Fotos para una colección
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CON la presentación, el miércoles pasado, de las nuevas donaciones recibidas por la flamante Colección de Fotografías del Museo Nacional de Bellas Artes, empezó la temporada anual de fotografía. Después de una primera exhibición en el mes de junio, esta segunda exposición de la Colección incluye unas cincuenta obras nuevas. Se han incorporado obras de fotógrafos argentinos (como Alicia D´Amico, Eduardo Comesaña, Eduardo Gil, Alejandro Kuropatwa, Adriana Lestido y Oscar Pintor) y de extranjeros (como los brasileños Mario Cravo Neto y Sebastián Salgado, los mexicanos Agustín Casasola y Graciela Iturbide, Pablo Balarín del Perú y los franceses Agnés Varda e Yves Gillot).
Lo notable es que la política que implementa el Museo para formar su acervo fotográfico se base en solicitar las obras a los artistas en calidad de donación, en lugar de comprarlas, como debería. Esta tarea -que en el catálogo de la primera presentación de la Colección aparece bautizada como "reacción solidaria"- está a cargo de la curadora de la Colección, la fotógrafa Sara Facio, quien dio el puntapié inicial donando la mitad de su colección personal.
Su trabajo intenta paliar la carencia histórica de una Colección de Fotografías en el Museo más importante del país. Facio tiene a su cargo el trabajo de selección de obras y artistas y, de paso, la tarea de convencer a los autores y coleccionistas de que donen sus fotos a la institución, a pesar de que ella, en principio, está convencida de que el Museo debería comprárselas. "En nuestro país la cultura no se paga, y estas cosas hay que aceptarlas tal como son. Si no, no podríamos estar armando esta colección", explica Facio.
Las nuevas adquisiciones continúan el perfil que caracterizó la muestra anterior: un enmarcado prolijo y _al fin_ sin vidrio, buenas ampliaciones, y un predominio casi unánime del blanco y negro. Los artistas seleccionados están representados por sus obras más canónicas y conocidas. No hay, en este sentido, demasiadas sorpresas, pero sí la confirmación de algunas imágenes y nombres como centrales en la historia de la fotografía de nuestro país.
La gran excepción es quizás Alejandro Kuropatwa, prácticamente el único fotógrafo de la colección que trabaja con técnicas y tamaños no tradicionales (fotos con negativos rayados montadas en cajas de luz o grandes fotografías color), quien donó 13 obras al Museo. La muestra estará en pie hasta fines de febrero.
Qué se verá en el 99
El calendario artístico del año estará condimentado con una dosis fuerte y heterogénea de fotografía. Las muestras más esperadas de la programación de la Fotogalería del Teatro San Martín son la exposición de fotos de Lewis Carroll -vienen, entre otras series, sus oscuros y sensuales retratos de niñas-, y las fotografías que el Instituto Goethe trae de los artistas de la República de Weimar, con la presencia de dos pioneros insuperables: Laslo Moholy Nagy y August Sander.
Siguiendo con los extranjeros, el Museo Eduardo Sívori tiene programada para septiembre la muestra "Cofradía de Luz", que viaja desde México con obras de Manuel Alvarez Bravo (ampliamente consagrado por la retrospectiva que el MoMA le dedicó hace unos años), Graciela Iturbide y Flor Garduño, que ya estuvo en Buenos Aires el año pasado, para los Encuentros de Fotografía.
En julio, el Museo Nacional de Bellas Artes inaugura una muestra del barcelonés Juan Fontcuberta, en la que el celebrado fotógrafo se autorretrata en un imaginario viaje al espacio.
Más a tono con las corrientes de la fotografía contemporánea, el Centro Cultural Recoleta alojará este año una retrospectiva de Vik Muniz. Este joven fotógrafo brasileño se consagró el año pasado como uno de los más agudos representantes de la nueva fotografía, con dos muestras en Nueva York, la curaduría de una exposición de fotos del siglo XIX en el Metropolitan Museum de Nueva York y la presentación de un buen conjunto de trabajos en la Bienal de Sao Paulo.
Entre los argentinos, Facundo de Zuviría expondrá a fin de año en el Museo de Bellas Artes y el curador de la Fotogalería del Centro Rojas, Alberto Goldenstein, mostrará sus trabajos en la galería de la Alianza Francesa.
El Rojas comienza la temporada con fotos de Alejandro Ros, un sobrio y moderno diseñador gráfico que también se atreve con la cámara, y continúa con un calendario ecléctico en el que se mezclan, entre otras, una muestra histórica del Fotoclub Buenos Aires, con las fotos familiares de la joven Paula Zucker.




