
Ginebra le dedicó una calle a Jorge Luis Borges
La iniciativa fue impulsada por las autoridades locales
1 minuto de lectura'
El día amaneció gris, bajo la niebla. Tras la llovizna, el invierno pareció apoderarse otra vez de Ginebra. Postales similares inspiraron hace años a Jorge Luis Borges, cuyo nombre ilumina ahora una pequeña calle del barrio de Saint Jean, en esa ciudad suiza donde murió el 14 de junio de 1986.
"De todas las ciudades del planeta, de las diversas e íntimas patrias que un hombre va buscando y mereciendo en el decurso de los viajes, Ginebra me parece la más propicia a la felicidad." La palabra de Borges está impresa en la placa del N° 28 de la Grand Rue, en la parte antigua de Ginebra, donde se ubica el piso que el autor de "El Aleph" alquiló, antes de que lo sorprendiera la muerte.
Ginebra no lo olvidó. Por eso, el Consejo de Administración de la ciudad (equivalente a un Concejo Deliberante) bautizó con su nombre una breve calle "de un barrio céntrico y típico de clase media, muy distinto de aquel donde Borges vivió", contó telefónicamente a LA NACION desde Berna, el embajador argentino, Guillermo González.
La propuesta fue comunicada a la misión argentina ante la ONU con sede en Ginebra y a la embajada en Berna. "Todo lo hicieron en forma gratuita", comentó González.
El acto de imposición del nombre de Jorge Luis Borges a la calle ginebrina, una cortada de una cuadra y media, fue "cálido y muy sentido. Habló el consejero del Cantón de Ginebra, Cristian Ferrazino, que es un fanático de Borges y hasta recita sus versos", dijo el diplomático.
Luego, una presentadora leyó fragmentos y poemas del escritor argentino, "en los que se rescató lo que Borges es para Ginebra y lo que Ginebra era para Borges".
Tras el agradecimiento de María Kodama, titular de la Fundación Borges, hubo milongas interpretadas con saxofón y guitarra, ante un público que el diplomático estimó en "150 personas integrantes del ambiente cultural de la ciudad".
En la Biblioteca pública del barrio de Saint Jean hubo, antes del "aperitivo", una proyección. Allí se vio el cortometraje de 35 minutos hecho por la realizadora suiza Ana Simon, con la colaboración de Kodama. "En el documental se habla de esa Ginebra que Borges transitó y hay momentos de las mejores entrevistas al escritor e imágenes de su paso por el colegio", explicó.
Un lugar en el mundo
El barrio de Saint Jean, donde se emplaza la callecita Jorge Luis Borges, dista unos quince minutos en auto del N° 28 de la Grand Rue. La arteria no tiene señas particulares que la diferencien de otras calles del vecindario, según el embajador.
"Se trata de un lugar muy simpático, de casas típicamente suizas, de tres o cuatro plantas y muy pulcras", comentó el embajador. Puso énfasis luego en destacar la importancia del hecho de que "un grupo de personas que viven en Ginebra, entre los que hay más suizos que argentinos, haya presentado esta propuesta, y de que la ciudad la aceptara en poco tiempo. Es un homenaje de Ginebra a un ciudadano de honor."
El embajador dijo que no creía que alguna vez Borges hubiera caminado hasta el vecindario de Saint Jean, que se encuentra del otro lado del río Rodano.
Sin embargo, no fue la casa del N° 28 de la Grand Rue el lugar donde el extraordinario autor de "Ficciones" vivió el mayor tiempo que pasó en Ginebra, ciudad a la que volvió siempre.
Según expresó ayer a LA NACION, la escritora María Esther Vázquez, autora de "Borges. Esplendor y derrota", el escritor "llegó por primera vez a Ginebra con sus padres y su hermana el 24 de abril de 1914, a los 14 años. La familia vivió en el primer piso del N° 17 de la Rue Malagnou hasta el 6 de junio de 1918. Era una calle estrecha, próxima al colegio fundado por Calvino, donde Borges hizo el secundario".
Fuera de esa vivienda, el escritor Borges vivió siempre en el Hotel L´Arbaléte, comentó Vázquez.
Borges fue enterrado en Ginebra, en el cementerio de Plain-Palais, un monumento histórico nacional de Suiza, al morir en 1986. Allí también están depositados los restos de Calvino, uno de los líderes de la reforma protestante en la Iglesia.
Cuenta Vázquez que, como deseo último, el escritor sólo pidió como epitafio: "Las dos abstractas fechas -las de nacimiento y muerte- y el olvido".
En Quilmes, no
- El homenaje tributado en Ginebra contrasta con el rechazo que suscitó en agosto último en Quilmes un proyecto para bautizar con el nombre de Borges una calle de ese distrito bonaerense. La iniciativa, presentada por la concejala Liliana Lutteral (PJ), fue rechazada por su propio bloque y el proyecto todavía descansa en una comisión del Concejo Deliberante.
1
2A 75 años de “La Colmena”: censurado por inmoral y pornográfico, se filtró “gota a gota” y consagró al polémico Nobel Camilo José Cela
3Helado Piedra Movediza: se inaugura una exposición sobre el exclusivo gusto tandilense y cucharitas gigantes
- 4
La mayor antología en español de Ray Bradbury: cohetes rutilantes, marcianos melancólicos y relatos estremecedores

