mayor María Madre del Verbo Encarnado, donde se forman actualmente 160 sacerdotes; el seminario menor San Juan Apóstol y el noviciado Marcelo Morsella. La Santa Sede permitirá, en cambio, que sigan funcionando dos parroquias de la congregación, un colegio secundario y un hogar para discapacitados.
El Instituto del Verbo Encarnado es oficialmente un asociación pública de fieles, que aspira a ser una congregación religiosa. Fue fundada por el padre Carlos Miguel Buela -actualmente en Ecuador- el 25 de marzo de 1984. La creación tuvo el impulso del entonces obispo de San Rafael, monseñor León Kruck, quien encomendó a la incipiente congregación la atención del Seminario Diocesano de San Rafael.
Actualmente, el instituto tiene 149 sacerdotes, 160 seminaristas mayores, 100 seminaristas menores, más de 50 novicios, 4 hermanos profesos y un total de 162 miembros con votos perpetuos. Alrededor de 80 seminaristas esperan la ordenación debido a que ésta se suspendió hace más de dos años para los miembros del Verbo Encarnado en San Rafael.
"La determinación del cierre de las casas nos tomó por sorpresa, ya que nunca esperábamos algo así", expresó el vicario provincial Gabriel Zapata, responsable del Verbo Encarnado en San Rafael. "Nos iremos a otros países; los obispos de otros lugares han ofrecido ordenarnos si el comisario pontificio lo permite", agregó Zapata, quien aclaró que no se opondrán a las medidas adoptadas por la Iglesia. "Somos hijos de la obediencia y somos hijos de la Iglesia", subrayó.
Monjas del Verbo Encarnado alcanzaron repercusión internacional, meses atrás, a raíz de su labor caritativa en hospitales de Cisjordania, en pleno conflicto bélico entre judíos y palestinos.
Hoy, la rama femenina de la asociación cuenta con 400 miembros y 57 novicias de distintos países.



