Gritos y susurros

De qué habla la gente de cultura cuando casi nadie la escucha
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22 de diciembre de 2007  

MUÑECA BRAVA. Manso y tranquilo estuvo Fogwill durante la entrevista abierta que le realizó Sonia Budassi, la última del ciclo "Autorretrato con paisaje", organizado por el Malba. A lo largo del año, cada escritor eligió a su entrevistador y esa elección se justificó después frente al público. En el caso de Fogwill, la explicación no decepcionó a sus fans . "Te elegí porque no sos una periodista lamebotas", le dijo apenas arrancó la charla. Fue un elogio relacionado con un fuerte cruce que habían tenido el año pasado, en la presentación del premio Planeta. Aquella noche, el autor de Los pichiciegos lanzó uno de sus chistes y Budassi no fue contemplativa en su respuesta. Parece que aquel gesto le gustó a Fogwill.

CRÍTICA FEROZ. Sobre literatura, editoriales y escritores habló Fogwill en la larga charla. Tan larga que en un momento le dijo a Budassi: "Bueno, cortemos acá que tengo que ir al baño". "No. Quiero hacerte una pregunta más", pidió la periodista. "Entoncés esperá que ya vengo", le dijo y partió con rumbo desconocido. Luego de un primer momento de sorpresa, Budassi aprovechó para preparar el ejercicio que cerraba la entrevista. Contó que le había pedido a un escritor -de quien no reveló el nombre-que le diera un texto inédito para someterlo a la opinión de Fogwill, conocido por ser un lector exigente con agudas y veloces apreciaciones. Durante el lapso en el que el entrevistado estuve ausente, el público pudo leer el texto de autor anónimo en una pantalla grande. Cuando Fogwill lo leyó, confirmó su fama. Su crítica fue salvaje y despiadada.

REGALO DE NAVIDAD. El ciclo de poesía "La manzana en el gusano" realizó su última presentación en el Centro Cultural El Surco, de Boedo, con la presencia de los poetas Walter Cassara, Silvia López y Ariel Schettini. Antes de que comenzara a leer, Schettini pidió un cigarrillo y se rindió a la evidencia: había vuelto a fumar. Relató los intentos que realizó por dejar el hábito, que incluyeron sesiones grupales en las que conoció a verdaderos amigos, todos ellos reincidentes en el tabaco luego de algunas semanas. Sin embargo, el poeta estaba contento. Acababa de comprar un Papá Noel que baila mientras mueve un aro de hula hula alrededor de la cintura. Schettini no cabía de felicidad por su descubrimiento navideño.

CRÍMENES Y PECADOS. En las charlas y lecturas que integraron el ciclo "La manzana en el gusano", los participantes respondieron la siguiente pregunta: cómo fue su primer acercamiento a la poesía. Cassara contó que, en la escuela primaria, se sentaba al lado de un niño llamado Rubén Darío, que hablaba solo con metáforas. Esa versión rediviva del poeta nicaragüense fue su primera influencia, ya que luego se dedicó a copiar fielmente poemas y presentarlos a la maestra como si fueran suyos. Hasta que en una clase, la docente descubrió en los supuestos versos de Cassara la poesía de un autor consagrado. Lo hizo pasar al frente para confesar su pecado literario. Schettini, por su parte, reveló que su madre lo inducía a aprender de memoria textos enteros. Cuando tenía invitados en su casa, les pedía que eligieran al azar un tomo de la biblioteca, que leyeran un párrafo y que dejaran que el niño recitara el resto. El poeta señaló que ese método lo acercó a los ritmos y silencios de la poesía.

DE FESTEJO. El ciclo de lectura de narradores "Los mudos" cerró el año con una fiesta en El conventillo de Teodoro, el sitio donde se realizaron los encuentros durante 2007. Participaron en el festejo los integrantes de los grupos Alejandría y Carne Argentina, que animaron varias de lecturas realizadas este año. Otro ciclo que cerró las persianas hasta nuevo aviso es el comandado por Elsa Drucaroff, quien juntó en su última reunión a Claudia Piñeiro, Aníbal Jarlowski y Juan Incardona. La lectura fue bien recibida por el público, pero a la hora del anunciado brindis ya quedaban pocos habitués. El chin chin fue simbólico.

RECONOCIMIENTOS . Los ganadores del Premio Literario Manuel Mujica Lainez, organizado por la Dirección de Cultura de San Isidro, recibieron sus premios. El jurado, integrado por los escritores Tununa Mercado, Noé Jitrik y Mario Goloboff, eligió el título "El hijo", de Juan Pablo Gómez, para el primer puesto, dotado de dos mil pesos. El segundo lugar fue para "Sorpresa, electricidad y vértigo", de Daniel Diez, y hubo también ocho menciones: "La película", de Horacio Convertini, "Pobres pájaros", de María Mercedes Córdoba, "Quijotada", de Karina Echevarría, "El tejido épico", de Juan Pablo Fiorenza, "Oveja negra " , de Elvira Hernandorena, "Bruno", de María Malusardi, "La calle", de Claudia Inés Martínez, y "Autobiografí"a, de Leticia Moneta. En esta edición participaron más de mil obras.

CADENA SOLIDARIA. Marta Minujín participó en el ciclo "Cara a cara con el arte de hoy", junto a Alicia de Arteaga. Durante la charla, realizada en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), la artista plástica contó que estrenaba un saco diseñado por Martín Churba. No lo dijo por hacerle publicidad a Churba sino porque quiso anticipar que esa misma noche, en el programa CQC , conducido por Mario Pergolini, iban a mostrar su participación en el segmento solidario "Cadena de favores". Con el objetivo de ayudar a una humilde escuela de Iruya (Salta), la producción convocó a distintas celebrities locales para que donaran un objeto propio con el fin de armar una cadena de canjes. Minujín donó una obra de arte y un pequeño busto suyo y recibió a cambio la prenda de Churba. Gustavo Cerati, otro de los artistas participantes, regaló una guitarra eléctrica. Dos camiones repletos de electrodomésticos, libros, alimentos, útiles y computadoras, entre otras cosas, fueron el resultado de esta cadena solidaria. Minujín se mostró feliz por haber sido uno de sus eslabones más creativos.

NUEVO MENSAJE. Quien llama al número particular de Minujín suele escuchar ingeniosas frases que la artista graba con su propia voz en el contestador automático. Jamás se oye, por ejemplo: "Hola, soy Marta. Ahora no estoy en casa. Dejame tu mensaje después de la señal". En la actualidad, después del beep , dice: "Las grandes obras las sueñan los genios locos. Las ejecutan los luchadores natos. Las disfrutan los felices cuerdos. Las critican los inútiles crónicos... Arte, arte, arte. Para vivir con arte". En la charla con Arteaga, tambien contó que conoció al arquitecto Le Corbusier hace más de cuarenta años en París.

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PABLO DE SANTIS

La casa del ahorcado, de Horacio Castillo

"Es una antología de la obra de Castillo, un poeta que reúne en versos perfectos los ecos de la tradición y de la experiencia personal. Y siempre releo los poemas para chicos de Beatriz Ferro, a quien considero una de nuestras mayores poetas, aunque esté escondida detrás del rótulo de literatura infantil"

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