Héctor Lozano y Carlos Cuevas, dos peripatéticos en la Feria
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Del libro que se presentaba –"Cuando fuimos los peripatéticos. El fenómeno Merlí" (Planeta)- se habló muy poco. Era de esperar. La novela lleva a formato libro la serie televisiva de mayor éxito en los últimos tiempos sobre un profesor de filosofía y sus alumnos de un secundario de Barcelona. En lo que seguramente quedará como el plato fuerte de la Feria del libro de esta semana, los españoles Héctor Lozano, guionista y autor, y Carlos Cuevas, actor que encarnó a Pol Rubio, el alumno preferido de Merlí, fueron entrevistados por Horacio Banega, también profesor de filosofía, pero de este lado del océano. La escena fue copada, entonces, por las vicisitudes del rodaje de la serie y de la que le dará continuidad y que comenzará a filmarse en las próximas semanas.
También tuvieron un rol protagónico, durante todo el diálogo, los suspiros y aullidos de gran parte de las chicas que llenaron cada una de las mil sillas de la sala Jorge Luis Borges. Otro grupo de varios centenares siguieron el audio del encuentro desde fuera.
Para el final se buscó -con bastante poco éxito- sorprender al auditorio con la presentación de la actriz argentina, Azul Fernández, que será parte del grupo de amigos que Pol Rubio encuentre al ingresar a la facultad, en la próxima serie.
Sobre la novela Lozano contó que la escribió una vez que había terminado de escribir Merlí y por sugerencia de Gloria Gasch, de Planeta. "Es una visión nostálgica de todo lo que yo había vivido como escritor de la serie. Todo lo que se había visto al rodarla. La esencia de todo. Escogí a Bruno como narrador, porque es el hijo de Merlí y su mirada un poco más madura hacia un pasado nostálgico y a la vez alegre me gustaba mucho. Elegí a su hermana como interlocutor para explicarle como había sido su padre, Merlí Bergeron", dijo Lozano y el auditorio explotó de emoción tal como si hubiese mencionado a una persona real.
Para Cuevas, de 23 años, "además de tener un punto nostálgico (la novela) es complementaria con los que han visto la serie porque hay escenas que no están en ella" y esto "completa el mapa conceptual que como actor tienes en la cabeza".
Lozano contó que se inspiró para el personaje de Merlí en un profesor conocido suyo que había visitado durante un tiempo a un alumno que sufría agorafobia y no quería salir de su casa. Es la trama de lo que le pasa a Iván en de la primera temporada. También tenía "un referente muy claro, la genial película La sociedad de los poetas muertos, que tuve la suerte de ver a los 16 años. Con Merlí escribí la serie que me hubiera gustado ver a mi a los 15 años", precisó.
Cuevas admitió que, como su personaje, él también es un enamorado de la filosofía y que estuvo a punto de estudiar esa carrera antes de decidirse por literatura. Compartió que los grandes actores con los que trabajó cuando comenzó, cuando apenas tenía ocho años, le trasmitieron el amor a la actuación que considera un oficio artesanal. "Amo mi trabajo", afirmó y provocó seguramente conmoción en Maité Galjot, de 16 años, quien antes de que comenzara el evento dijo a LA NACION, sobre Cuevas: "Se nota que es una persona que le pone toda la onda a su trabajo".
Maité y su madre, Mariana, fueron de las primeras que entraron al predio de La Rural, cuando a las 14 abrió las puertas y corrió cada una a una fila. Maité en la cola frente al stand de Planeta en el que cuatro horas después Cuevas firmaría ejemplares, y Mariana frente a la puerta del Pabellón Ocre, donde sería el encuentro, seis horas y media más tarde. El resultado: "Un beso para Maite", reza el autógrafo del actor en el ejemplar de la novela que compró Maite y la felicidad de su madre por haberla ayudado a "cumplir su sueño" aún cuando para llegar desde su casa, en Esteban Echeverría, debieron llamar a un Uber, debido al paro de transportes
Cuevas también precisó que, si bien cada uno tiene "que sacar su propia reflexión sobre Merlí" para él "lo que dice Merlí es que nada está escrito, que tu eres poderoso sobre tu vida y eres capaz de reflexionar e ir donde quieras. Me da una lección importante porque no se presenta como héroe, es un antihéroe. Es buenísimo como docente, pero es un hombre con defectos, con muchos defectos. Y eso lo hace rico". A lo que Lozano agregó que "la idea era que los buenos tengan aspectos negativos y los malos tengan aspectos positivos que es como somos".
Lozano contó también que tiene el guión para una película, aunque no consiguió aún la financiación y que en Alemania se hará una adaptación de la serie Merlí. "Sois los mejores espectadores del mundo. Confieso que escribí el spin off pensando en la Argentina porque sabía que era un poco devolver ese regalo que hemos recibido de aquí. Gracias por todo", se despidió el guionista. Y Cuevas pidió se hizo una selfie con la masiva audiencia detrás, antes de que cientos de chicas se abalanzaran sobre el escenario para obtener sus propias selfies con el rubio detrás.



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