Se sienten orgullosos por llamarse Diego Armando, en honor al gran Maradona. Son hijos de fanáticos del Diez, tienen entre treinta y cuarenta años y vieron jugar al ídolo mundial de fútbol a través de videos. Tristes y conmovidos por la muerte del que consideran sin ninguna duda el mejor jugador de la historia, lucen con honra sus nombres ahora más que nunca.
Diego Armando Salas es venezolano y nació el 10 de junio de 1990, dos días después de la derrota del seleccionado argentino frente a Camerún en la apertura del Mundial Italia 90. Su padre, el artista plástico José Salas, que le inculcó desde siempre el amor por la camiseta argentina, ya había decidido que su hijo se llamaría como Maradona, capitán del equipo campeón del mundo en 1986. "Mi papá lo apoyaba en todo, más allá de triunfos y derrotas porque para él, Diego fue y será lo más grande que hay. Mi mamá cuenta que cuando estaba internada porque yo estaba por nacer, mi papá estaba más pendiente de Maradona que de ella", dijo a LA NACION. Entre sus tesoros más preciados se encuentra un retrato en carbonilla del futbolista dibujado por su padre; fue un regalo para un cumpleaños que trajo consigo cuando se mudó a Buenos Aires en 2017. Profesor de Educación Física y entrenador de fútbol infantil durante diez años en Venezuela, tuvo varios trabajos en la capital argentina. "Los conseguí gracias a mi nombre", reconoce entre risas. Una de las primeras cosas que hizo en esta ciudad fue conocer la Bombonera.
Según datos del Registro Nacional de las personas, que depende del Ministerio del Interior de la Nación, el año en el que se anotaron más "Diegos Armandos" fue 1981, cuando Maradona pasó de Argentinos Juniors a Boca: se registraron 1326 en todo el país. El 27 de febrero de ese año nació Diego Armando Barrado, en Bragado, provincia de Buenos Aires, uno de los cien futbolistas profesionales de distintos países que le rinden homenaje a Diego con el nombre y en las canchas. Otro es Diego Armando Herner, también jugador profesional, que nació en Gualeguaychú, Entre Ríos, en 1983.

De todos los jugadores que llevan el nombre de Maradona, el futbolista llegó a conocer (y dirigir) a uno: Diego Armando Barbosa, de Dorados de Sinaloa. "Me llamo como Maradona. Nací en 1996, mis padres ya habían visto toda su carrera y les gusta el fútbol", declaró en una entrevista.
El segundo pico se dio en 1986, año del inolvidable gol de Diego a los ingleses en el Mundial de México y de la célebre jugada de "la mano de Dios": 1174 niños fueron nombrados como el futbolista de Villa Fiorito. En Italia, en septiembre de ese año nació un Diego Armando que usó el apellido materno, Sinagra, durante buena parte de su vida. Pero pudo en los últimos años agregarse el del padre, Maradona. Esa es otra de las tantas historias que rodearon al Diez.

Diego Armando Alvarez nació en 1992, al igual que otros 348 bebés que ese año también recibieron el nombre completo de Maradona. Es catamarqueño, hincha de Boca y heredó el fanatismo por su padre, que vio jugar a Diego en todos los mundiales. Hace un tiempo que está instalado en Buenos Aires, muy cerca de la Casa Rosada, donde se hizo el multitudinario velatorio. Alvarez no se lo quiso perder. "Fue muy fuerte participar de un momento así. Tengo un nudo en la garganta, muchos sentimientos encontrados, mucha emoción", contó a este diario después de haber esperado largas horas para despedirse de su ídolo. "Fue el ídolo de todos. Nadie le dio al fútbol lo que le dio él. Lo llora el mundo".
Empleado administrativo en una empresa de salud, este Diego Armando también juega al fútbol. Pero su sueño es otro: "Vine del interior porque quiero ser actor y triunfar en la tele", revela. "Siempre que digo mi nombre, la gente se sorprende y me hace algún comentario. Cuando salía con mis amigos en el pueblo se sacaban fotos para las redes y ponían ‘De copas con Diego Armando’. Me siento el ídolo de mi familia". Ya sabe que el día que nazca su primer hijo se llamará, por supuesto, Diego Armando.
En San Andrés de Giles, pueblo de la provincia de Buenos Aires, vive un Diego Armando de apellido Cáceres. Tiene 37 años, es albañil y trabaja en tareas de mantenimiento. Le gusta jugar al fútbol y es hincha de Boca. "Con este nombre no podía ser de otro equipo. En mi familia son todos de Boca. Tengo dos hermanos varones mayores. El nombre lo eligió mi mamá. En la escuela primaria me di cuenta de lo que significaba llamarse así. Mis compañeros hacían bromas. Ya de más grande, cada vez que voy a votar me preguntan por el Diego. Mi mujer me carga y me dice "DiegoArmando" todo junto. Yo estoy orgulloso, soy fanático. Es lo máximo", dice en presente sobre Maradona. Todavía no puede creer que haya muerto.

De acuerdo a las estadísticas del Renaper, entre 1950 y 1979, cuando se anotaron 757 Diego Armando en todo el país, los dos nombres juntos se usaban poco: aparecían en no más de 40 DNI por año. De hecho, en 1960, cuando nació el Diego Armando amado por las multitudes, sólo se registró una vez. Así que el Diez no solo fue único en la cancha sino también en el Registro Civil. El salto de 1979 está relacionado con la actuación destacada de Maradona con la selección nacional en el Mundial juvenil de Japón.
Después del furor desatado por la excelente performance en el Mundial 86, los registros fueron bajando. Entre 1987 y 2005, no llegan a mil por año: el punto más alto se dio en 1991, después del Mundial de Italia, cuando los dos nombres se inscribieron 942 veces. Ya en la década del 2000, acorde con la declinación del ídolo (no a nivel popular sino deportivo), se anotaron menos de 200 por año. Y en los últimos tiempos (con excepción de 2013 cuando "saltó" de nuevo a 267 registros) se "bautizaron" menos de cien Diegos Armando por temporada en todo el país. En 2020, hasta antes de la muerte del astro, solo habían nacido tres Dieguitos Armando. Habrá que esperar a las nuevas estadísticas del Renaper para comprobar si su desaparición física marca otro récord.
Llevo tu nombre con mucho orgullo.Mi padre siempre me contó de tu grandeza dentro de la cancha.Hoy te toca partir. QEPD mi gran tocayo:Diego Armando Maradona [R]-EL MEJOR DE TODOS LOS TIEMPOS- pic.twitter.com/wk690KmjF0&— Diego Armando Medina [R] (@DiegoArmaMedina) November 25, 2020
Mientras tanto, en la ciudad mexicana de Monterrey, un periodista deportivo llamado Diego Armando Medina, posteó a sus más de 52 mil seguidores en Twitter:"Llevo tu nombre con mucho orgullo. Mi padre siempre me contó de tu grandeza dentro de la cancha. El mejor de todos los tiempos". Con 32 años, Medina tiene muy claro que sus padres eligieron el nombre después de ver jugar a Diego en el Mundial de México: "Mi padre quedó cautivado con Maradona y lo adoptó cómo ídolo futbolístico, aun siendo mexicano. El quería que yo fuera futbolista, pero desde que tengo uso de razón soy futbolero. A los 3, 4 años le pregunté por qué me llamaba así y desde ese momento, empecé a querer saber todo sobre Diego. No lo vi jugar. Pero mi padre y mis tíos me contaron sus hazañas y luego pude ver todos sus partidos por YouTube. Fue el mejor jugador del mundo".
Cuando Medina tenía unos 7, 8 años fue a probarse a un club de su ciudad y puso "Diego Armando M" en la ficha. "No me quedó lugar para el apellido y por eso puse solo la inicial. El entrenador preguntó quién era ese niño y me preguntó si era un Maradona. Cuando me vieron jugar dijeron que solo tenía el nombre, me faltaba fútbol".






