Islamización europea, la teoría del controvertido Houellebecq

Pasado mañana saldrá a la venta en Francia, Sumisión, la nueva novela del escritor francés que provoca al exagerar la influencia de la religión de Mahoma en la vida cotidiana de su país y del continente
Luisa Corradini
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5 de enero de 2015  

PARÍS.- En las librerías francesas, el tsunami Houellebecq está anunciado para pasado mañana con más de 150.000 ejemplares que serán vendidos en pocos días. Pero el tema de su nuevo opus agita la prensa desde comienzos de diciembre. Sumisión , la sexta novela del primer autor francés (en términos de notoriedad) es otro piedrazo contra su vitrina preferida: la de una sociedad occidental en acelerada descomposición.

Año 2022, fin del segundo mandato de François Hollande. En una Francia con un sistema político totalmente fracturado, la Fraternidad Musulmana (un partido inventado por el autor), derrota al ultraderechista Frente Nacional de Marine Le Pen en el ballottage presidencial, gracias a una alianza de socialistas y conservadores.

¿Pura provocación? "No", asegura el escritor en la única entrevista concedida hasta ahora. "Procedí a una aceleración de la historia, pero no puedo decir que es una provocación en la medida en que no digo cosas que me parezcan totalmente inverosímiles solo para indignar. He condensado en el libro una evolución que me parece plausible", afirma.

Houellebecq exagera. Sumisión es sin duda una farsa, teniendo en cuenta lo insensato de la trama: la transformación de la sociedad francesa, decidida a aplicar con alegría y buen humor las normas wahabitas saudíes (hombre y mujeres separados, mujeres excluidas del mundo del trabajo, uso generalizado del velo islámico y la burk a, poligamia, etc.).

¿Oportunismo entonces? Se podría argumentar que en una novela todo vale. Incluso un plan mediático magistral, donde no faltó ni siquiera el curioso pirataje del libro aun antes de que estuviera disponible en librería.

La verdad es que la inminente publicación de Sumisión ya ha hecho correr más tinta que las otras 548 novelas anunciadas para el trimestre enero-marzo de 2015.

Pero, en un país víctima de una creciente irritación antiislámica, esa nube mediática tiende a ocultar un trasfondo más inquietante.

Islamófobo o no, Michel Houellebecq tiene en todo caso algunos antecedentes. Por ejemplo cuando, en 2001, proclamó que el islam era "la religión más imbécil de todas".

En 2010, el semanario Nouvel Observateur señaló las afinidades del escritor con el sitio de derecha radical Ring. Las ediciones del mismo nombre publicaron recientemente La Francia Naranja Mecánica , de Laurent Obertone, libro utilizado por Marine Le Pen ante las cámaras de televisión para justificar sus posiciones xenófobas.

El panfleto de Obertone denuncia el supuesto aumento de la delincuencia ligada a la inmigración y ocultada por la prensa. Un discurso que parece ser retomado por Michel Houellebecq en Sumisión , donde el narrador afirma que "las violencias en los barrios marginales" son silenciadas "por los medios de centroizquierda".

Es verdad, el parecido termina ahí. El problema es que, bajo sus aspectos cómicos o absurdos, Houellebecq ha escrito una novela que defiende una tesis: el proceso irreversible de una Europa que acepta ser dominada por el islam radical. Y ésa es la pesadilla denunciada desde hace una década por la derecha ultrarradical.

Esas teorías racistas también han sido inspiradas y teorizadas en Gran Bretaña y Estados Unidos por la ensayista británica Bat Ye'or, creadora del concepto de "Eurabia". En pocas palabras, una Europa islamizada por culpa de la cobardía de las élites, que terminará formando una sola entidad con el mundo árabe y servirá de retaguardia a los jihadistas de todo pelo, para atacar los intereses norteamericano-israelíes.

Los adeptos de "Eurabia" calculan que sus predicciones se cumplirán a fines del siglo XXI. Michel Houellebecq menciona a Bat Ye'or en su libro.

Narrador y personaje central de Sumisión , François es profesor en la Sorbona, especialista del escritor J. K. Huysmans. Definitivamente houellebecquiano, misógino, solitario, depresivo, sin ningún lazo afectivo, probablemente sea la figura más lograda del libro. Al final tendrá que tomar una decisión fundamental: convertirse o no al islam para ser admitido en la universidad sometida a la religión de Mahoma.

Como siempre, Michel Houellebecq consigue dar una sensación de realidad a sus escenas. Tanto a las de sexo como a las divagaciones sobre Huysmans o a la disparatada islamización de la Sorbona.

Al término de la lectura, el malestar perdura. Además de jugar con fuego, ¿qué fantasmas intenta agitar Houellebecq esta vez? Sus lectores conocen su vocación por dejar planear la ambigüedad entre lo que pone en boca de sus personajes y lo que realmente piensa. Desde hace 15 años, los especialistas de su obra estudian esa postura de provocador y sus límites. Esta vez, es posible que los haya alcanzado.

Duro crítico de la clase política

Un autor que prefiere la democracia directa

Michel Houellebecq

Escritor

Edad: 56 años

Origen: francés

  • Por su crudeza, el autor de Sumisión ha sido acusado de misógino y reaccionario. Es un duro crítico de la clase política no sólo francesa, sino europea, vota cuando se trata de referéndum porque solamente cree en la democracia directa
  • Sumisión despierta por sí sola más interés en los medios que las casi 550 novelas que se anuncian serán publicadas en Francia durante el primer trimestre del año
  • Entre otras obras, ha publicado Las partículas elementales, Ampliación del campo de batalla, Lanzarote y La posibilidad de una isla

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