
"Es posible creer en Dios y en los extraterrestres", admite el Vaticano
Lo afirmó el sacerdote argentino José Funes, que dirige el Observatorio de Roma
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ROMA.- "Es posible creer en Dios y en los extraterrestres." Y se puede admitir la existencia de otros mundos y de otras vidas, aún más evolucionadas que la nuestra, sin por esto poner en discusión la fe en la creación, en la encarnación y en la redención.
Así lo afirmó ayer, en una entrevista con L Osservatore Romano, el padre José Gabriel Funes, el jesuita argentino que desde agosto de 2006 dirige el Observatorio Vaticano, también llamado Specola (en latín).
"Así como existe una multiplicidad de criaturas sobre la tierra, así en el universo podrían existir otros seres, también inteligentes, creados por Dios. Esto no se contrapone con nuestra fe, porque no podemos poner límites a la libertad creadora de Dios", dijo el "astrónomo del Papa".
Hermano extraterrestre
"Para decirlo a través de San Francisco, si consideramos a las criaturas terrenas «hermano» y «hermana», ¿por qué no podríamos hablar también de un «hermano extraterrestre»? De todos modos, formaría parte de la creación", subrayó el sacerdote cordobés, que ya se había explayado sobre estos conceptos en una larga entrevista con LA NACION, a fines de agosto de 2006, en la histórica sede de la Specola en el Palacio de Castelgandolfo, donde el Papa suele pasar el verano.
Más allá de asegurar que el extraterrestre puede ser un hermano, como reza el título de la entrevista con L Osservatore Romano (el diario de la Santa Sede), Funes, de 45 años, también aseguró que esta idea, junto a la de la existencia de otros mundos, no tendría problemas con el concepto de redención. "Aunque existieran otros seres inteligentes, no necesariamente deberían necesitar de la redención" porque "podrían haber quedado en la amistad plena con su Creador", dijo.
¿Y si estos extraterrestres fueran pecadores? "Jesús se encarnó una vez por todas. La encarnación es un evento único e irrepetible. Pero estoy seguro de que también ellos, de algún modo, tendrían la posibilidad de gozar de la misericordia de Dios, así como sucedió para nosotros los hombres", respondió.
"Es un mito considerar que la astronomía favorece una visión atea del mundo", aseguró el sacerdote cordobés.
"Me parece que justamente quien trabaja en la Specola ofrece el mejor testimonio de cómo es posible creer en Dios y hacer ciencia en modo serio", explicó, al recordar que no por nada unos treinta cráteres de la Luna llevan el nombre de antiguos astrónomos jesuitas.
Aunque reiteró que como astrónomo sigue creyendo que Dios es el creador del universo y que "nosotros no somos producto de la casualidad, sino hijos de un padre bueno que tiene para nosotros un proyecto de amor", sostuvo que el Big Bang es para él la mejor explicación del origen del universo desde el punto de vista científico.
Al respecto, indicó que no se le puede pedir a la Biblia, que definió "una carta de amor que Dios le escribió a su pueblo en un lenguaje que se remonta a 2000 o 3000 años", una respuesta científica. "Del mismo modo, no sabemos si en un futuro más o menos próximo la teoría del Big Bang será superada por una explicación más completa del origen del universo. Actualmente es la mejor, y no está en contradicción con la fe, sino que es razonable", apuntó.
Interrogado sobre las polémicas entre la Iglesia Católica y la teoría de la evolución de Darwin, Funes respondió en tonos conciliadores. "Como astrónomo puedo decir que de la observación de las estrellas y de las galaxias emerge un claro proceso evolutivo. Este es un dato científico. Aquí tampoco veo contradicción entre lo que podemos aprender de la evolución -siempre y cuando no se convierta en una ideología absoluta- y nuestra fe en Dios", dijo.
El padre Funes destacó, finalmente, la importancia de que haya un diálogo entre la fe y la ciencia, a las que definió como "dos alas con las que se eleva el espíritu humano". Lamentó el caso de Galileo Galilei (científico condenado injustamente por la Iglesia Católica) y dijo que "ahora es el momento de curar estas heridas, algo que puede realizarse en un contexto de diálogo sereno y de colaboración".
Creer en Dios y en la ciencia
- ROMA (De nuestra corresponsal).- De 45 años, licenciado en Astronomía por la Universidad de Córdoba, ordenado sacerdote en 1995, a los 32 años, y con un doctorado de la Universidad de Padua, el padre Funes fue designado por Benedicto XVI al frente del Observatorio del Vaticano en agosto de 2006 y reemplazó al jesuita norteamericano George Coyne. En la entrevista con L Osservatore Romano publicada ayer consideró que la misión del Observatorio Vaticano es "como la de un puente, un pequeño puente, entre el mundo de la ciencia y la Iglesia", para dar testimonio de que es posible "creer en Dios y ser buenos científicos".



