Kuitca por dos en Venecia
Los peregrinos del arte están camino de la ciudad de los canales porque, dentro de pocas horas, Robert Storr, director general de la 52a Bienal de Venecia, presentará las líneas generales de su proyecto curatorial, con el lema "Piensa con los sentidos; siente con la mente".
Es la primera vez que un norteamericano conduce la mayor muestra de arte contemporáneo del mundo y la expectativa es acorde con el currículum de este hombre de ojos azul cielo, que es decano de la Universidad de Yale, profesor de Arte Moderno en la New York University, consultor del Museo de Filadelfia, y fue curador entre 1990 y 2002 del Departamento de Pintura y Escultura del MoMA de Nueva York. Storr visitó Buenos Aires por invitación de la Fundación Antorchas a comienzos de los 90, conoció a Guillermo Kuitca y, como curador del MoMA, montó con su obra un one man show en el museo neoyorquino.
* * *
Kuitca cuenta ahora los minutos para mostrar lo que ha hecho para la 52a Bienal de Venecia como representante de nuestro país elegido por la Cancillería. Fiel a la notoria visibilidad internacional conquistada en su meteórica carrera, la prensa extranjera ya se ha hecho eco de la propuesta veneciana del argentino. Ayer, The New York Times dedicó una extensa nota a la obra expuesta en el Ateneo Veneto, un edificio del siglo XVII, sede de la representación de nuestro país.
Kuitca tendrá doble visibilidad porque su trabajo integra también la selección de Robert Storr para el pabellón central, un "seleccionado" en el que juega también León Ferrari. Allí están las grandes estrellas, como Louis Bourgeois, Sophie Calle, Francis Allys, Sol Lewitt, Ilya Kabakov, Félix González Torres, Philipe Parreno, Gerhard Richter y los brasileños Waltercio Caldas, Iran do Spirito Santo, Leonilson y Elaine Tedesco.
Brasil dobla a la Argentina en la representación internacional, mientras la pérdida de espacio argentino se ve también en los pabellones nacionales: Brasil tiene un espacio estupendo y lo tiene Uruguay, pero la Argentina está sin techo. Nuestro país no tiene pabellón y para cada edición debe alquilar un espacio en la compleja Venecia. En la edición anterior, Jorge Macchi expuso en el oratorio de San Filippo Neri. Le toca a Kuitca el Ateneo Venetto, a metros de La Fenice, el divino teatro veneciano que se quemó y recuperó con la ayuda de benefactores del mundo entero.
La trayectoria internacional de Kuitca, el artista vivo de nuestro país más cotizado, justifica la curiosidad que ha despertado su obra. Según The Times , su trabajo en Venecia es una historia visual de la abstracción en cuatro óleos gigantes, desde Duchamp hasta Fontana: el bagaje de un artista universal. Kuitca lo hizo.





