
Franco Torchia: autor de Cupido y conductor de TV
LN: Algunos lo definen como un "celestino" o "doctor del alma", ¿le molesta?
FT: No me molesta, sobre todo porque Cupido fue, es y será un programa incomprendido, corrosivo y demasiado artístico para la barbarie conceptual de la televisión media argentina
LN: ¿Por qué sueña con reponer Yo me quiero casar ahora que hay menos casamientos?
FT: Con esto no busco unir en matrimonio legal sino acercar, facilitar relaciones y experiencias, impulsado por la certeza de no reconocer otro problema político mayor que el aislamiento.
LN: Se habla mucho de amor, pero los niveles de violencia social son altísimos, ¿por qué?
FT: Porque no hay nada más violento que el control social que el capitalismo ejerce con la propaganda del "amor romántico" y la sobrevaloración del sexo. El amor es sólo una práctica doméstica que debería ingresar en el sistema escolar. La base de todos los problemas está en la ausencia de educación emocional.
LN: ¿Con las redes sociales cambió el amor o el criterio de fidelidad?
FT: Las redes sociales son cloacas. Instalan ofertas: los usuarios creen estar ante una góndola infinita de candidatos, pero su mayor virtud es su mayor defecto: quien elige una vez y concreta, sabe que puede volver a consumir en cualquier momento. Son la tecnología del descompromiso. Y al mundo le convienen las relaciones enfermas. La fidelidad hoy es con el mercado, a todo nivel





