
“Frida Kahlo me da mucha fuerza”, dice Madonna sobre su “musa eterna”
La cantante mostró dos pinturas con las que tiene una fuerte conexión emocional y contó por qué son dos de sus favoritas; la revista Vogue publicó esos testimonios mientras se cumplía el 72° aniversario de la muerte de la artista mexicana
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Madonna era apenas una adolescente cuando entró por primera vez en el Instituto de Artes de Detroit. No quedó tan impresionada por los enormes murales de Diego Rivera sobre la industria local como por las pequeñas fotos de una mujer mexicana. “Me cautivaron mucho su aplomo y su belleza única. Me conmovió y se convirtió en una suerte de musa eterna para mí”, asegura sobre Frida Kahlo la reina del pop en uno de los reels difundidos en los últimos días en Instagram por la revista Vogue (@voguelatam).
Tras el lanzamiento de su nuevo álbum, Confessions II, y mientras se cumplía el 72° aniversario de la muerte de Frida -a quien la Tate de Londres le dedica una muestra hasta enero- Madonna mostró dos pinturas que posee de la artista y contó cómo llegó a obtenerlas. Recién llegada a Nueva York en 1978, con 19 años, encontró en una feria callejera una postal con un autorretrato de Kahlo con un mono, realizado en 1940.
“Había pasado apenas cinco minutos en Nueva York, y la primera persona que vi fue a Frida –explicó-. Me prometí que algún día ese cuadro sería mío. Once años más tarde esa pintura salió a remate, y fue mía. Si sos una artista que está luchando y te sentís como una outsider, podés conectar con Frida. Ella es tan… ‘No te metas conmigo’. Me da mucha fuerza”.

La cantante sumó otra historia sobre esta obra, que presentó como uno de sus “objetos favoritos”. “Ella tenía muchos monos. Los entrenaba para que le avisaran cuando su esposo había estado durmiendo con otra mujer –agregó-. Si él llegaba a casa desde su estudio, donde había estado pasando un buen rato con alguna de sus modelos, lo cual hacía a menudo, los monos se volvían locos. De esa manera, ella se enteraba y lo castigaba”.
Aún más íntimo parece ser el vínculo que la une a Mi nacimiento (1932), una pequeña pintura que representa el parto de Kahlo, con rostro adulto, y a madre dando a luz bajo una sábana que cubre su cabeza. “Frida nunca sintió conexión emocional con su madre –asegura Madonna en un reel publicado esta semana-. De algún modo, se sintió rechazada por ella, como si no le importara su existencia. Así que retrató a su madre pariéndola con una sábana sobre su cabeza, como desconectada de toda la situación y de Frida. Yo crecí sin madre, así que pude identificarme inmensamente con su historia. Amo esa pintura”.


